El Derecho de Gil Borja

El Derecho de Gil Borja

Opinión
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CUENTAS CLARAS.

DISEÑO: Grupo AM

Sin duda alguna los mexicanos estamos cansados de ser testigos e inclusive como parte de “nuestra cultura”, ser parte de actos de corrupción, desde casa, en las relaciones personales, en la empresa privada y los más escandalosos, en la empresa pública.

Pero más allá de la corrupción, lo es la impunidad, pues pareciera todos sabemos, o creemos saber, en donde roban, se apropian indebidamente de recursos, mienten, etc., pero nadie hace algo efectivo para que los responsables sean debidamente castigados.

Así, vemos que, conforme pasan los años los antes acusados ahora se dicen perseguidos políticos y no sólo salen libres, sino que recuperan sus derechos y los bienes que quedan sujetos al escrutinio público sobre la manera en que éstos fueron adquiridos.

Por todo lo anterior, son muchos los que plantean como una solución de raíz, pero a largo plazo, a la educación, tanto en las escuelas como en las familias.

Esto nos obliga a pensar en cuáles son las opciones que tenemos y que debemos hacer, pues en principio los presupuestos destinados para la educación pública deben ser irreductibles, es decir, que año con año no sólo no deben de sufrir una afectación a la baja, sino inclusive una inversión mayor.

No basta con pensar en invertir en la educación de las y los niños, pues lo que observamos es que la escuela es una etapa de formación, pero las bases se reciben desde el seno familiar, con lo cual también se requiere redoblar esfuerzos y buscar la educación cívica de los padres.

Todo lo que has leído en líneas anteriores, pareciera no tener chiste alguno, esto es, no estamos descubriendo algo nuevo, pues el problema lo conocemos todos, pero la realidad nadie la cambia.

Ya está en manos del Congreso de la Unión y en particular de la Comisión de Presupuesto, el proyecto de inversión en educación, mismo que como hemos manifestado en columnas anteriores, el ejecutivo federal le apuesta a la reducción en Universidades Tecnológicas y Politécnicas, para generar una bolsa que coadyuve junto con otros recursos a la apertura de 100 nuevas instituciones de educación superior.

No vamos a discutir este día sobre el golpe mortal que le dan a este subsistema, pues muchas de sus Universidades aún se encuentran en consolidación, con lo cual no sólo se pone en riesgo su subsistencia, sino la calidad de sus programas y por tanto la calidad de sus egresados.
Para tu conocimiento te diré que en estas instituciones el presupuesto se paga con participación por igual del gobierno federal y los gobiernos de los estados en donde se encuentre la institución, con un órgano de gobierno en el que participan distintas secretarías de estado y la contraloría, además de tener un contralor interno que no depende del Rector en turno.

Curioso el caso de las Universidades Autónomas, que por su misma naturaleza no son supervisadas desde el interior por órganos de control y que apenas hace unos días 5 de ellas (destacando la Veracruzana y la de Zacatecas), han pedido un rescate financiero porque “el dinero no les alcanza”.

Mientras unas se truenan los dedos por subsistir con gran vigilancia, otras no rinden cuentas y aun así son las que reciben los mayores apoyos… Algo está mal y esperemos el nuevo gobierno tome las mejores decisiones, con la mayor información.

Por hoy me despido, esperando tus comentarios.

Hasta la próxima.