Preparémonos pa´ lo que venga

Preparémonos pa´ lo que venga

Opinión
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Sigue en agenda el riesgo de guerra; suenan los tambores y todos hacen rounds de calentamiento

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USA manda barco de guerra al mar Negro para intimidar a los rusos, cuya frontera con Ucrania en el mar de Azov (colinda con el mar Negro y están unidos por el estrecho de Kerch) tiene ejércitos de ambos bandos haciendo calentamientos fronterizos para la guerra… Mientras, los rusos pusieron un “estatequieto” a los israelitas y a los gringos, al dotar de cohetes a los sirios para cuidar su espacio aéreo de los ataques de los citados… En tanto, Inglaterra, que no se puede quedar fuera de la jugada, manda barcos a vigilar barco ruso que navega por el Canal de la Mancha y amenaza a los rusos con no permitir abusos contra Ucrania, mientras se pelea con España por la soberanía del Peñón de Gibraltar, que está en riesgo por el Brexit (la salida de Inglaterra de la alianza europea), que España puede vetar.


A las amenazas de USA y la OTAN en territorios cercanos, Rusia responde dando un crédito de 50 millones de dólares a los cubanos para venderles armamento, en tanto Putin manda un par de bombarderos estratégicos a Venezuela, aliándose con Maduro (pobres venezolanos) y poniéndole una piedra en el zapato a la administración de Trump en el propio patio trasero de Gringolandia: ¡Latinoamérica!, lo que refuerza Irán enviando barcos de guerra,… adivinaste: a Venezuela.


Así las cosas, todo ello se enmarca en la guerra fría en donde USA apoya independencia de Taiwán, para ello le vende armas y navega los mares cercanos a China con su flota, mientras desata una guerra comercial y arancelaria, misma que tuvo su culmen hace unos días cuando pidieron a Canadá apresar a la heredera Meng Wanzhou, ejecutivo del imperio tecnológico Huawei, la empresa tecnológica china que compite con Apple, ello por violar las sanciones que el gobierno de Trump puso a Irán, al mandarles (exportar) productos fabricados en suelo norteamericano.  En represalia (negada) China apresa a dos ejecutivos canadienses y prohíbe el consumo en China de productos de Apple, lo que derrumba las acciones de la trasnacional… Ya la empresaria pagó fianza millonaria y quedó en libertad, pero el agravio queda y la disputa comercial sigue.


Todo esto presenta, aderezado por la caída del imperio norteamericano y del dólar, un entorno similar al que precedió a la Segunda Guerra Mundial, entorno para el que, en caso de una conflagración mundial, Guanajuato y México no están preparados.


Pero: ¿Qué esperas que hagamos en Guanajuato ante eventos mundiales sobre los que no tenemos control?, me preguntarás estimado lector; y volveré a contestar: lo que ya propuse en alguna ocasión: ¡Prepararnos!


¿Prepararnos, cómo?, volverás a preguntar y vuelvo a responder: Con autosuficiencia alimentaria: produciendo los alimentos que necesitamos para sobrevivir a un cataclismo, invirtiendo en el campo para hacerlo productivo y rentable, al tiempo que se generan miles de empleos y se combaten la migración y la inseguridad, reconstruyendo así el tejido social con valores comunitarios de solidaridad.


Pero es más rentable invertir en industrialización y es más rápido hacerlo con inversión y tecnología extranjera, me dirás. Sí, deja más dinero una fábrica de coches que un sembradío de maíz, pero los coches no se comen y el maíz ¡sí! Y respecto a la inversión extranjera ¡aguas!, ellos se llevan la tajada del León, pagan poco, toman recursos naturales y dejan contaminación.


¡Despertemos!, en el entorno planteado, el tema no es rentabilidad, el tema es soberanía y sobrevivir; y el único camino es no ser dependientes, ni en alimentos, ni políticamente; de manera tal que en caso de quedar aislados o que se dé la destrucción de la producción de nuestros proveedores de alimentos, tengamos lo necesario en casa.


¿Y si no pasa nada y las amenazas no pasan de serlo?... Pues nada, que Guanajuato y México habrán avanzado en el camino de la autosuficiencia y en consecuencia en la autonomía (condición de quien, para ciertas cosas, no depende de nadie) que lleva a la autodeterminación (capacidad para decidir por nosotros mismos <libertad>) basada en la soberanía (poder político que corresponde a un Estado independiente); es decir, si nada pasa habremos avanzado en el camino que nos permitirá a los mexicanos, no solo decidir sobre nuestros asuntos, sino también construir el país que deseamos; fincado en una base de realidad a partir de que no dependemos de nadie para sobrevivir y decidir, porque producimos nuestros alimentos y cuidamos de nuestro medio ambiente y de nuestras riquezas naturales… ¡Así de sencillo!

Un saludo, una reflexión.