La era AMLO

La era AMLO

Opinión
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AMLO y Diego, mandatarios sin contrapesos. PAN y el doble discurso por una Fiscalía autónoma. Administrador de Servicios, falta en León.

Andrés Manuel y Diego Sinhue, a trabajar.

Promesas y poder


Se acabó la campaña. Andrés Manuel López Obrador es Presidente de todos, es la hora de cumplir.


Un laaaargo discurso con la promesa de cada sexenio, la de no fallarle al pueblo de México.


Su mandato se evaluará por si hay o no resultados concretos en: Crecimiento económico que reduzca los niveles de pobreza, una baja de los niveles de inseguridad y violencia, y el combate a la corrupción.


Lo mismo para el gobernador Diego Sinhue y los 46 alcaldes. Los discursos no valen, sólo los hechos.


AMLO y su Morena, y Diego con su PAN, los dos amos y dueños de un poder absoluto. La democracia, la separación de poderes, la rendición de cuentas, el combate a la corrupción del presente pero también del pasado, todo eso está hoy en juego en México, lo mismo que en Guanajuato.


AMLO no se refirió al trabajo colaborativo con los otros Poderes, con los Estados y los Municipios.


El gobernador de Guanajuato, Diego Sinhue, institucional, pasó lista en la ceremonia oficial. Desde hoy habrá de participar en la mesa de Seguridad a la que convocará todos los días el Presidente de la República en los 32 estados y las 266 regiones en que divide el país.


“Reafirmamos nuestro compromiso de trabajo y colaboración con el Presidente”, dijo Diego en Twitter.


En su visita del 1 de octubre pasado para reunirse con el gobernador Diego Sinhue, con legisladores locales y federales de todos los partidos, y después en un mitin de agradecimiento en la Plaza Principal de León, AMLO insistió que la campaña había quedado atrás, que era la hora de trabajar para todos.


Al nombre de Diego los simpatizantes de AMLO abuchearon, y los paró en seco.


“Tenemos que ser respetuosos de las autoridades de los tres órdenes de Gobierno, no somos absolutos, no estoy luchando para establecer una dictadura, lucho por una democracia, no soy un cacique. Los estados son libres y soberanos, ya no es el tiempo de campaña, ya somos Gobierno, tenemos que gobernador para todo el pueblo, nosotros somos diferentes”, dijo AMLO ese día en su mensaje.


Y desde ese día hizo promesas concretas para Guanajuato: frenar el huachicol provocado por la corrupción de “cuello blanco” en Pemex y concluir el eterno proyecto del El Zapotillo para León.


En encuentros esporádicos posteriores AMLO le ha dicho a Diego:“No se me olvida El Zapotillo...”.


También se terminará el pretexto que el gobierno de Miguel Márquez se cansó de repetir para no dar resultados ante la inseguridad y la violencia, Morena, por instrucción de AMLO, ya tiene iniciativas presentadas para reformar el artículo 19 constitucional y catalogar como delito grave el robo de combustible y la portación de armas de fuego, además de la corrupción y los delitos electorales.


Y adelantó entre sus compromisos locales: beca laboral para 112 mil jóvenes; pensión universal duplicada para adultos mayores; 15,545 becas para universitarios y 180 mil estudiantes de bachillerato, créditos a la palabra y revisar la política arancelaria para no afectar a industrias como la zapatera.


¡Ah! Y ahora sí el compromiso de cumplir con la reconfiguración de las seis refinerías, entre ellas la Antonio M. Amor, de Salamanca. Lo mismo pues que prometió Felipe Calderón y Enrique Peña.


Todo eso, y más, como lo dijo ayer otra vez AMLO, sin más impuestos ni deuda pública.


En los siguientes días el Presidente de la República deberá enviar su iniciativa de Ingresos y Egresos 2019, ahí sabremos los alcances de sus promesas y de dónde pretende financiarlas. El discurso de la austeridad y el fin de la corrupción se escucha muy bonito, pero hay que traducirlo en los números.


Las finanzas públicas de México no son bonantes, el pastel es limitado para tantas rebanadas. Por ejemplo, se ha especulado de la desaparición (o transformación) del ramo 23, cuya bolsa, a diferencia de las participaciones y aportaciones federales que están regidas por una Ley de Coordinación Fiscal, son discrecionales en su asignación para diferentes proyectos de infraestructura en los estados.


