¿Por qué no me gusta la banda ni el reggaetón?

¿Por qué no me gusta la banda ni el reggaetón?

Opinión
|

Una de las mayores falacias perpetuadas en el mundo del arte, es que existen personas que tienen “buen gusto” y otras que carecen de él

.


(Parte 1)


¿Qué opinaría la gente si les dijera que su mente ha sido configurada para que les guste cierto tipo de música? Toda persona se encuentra físicamente inserta en la sociedad. Mas la sociedad también se encuentra presente en el pensamiento del individuo; estar inserto en un medio social específico, delimita su forma de pensar. Un sujeto construye su realidad de acuerdo a cómo le enseñan a interpretar los estímulos externos. Esto es conocido sociológicamente con el nombre de habitus. Así como el cuerpo está en la sociedad, la sociedad está en el cuerpo.


Una de las mayores falacias perpetuadas en el mundo del arte, es que existen personas que tienen “buen gusto” y otras que carecen de él. Como si fuera algo con lo que se nace, y que se puede presentar como si fuera un objeto. Error. El gusto musical es algo que se aprende; y que existe y se dimensiona dentro de la relación que ocurre entre lo social convertido en cuerpo, en forma de habitus; y lo social hecho cosa, en forma de institución.


Los expertos se dedican a establecer las fronteras entre lo bueno y lo malo. Las instituciones que ellos forman tienen el poder de constituir el canon de la “buena música” siguiendo un patrón establecido previamente a ellos. Así es como el pasado sobrevive hasta nuestros días. Pero también hay también conocedores que piensan que la música se puede hacer de nuevas maneras.


Todos quieren imponer su punto de vista y convertirlo en “la neta” del mundo musical. Hay una lucha por tener el poder del decir autorizado. Lo más importante de todo esto es tomar conciencia de que la lucha de cada grupo por imponer su forma de pensar, contribuye a darle forma a su medio. El sistema de clasificación de la música es el objeto y el producto de la lucha de los grupos que buscan que su opinión sea la predominante. Y esta lucha produce la propia realidad. Pero esta realidad es artificial. No se da por sí sola, sino se construye socialmente.


*El autor es profesor de PrepaTec Celaya