Para que sus hijos no se quedaran solos, los mató

Para que sus hijos no se quedaran solos, los mató

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La policía detuvo a Javier Rivera en la casa donde vivía su pareja con los hijos de los dos, de 2, 4 y 6 años.

FOTO: Google

Javier Rivera Miculisich asesinó a su esposa y sus tres hijos a martillazos en su vivienda de San Juan de Lurigancho, tras esto, confesó a la Policía que acabó con la vida de los menores porque temía que se quedaran sin nadie a su cuidado. 

"Si yo me voy a la cárcel, qué va a ser de mis hijos", fue lo que pensó luego de asesinar a su pareja, Edith Huaylas De la Cruz. 

En un video del interrogatorio, el hombre afirma que mató a su pareja porque ella estaba con otra persona. “Su familia sabía eso”, declaró. 

La mañana del viernes, la policía detuvo a Javier Rivera en la casa donde vivía su pareja con los hijos de los dos, de 2, 4 y 6 años. Los cuerpos de las víctimas estaban en una cama. El hombre tenía cortes en sus dos muñecas que se autoinflingió tras un intento de suicidio. Según la confesión, atacó a su pareja durante una discusión que tuvo lugar la noche anterior. 

Una mujer identificada como Mirtha y que se dijo cuñada de la víctima, dijo que Rivera Miculisich ‘estaba obsesionado’ con Edith Huaylas, con quien el asesino confeso ya no vivía tiempo atrás debido a los problemas de violencia familiar que tenían. 

"Constantemente la acosaba, constantemente venia, la amenazaba, que si él no iba volver, él se iba a matar, iba a matar a los hijos y lo cumplió.  Por eso yo solo pido justicia y que le den la pena máxima para él, no solo mató a mi cuñada sino también a los bebés de 6, 4 y 2 años que no tenían nada que ver”, dijo a RPP.   

También añadió que la víctima no denunció su agresor porque tenía miedo y era constantemente amenazada. 

 “Era maltratada física, psicológicamente y también sexualmente. El último bebito lo ha tenido bajo amenazas, y cada vez que él quería tener relaciones con ella, la golpeaba, siempre la topaba y semidesnuda amanecía, él siempre la mantenía amenazada”, reveló. 

Luego de ser detenido, Javier Rivera Miculisich fue llevado al Hospital de San Juan de Lurigancho y luego al Hospital Hipólito Unanue en El Agustino, donde es atendido.