Guanajuato recibe en 2018 alrededor de mil 200 millones de esa bolsa, en la propuesta de 2019 ese ingreso está contemplado, así que habrá que esperar si se confirma, ¿si no?, pues a recortarle al gasto.


El personaje de casa al que habrá que seguir la pista es el leonés Mauricio Hernández Núñez, flamante Coordinador de Programas de Desarrollo del Gobierno Federal, ‘súper delegado’ para algunos. El morenista de cepa mantiene desde su nombramiento un bajo perfil, no será en lo protagónico un rival de competencia para el Gobernador, pero sí concentrará un poder político que genera incertidumbre.


La reforma a la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal dice que “tendrán como función las tareas de coordinación de acciones entre autoridades estatales y municipales y el Ejecutivo Federal”. Y se establecen 180 días para que la estructura administrativa de las Delegaciones quede constituida y para que le presenten a Andrés Manuel un análisis de costos sobre mantener determinadas oficinas.


Las 55 delegaciones federales en Guanajuato operan hoy con incertidumbre.


En el Gobierno de la “cuarta transformación” hay dos guanajuatenses en el equipo: el expanista y excandidato de “Juntos Haremos Historia” a la Gubernatura, Ricardo Sheffield Padilla, ahora Procurador Federal del Consumidor (Profeco), y el salmantino Ernesto Prieto Ortega, viejo aliado de Andrés Manuel, nombrado titular de la Lotería Nacional y Pronósticos para la Asistencia Pública.


Hay que seguir los pasos de liderazgos de Morena como: las senadoras Malú Micher y Antares Vázquez; la dirigente estatal provisional, Alma Alcaraz; el expriísta diputado federal Miguel Ángel Chico; y la bancada de legisladores locales con Ernesto Prieto y Raúl Márquez como los más visibles.


En los necesarios contrapesos locales al poder de AMLO y Morena tendrán que tener un rol importante, entre otros: el coordinador de la bancada del PAN, Juan Carlos Romero; leoneses con experiencia legisaltiva como Éctor Jaime Ramírez, Pilar Ortega, Fernando Torres y la Verde, Beatriz Manrique.


Fue otro 1 de diciembre para (des) ilusionarse. Toca a todos exigir que las promesas se cumplan.

#SíAlFiscalCarnal


Ya lo sabíamos pero no deja de sorprender la sumisión panista a su Gobernador (ayer y hoy).


Como empleados del Ejecutivo los 19 diputados locales panistas salieron a respaldar a su ‘jefe Diego’. El pase automático del Procurador de Justicia a Fiscal General se mantiene, háganle como quieran.


Así, de un plumazo, al PAN se le olvida la aguerrida lucha que el sexenio pasado y el actual han dado en el Congreso de la Unión por una Fiscalía General de la Nación autónoma, independiente, eficaz.


Se les olvidó sus gritos y pancartas de “#NoAlFiscalCarnal”. Todo, por razones que no están claras.


Al cajón enviaron las 3,406 firmas que sumaba ayer la petición de eliminar el pase automático en change.org del colectivo Fiscalía que Sirva para Guanajuato. No fue escuchado el bloque opositor en el Congreso del Estado (PRI, Morena y Verde), ni las organizaciones sociales y empresariales.


El colmo del descaro del sometimiento del Legislativo es el oficio leído, que en los mismos pasillos azules aceptan que fue enviado desde Palacio de Gobierno y ni una coma le pudieron cambiar.


Y en corto más de uno dice no estar de acuerdo en la decisión, pero no tuvieron el valor de oponerse.


Todavía al cierre de la anterior Legislatura local la presidenta de la Comisión de Gobernación, la leonesa Libia García, se declaraba abiertamente por eliminar el pase automático. Hoy se sometió.


Miguel Salim sacaba pancartas en San Lázaro como legislador federal “#NoAlFiscalCarnal. Libia y Miguel (los panistas ‘rebeldes’ se decía) aparecieron a la derecha de su coordinador, Jesús Oviedo, en el anuncio del pase directo de Carlos Zamarripa. A la izquierda otra leonesa, Laura Cristina Márquez, presidenta de la Comisión de Justicia, y la irapuatense presidenta del Congreso, Lorena Alfaro.


