La ex Hacienda Santa Rosa

La ex Hacienda Santa Rosa

Opinión
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Queridos amigos, víctimas domingueras de estas letras: les traigo a cuento una historia que hará más historia: la ex Hacienda


Queridos amigos, víctimas domingueras de estas letras: les traigo a cuento una historia que hará más historia: la ex Hacienda Santa Rosa Plan de Ayala, la que fue el granero del Bajío y de acuerdo a datos aportados por nuestra querida historiadora Adriana Ortega, tuvo su esplendor en el siglo XIX. 


Es una idea para desarrollar más espacios que tenemos en León para visitarles y promoverles y ofrecerlos a los visitantes, es indispensable para generar nuevos empleos.


Como les he compartido en este espacio, la estrategia propuesta a los padres salesianos, los fundados por San Juan Bosco, fue fundar un Patronato que acompañara y fortaleciera el trabajo realizado por ellos en favor de la niñez y la juventud. La iglesia católica y las congregaciones religiosas han debido diseñar nuevas fórmulas para sostener las obras sociales y aquellos que especialmente atienden a NNA (niñas, niños y adolescentes) en condiciones de riesgo, con mayor razón. 


Es cierto que la problemática de la orfandad ha tomado un perfil diferente en México. Ya no hay muchos pequeños con necesidad de ser adoptados o protegidos por el Estado mexicano. Hay considerablemente más familias que quieren adoptar y pocos pequeños que lo necesitan. Lo que ha crecido sin control es la situación de vulnerabilidad y desprotección de ellos, dadas las condiciones sociales que vive el país.


La pobreza, el rompimiento del tejido social, el resquebrajamiento del modelo tradicional de familia, ha arrojado a las calles a miles de pequeños que no tienen manera de construir un futuro mejor.


Pues bien, la Ex Hacienda Santa Rosa Plan de Ayala está situada al sur de la ciudad. Terminada su función de productora de granos como maíz y arroz, pasó por varios dueños, cuando la ciudad migró su vocación de agrícola a comercial hasta que fue abandonada en el periodo de la Revolución para más tarde ser saqueada por vándalos. 


El sitio ha sido conocido porque en 1943 llegan alrededor de mil 500 polacos preponderantemente mujeres y niños a vivir allí. Las condiciones de la Segunda Guerra Mundial creaban la necesidad de buscar asilo en países que, como México, abrieron sus puertas al exilio. 


La Ex Hacienda tuvo esta función hasta 1947 cuando terminada la guerra la mayoría de ellos emigró a los Estados Unidos o regresaron a Europa.  


El señor Rafael González Muñiz, último dueño de la antigua Hacienda de Santa Rosa, regala en los años 50 al obispado poco más de seis hectáreas y el obispo la destina a la obra del P. Marceliano Ruiz quien, inspirado en la obra de San Juan Bosco en el anexo de la Iglesia de San José de Gracia del Barrio Arriba desde 1940, había reunido a niños huérfanos leoneses para atenderles y enseñarles oficios como aprendices en talleres. 


Así, la obra se traslada a la ex Hacienda, aunque por su edad y padecimientos al P. Marceliano ya no le es posible seguir atendiéndola y le es encomendada a los padres de la Congregación de la Natividad de María (conocidos como los padres de la Divina Infantita) y ya en 1960 la congregación salesiana recibe el ofrecimiento para administrar la “Ciudad del Niño” (llamada antes la “Ciudad del Obrerito Pobre”).


Dice la historia oral que los hijos de San Juan Bosco reciben una obra educativa con una población heterogénea de niños y la problemática de conseguir apoyos económicos, pues la mayor parte de la propiedad estaba en ruinas, sin agua potable, sin teléfono, ni carretera, sólo un camino de terracería. 


Quiso la vida que los salesianos, con su carisma de ayuda a la niñez (aunque también con todos los problemas que implica hacerse cargo de pequeños) sacara adelante la carreta atascada, para que ya en los años 80 estuviera repleta la propiedad de pequeños y comenzaran a fluir los donativos de familias y empresas. 


Decía que la dinámica de orfandad cambió y ya en este siglo los salesianos se enfocaron paulatinamente a tender a NNA externos (ya no internos) en escuelas primaria, secundaria y bachillerato (historia donde ya me tocó participar), creándose Patio Don Bosco (ubicado en el Centro) y el Albergue Valdocco (Chapalita), para atender a pequeños en condiciones de riesgo de calle y de abandono. La obra cambia incluso de nombre, de Ciudad del Niño Don Bosco a Proyecto Niños Don Bosco y así adentrándose en esta ruta difícil pero retadora, de formar a niños y jóvenes. 


Hace pocos años formamos, como les decía, el Patronato de la obra y una de las estrategias para obtener recursos, es la de rentar para eventos la hermosa ex Hacienda de Santa Rosa. Con los estudiantes del bachillerato salesiano en hospitalidad turística y los de la Licenciatura en Gestión y Producción de Eventos de la Universidad Meridiano, diseñamos un proyecto innovador para que quienes renten para eventos sociales, académicos y empresariales la ex Hacienda vivan una experiencia inolvidable en la “pequeña Polonia”. 


Así, que si quieren realizaron un evento, tendrán un escenario formidable y la satisfacción de que su donativo fortalecerá esta obra educativa leonesa.


* Director de la Universidad Meridiano, A.C.