Utilizan entrevista de Julio Scherer al 'Mayo' como evidencia en juicio

Utilizan entrevista de Julio Scherer al 'Mayo' como evidencia en juicio

México
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La defensa de Joaquín Guzmán pretende mostrar a Zambada como el líder del Cártel de Sinaloa.

El periodista Julio Scherer García con Ismael "El Mayo" Zambada, en 2010. / Fotos: Revista Proceso


La defensa de Joaquín “El Chapo” Guzmán utilizó la edición número 1744 de la revista Proceso –en la que el fundador de este semanario, Julio Scherer García, entrevistó al capo Ismael El Mayo Zambada– como documento de prueba en el juicio que se sigue contra el capo en Brooklyn, Nueva York.


Durante el interrogatorio a Jesús Vicente Zambada Niebla, “El Vicentillo”, Eduardo Balarezo –-uno de los tres abogados de Guzmán Loera– le preguntó si sabía qué era Proceso.


Lo que los abogados del “Chapo” pretenden con esta muestra para el jurado del caso es demostrar que Zambada sigue libre y que Guzmán Loera no es el verdadero líder del Cártel de Sinaloa, sino su compadre.


La solicitud de Balarezo al juez Brian Cogan para mostrar al jurado la revista fue hecha ayer lunes, durante el interrogatorio que autoridades de Estados Unidos hicieron a “El Vicentillo”, primogénito de Zambada García que está testificando desde la semana pasada.

La foto y entrevista


En 2010, el periodista Julio Scherer consiguió entrevistar a Ismael Zambada e incluso a tomarse una foto con él.



En ese entonces, “El Mayo” mantenía un perfil bajo y discreto, a pesar de que en ese año se vivía la guerra contra el narco emprendida por el expresidente Felipe Calderón.


En esa plática, el capo le dijo al reportero: "Me pueden agarrar en cualquier momento... o nunca".


Esta charla, platicada a detalle por Scherer en la revista Proceso y replicada en múltiples medios de comunicación, fue en uno de los refugios del narcotraficante en una sierra.


Ahí, “El Mayo” le contó detalles de su vida como que tiene una esposa, otras cinco mujeres, 15 nietos y un bisnieto. Las seis mujeres vivían en diferentes ranchos, pues “eran hijas del monte, como yo", le dijo.


Scherer, que falleció en 2015, así describió al narcotraficante.


“Lo observaba. Sobrepasa el 1.80 de estatura y posee un cuerpo como una fortaleza, más allá de una barriga apenas pronunciada. Viste una playera y sus pantalones de mezclilla azul mantienen la línea recta de la ropa bien planchada. Se cubre con una gorra y el bigote recortado es de los que sugieren una sutil y permanente ironía", describió Scherer García.


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