Alejandra Gutiérrez tal parece no quiso aparecer en la foto, eso poco importa, tampoco se opuso.


La discusión del momento era muy simple, eliminar el pase automático, como lo hizo la Legislatura federal anterior a iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto, para cerrar la puerta a Raúl Cervantes. Como también lo pidió en su momento el gobernador Márquez en su iniciativa de septiembre 2017.


Eso no eliminaba a Zamarripa, simplemente abría la puerta a una convocatoria abierta, no lo quisieron.


Guanajuato registró el 2017 como su año más violento, pero este 2018 ya lo alcanzó por mucho. La salida fácil es simple: decir que lo mismo pasa en todo el país, que el huachicol es tema Federal.


Legislaturas van y vienen y ninguna llama al gabinete de Seguridad y Justicia a rendir cuentas. Cumplen con los formalismos de la Glosa del Informe de Gobierno una vez al año, y eso es todo.


El Consejo Coordinador Empresarial de León dejó ayer en claro que no va ser comparsa de la decisión. José Arturo Sánchez alzó la voz para reclamar una decisión incongruente, apresurada e injustificada.


Con la decisión de la mayoría tomada lo que sigue es poner lupa a la iniciativa de Ley de Fiscalía General del Estado -que presentó el PAN- para garantizar las mejores reglas para su operación.


De entrada hay diferencias entre lo que el PAN empuja a nivel nacional en la iniciativa que presentó el exgobernador Juan Carlos Romero, y lo que pasa en Guanajuato. Aquí el periodo para el Fiscal está hoy en nueve años y en lo federal piden sólo siete. Allá el PAN pide que la remoción del Fiscal General y Especializados debe realizarla el Senado y aquí el Fiscal General sólo lo remueve el Gobernador por las causas graves que diga la Ley y a los Fiscales Especializados únicamente el Fiscal General.


Y todo eso bajo la complacencia del presidente del PAN Nacional, Marko Cortés. La doble moral.

City Manager, vamos viendo


Héctor López se la va a jugar con el “City Manager”, que aquí será un “Administrador de Servicios”.


El Alcalde le tomó la palabra al Observatorio Ciudadano de León que comanda Luis Alberto Ramos y varios organismos sociales y empresariales encabezados por el CCE de León que lo incluyeron en el documento “Propuestas Guanajuato 2018” entregado en campaña a Héctor y a Diego Sinhue.


De entrada “City Manager” es traducido como un “Administrador de Ciudad”, y aquí en el Programa de Gobierno y en su presentación a medios el Alcalde precisa que es un “Administrador de Servicios”. Lo anterior ya representa una acotación de funciones, no será un jefe de gabinete, su papel estará centrado en hacer que los servicios públicos (agua, alumbrado, limpia, y otros) funcionen mejor.


El nombrado para confeccionar el proyecto y perfilado como el más viable para encabezarlo en definitiva (habrá que esperar reformas al Reglamento Interior de la Administración y la aprobación del Ayuntamiento), es el ingeniero Arturo Durán Miranda, exsecretario de Obra Pública del Estado.


Experiencia en la función pública la tiene, aunque enfocada en la obra, el reto en León es más que eso.


No es un militante panista pero sí ha trabajado con varias administraciones estatales de ese color. Junto con su jefe el exgobernador Miguel Márquez se despidieron con una legal pero cuestionada y polémica asignación directa a Grupo México de la concesión para construir y operar el Libramiento Silao.


Sus facultades tendrán que estar muy claras en el reglamento y Héctor transmitirlo a todo su equipo.


¿Los directores de dependencias municipales y paramunicipales atenderán las indicaciones que les mande el enviado del Presidente acostumbrados a tratar directamente con él para acordar todo?


¿El tesorero Enrique Sosa le abrirá las puertas para conocer de cerca las finanzas y desde ahí pueda incidir en modificaciones presupuestales para orientar el gasto público en donde más se necesita?


En México la experiencia con esta figura no es mucha, ni exitosa, habrá que aprender en el camino.


Les guste o no León apareció en el último lugar de 15 grandes urbes en el Índice de Competitividad Urbana. Algo no se ha hecho bien desde hace años, hay que reconocerlo y corregir, ¿están dispuestos?