La I4 y la 4T

La I4 y la 4T

Opinión
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Hoy inicia la autonombrada Cuarta Transformación (4T).


Hoy inicia la autonombrada Cuarta Transformación (4T). Un movimiento político nuevo, surgido en parte en la tradición de la izquierda y tristemente metamorfizada al integrar a convenencieros ex priistas y ex panistas. Llega al poder con un enorme bono democrático, tanto como el de Fox en el 2000 que fue aumentado entonces por el voto también de la izquierda idealista y de parte del priismo resentido, todos con tal de “sacar al PRI de los Pinos”. 


Con un triunfo claro, tras el desgaste de los tres partidos tradicionales (PAN, PRI y PRD) que fallaron en gobernar con dignidad a la Patria, MORENA será hoy gobierno con AMLO, el líder histórico de un movimiento social que encauza el descontento popular de los últimos 24 años con los resultados del modelo económico neo liberal.


AMLO hoy será Presidente. A partir de esta fecha, los muertos por la violencia, serán de él. La desaceleración económica será de él. La responsabilidad por la violencia en los estados, será de él. Ya no será la eterna oposición, será gobierno. Hoy será él, el responsable de resolver los problemas que por décadas denunció. Se deberán acabar hoy sus discursos incendiarios y los calificativos a los que piensan distinto a él. El discurso de la división entre “fifís” y “AMLOVERS” tendrá que acabar por el bien de todos. 


Siempre he declarado en este espacio que mi voto y simpatía ha estado con la izquierda, con la adhesión a las causas comunes más que las individuales, al bien colectivo antes que el personal. Pero me espantaron estos 4 meses de transición. No me refiero a la torpeza de Paco Ignacio Taibo II o algunos aceleres que de pronto hace Morena, sino a algunas de las declaraciones de AMLO que tienen efectos estructurales en la economía. 


La cancelación del NAICM, las consultas “patito”, el sobregiro del gasto traducido a deuda, la posible “militarización” del País, algunos nombramientos a lo peor del priismo como Bartlett, el regreso de los dinousaurios corruptos del PRI como Elba Esther Gordillo y los intentos de vulnerar la autonomía de los estados de la federación. Me animó, sí, que cumpliera demandas añejas como la eliminación de las pensiones a los ex presidentes y el enfoque de austeridad republicana en los gastos superfluos, la reducción del Congreso. 


El próximo gobierno vivirá en medio de un entorno mundial encaminado a la “’Industria 4.0 o I4’” (Revolución industrial 4.0 es la industria inteligente o Ciberindustria del futuro) como una nueva manera de organizar los medios de producción. Una economía que pondrá en marcha las «fábricas inteligentes» (“smart factories”) capaces de una mayor adaptabilidad a las necesidades y a los procesos de producción, así como a una asignación más eficiente de los recursos. 


Temo que, para enfrentar este reto, el de los países asiáticos que crecen 3 veces más rápido que nosotros, la asimilación del nuevo Tratado T-MEC firmado ayer con Estados Unidos y Canadá, la construcción de aeropuertos, la 4T no tenga el enfoque de competitividad que se requiere para que sobrevivamos.


AMLO llega con una aceptación entre 60 y 65% nacional (en Guanajuato la tiene entre los 50 y 60%)., apenas arriba de la que tuvieron Fox y Peña Nieto. Su partido a nivel nacional oscila entre 40 y 45% para las elecciones intermedias y de 25-30% en Guanajuato. Las expectativas que creó son enormes.


Probablemente, dominarán los siguientes 6 años, el posible incremento de la deuda para cumplir promesas, los pasivos de las universidades públicas, la caída de la productividad en las empresas paraestatales, las movilizaciones sociales magisteriales y sindicales, la caída de la confianza en los bonos de deuda y el incremento de los pasivos laborales de la burocracia (no quiero pesar en que de construirse el aeropuerto de Santa Lucía se dé un accidente aéreo por la necedad de construirlo contra las opiniones técnicas de expertos).


Como muchos que votamos por la izquierda desde jóvenes, soñé con la celebración de la victoria popular en el zócalo capitalino, aquella plancha de concreto donde concluían nuestras marchas. Allí donde llegó numerosas veces el movimiento del 68, donde las consignas entonaban himnos de esperanza en un mundo más justo. Pero tengo todavía mis reservas. Quiero ver al Presidente AMLO convocando a que generemos riqueza, no a repartir el dinero público en las calles sin pedir compromiso a cambio. Que convoque a los maestros a ser evaluados para que gane más quien más dé resultados con los alumnos. Que actúe con inteligencia para concluir el NAICM.


AMLO nunca ha generado un empleo como emprendedor o empresario y nunca destacó como intelectual o académico. Se hizo en la política, en esa manera tan devaluada y pervertida de vivir y recibir sueldo sin vender, sin arriesgar, sin innovar. Requerirá rodearse y entender el talento joven y vigoroso, escuchar a adultos prudentes para conducir a un País que requiere incrementar la facturación y no solo reducir el gasto; que está inmerso en la competencia global y no en el cierre de fronteras; que renegoció el Tratado de Libre Comercio con dos economías enormemente más competitivas que la nuestra.


AMLO conducirá a un País rezagado en competitividad y donde las generaciones “millennial” y “Z” forman el gran “bono poblacional” que se nos acaba en pocos años. AMLO requerirá dar señales de que es la “meritocracia” la que alentará a los jóvenes y a las mayorías pobres a que generemos más riqueza, no a dar peces sin enseñar a pescarlos. Es crear primero y después compartir. No al revés. AMLO tendrá que entender la I4 y no ir contra ella.


 


* Director de la Universidad Meridiano


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