Guanajuato ¿Contraste o espejo?

Guanajuato ¿Contraste o espejo?

Opinión
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La diferencia entre un gobierno autoritario y uno democrático se centra en el ejercicio republicano.


Para ser exitoso, el gobierno de Guanajuato debe desarrollar una política contrastante frente a Andrés Manuel López Obrador. Corresponde a la administración de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo probar que el modelo de apertura global y libre mercado (neoliberalismo en la mala definición que sostiene AMLO), basado en una democracia funcional, tiene mejores ventajas que la vetusta propuesta que enarbola nuestro Presidente tabasqueño, centrada en el centralismo y el voluntarismo exacerbado.


La diferencia y contraste deben quedar muy claros entre la forma de gobernar México y Guanajuato. Así debe ser. Ahora bien, procedamos a analizar diversas condiciones políticas para plantearnos un panorama de cómo pintan las cosas en cuanto a diferencias entre los dos modelos de gobierno:

El PAN Guanajuato y Morena


AMLO: El nuevo Presidente hace gala del dominio que posee sobre su organización, decidiendo con su índice flamígero qué medidas legislativas impulsar y quiénes serán candidatos a las diversas elecciones en todos los ámbitos de la vida pública mexicana.


DSRV: El recién estrenado gobernante detenta, gracias al pacto obtenido con Marko Cortés, a cambio del apoyo guanajuatense a su presidencia nacional, absoluto predominio en el partido a nivel local. Él solo decide, igual que sucede en Morena, el destino de cada militante panista en el estado.

Los fiscales ‘carnales’


AMLO: Impondrá su voluntad para tener un fiscal carnal, aún bajo la resistencia desesperada que el PAN ha puesto en la Cámara de Diputados, encabezada por el ex gobernador guanajuatense Juan Carlos Romero Hicks. Pronto la aplanadora morenista coronará al personaje que López Obrador señale. El señor manda y una Fiscalía autónoma no es de su interés. Desea administrar a contentillo la persecución de los delitos.


DSRV: No fue sorpresa, como en el ámbito nacional, tiró línea para que los diputados panistas, en un vergonzoso acto de sumisión al Ejecutivo, maniobraran para permitir la entronización de un cuestionado Procurador impedido para actuar con independencia y autonomía. Se garantiza justicia a discreción.

Militarización


AMLO: Renunciando a sus reiteradas promesas de campaña, López Obrador ha decidido rendir la plaza a los militares, creándoles una “Guardia Nacional” bajo su mando, lo cual consolida la presencia castrense en el tema de seguridad. La vía civil ha sido clausurada por el momento.


DSRV: La decisión del exgobernador Márquez ha sido sostenida sin cambio alguno por el actual Mandatario estatal. Antes que cualquier otro estado, Guanajuato construyó su cuartel para “policías militares” (que no son policías, sino militares), que de poco han servido en la lucha anticrimen.


Las ciudades de Guanajuato continúan padeciendo la violencia desatada y sus calles, que se manchan de sangre a diario. El Gobierno del Estado es tan proclive a los fueros militares, que hasta obra pública les asigna.


La militarización avanza implacable, a mayor velocidad que en el resto del país. Guanajuato capital ya tiene a su general al mando de la maltrecha Policía. Los despropósitos están a la vista.

Impunidad y perdón


AMLO: Sorprende a todos con la noticia de otorgar una especie de perdón, aún no especificado jurídicamente, a los corruptos, con el superficial argumento de que si se les apresara, no cabrían en las cárceles.


Por lo pronto, resulta mejor para el Ejecutivo Federal entrante darle su bendición a todo mundo y permitir que los malos funcionarios que depredaron los presupuestos nacionales gocen en paz sus riquezas mal habidas.


DSRV: Al permitir el acceso a la titularidad de la nueva Fiscalía a un personaje comprometido políticamente con el anterior gobierno permite, automáticamente, el ejercicio del pacto de impunidad.


Este pacto consiste en no perseguir y combatir a los desleales funcionarios que, aprovechándose del puesto, se llenaron los bolsillos con las contrataciones públicas. Con esta decisión, el perdón a los corruptos ha sido proclamado por Diego. Fin a la persecución.

Censos


AMLO: Por instrucciones presidenciales se han iniciado los trabajos de un extenso censo, casa por casa, para detectar las necesidades de cada uno de los mexicanos, a fin de que el gobierno (nuestro ogro filantrópico, según descripción de Octavio Paz) pueda segmentar propaganda, otorgar prebendas, dar obsequios y comprar votos, cuando sea necesario para ganar una elección y consolidar a sus bases de apoyo.


DSRV: No hay que olvidar que el actual gobernante abajeño procede de la Secretaría de Desarrollo Social y fue descubierto, con las manos en la masa, censando colonias de Celaya con un nutrido grupo de funcionarios y empleados públicos, en horas laborables. En Guanajuato, el programa Impulso es la estrategia de manipulación político-electoral del gobierno, que ya opera a plenitud. Se trata de la misma maniobra de Morena, pero pintada de azul. En Guanajuato llevamos la delantera.

Descentralización y relocalización


AMLO: Sin ningún estudio de por medio, simplemente por el poder del mandato presidencial, se ha ordenado la reubicación de todo el Gobierno federal en distintas localidades del país, de la forma más absurda y aberrante. Así las secretarías quedarán distribuidas arbitrariamente en diversos estados y en puntos lejanos a sus clientelas.


DSRV: Desde hace años la ciudad de Guanajuato, sede del Gobierno del Estado, ha sido paulatinamente abandonada por la burocracia estatal. Muchas de las Secretarías han sido relocalizadas en otras ciudades, limitando la derrama económica del sector gobierno en la ciudad capital.


El colmo es la decisión del nuevo gobernador, de no despachar en el Palacio de Gobierno de Guanajuato, sino en la dinámica ciudad de Silao, en un moderno edificio del Puerto Interior. El gobierno guanajuatense va más avanzado que el federal en este tema. En tanto, Guanajuato capital se empobrece.


Andrés Manuel López Obrador avanza en sus planes a paso firme. Salvo graves descalabros que pudiera presentar en su conducción política y económica, se sabe poseedor de una fama, quizás inmerecida, de hombre honesto.


Podrá moverse sin lastres, combatiendo a los nuevos corruptos que no crean en su intención de exterminar esta horrenda práctica.


No tiene compromisos que aten su voluntad, mientras que el Gobernador de Guanajuato contrajo una gran deuda con su predecesor para protegerlo y darle cobertura para un digno retiro. El compromiso está resultando tan gravoso, que puede convertirse la ruina política del joven gobernante.


Es precisamente esta rémora, la que impide al gobernador de Guanajuato enfrentarse al nuevo gobierno, y lo obliga a aceptar el embate al federalismo que desde el centro se prepara. Ya Enrique Alfaro y Javier Corral, gobernadores de Jalisco y Chihuahua están a la vanguardia en ese tema, mientras Guanajuato queda a la zaga. El liderazgo se esfuma.


Rematemos esta reflexión con un pensamiento: la diferencia entre un gobierno autoritario y uno democrático se centra en el ejercicio republicano, consistente en la división de poderes, la transparencia y la rendición de cuentas.


Un gobierno que no haga de estas virtudes su línea de conducta, abandonará la ruta democrática y acabará en un vil y mezquino autoritarismo. Saque, en consecuencia, cuál es la ruta que ha tomado nuestro estado. Triste fin de semana para Guanajuato y para México.