El gran robo a Pemex

El gran robo a Pemex

Opinión
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Este mal, viene de muchos años atrás, pero se acentuó notablemente en la administración del expresidente Enrique Peña Nieto

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El combate al “huachicoleo”, desde mi punto de vista no se está haciendo a gran escala, pues ahora los mexicanos, nos enteramos del multimillonario robo a Pemex, que se hace desde adentro de la paraestatal, siendo daños menores, el robo por perforaciones a los ductos y el robo hormiga que se lleva a cabo, por “huachicoleros” de los cuales existen comunidades enteras, dedicadas única y exclusivamente al robo del petróleo mexicano.


Este mal, viene de muchos años atrás, pero se acentuó notablemente en la administración del expresidente Enrique Peña Nieto, quien permitió a todas luces la expansión de este delito y son los delincuentes de cuello blanco, quienes se llevan la mayoría de las ganancias ilícitas, sin ensuciarse siquiera las manos, simplemente manipulando a su antojo a quienes se prestan o se les obliga a hacerlo.


Me llamó la atención, el reportaje de Polemón, que se ha apoyado a su vez en reportajes de la revista News Week México, en donde la periodista Ana Lilia Pérez, describe que, en las plataformas petroleras, únicamente se desplazan hombres vestidos con overol, quienes llevan a cabo los diferentes trabajos necesarios.


“En el suroeste de México, aproximadamente a 140 kilómetros mar adentro al oeste de Campeche, existe una cadena de cayos, rodeados por plataformas, barcos y estaciones, donde se almacena buena parte del petróleo crudo que extrae Pemex”. “Ahí también, la petrolera mexicana, mantiene un buque tanque, anclado en las inmediaciones del arrecife y lo conduce mediante ductos submarinos 72 kilómetros al sur.


Luego se distribuye a distintos centros de producción, tanto de exportación como de consumo interno, por medio de las llamadas Monobayas, que son instalaciones marítimas con mangueras que se conectan a tuberías submarinas, que transportan el petróleo a los tanques de los diferentes buques.


En forma casual desde los años 80, las transferencias se hacen para la terminal marítima de dos bocas, en donde López Obrador, pretende construir una refinería.  


Más de la mitad de lo que Pemex produce, es exportado al mercado internacional, por lo que diariamente salen del puerto de Dos Bocas, cerca de un millón de barriles, según datos oficiales, aunque también es llevado a las terminales de Veracruz y otras más.


Aún con toda esa coordinación y en forma intencional, Pemex no tiene una verdadera conciliación entre las cifras de la recepción y el procesamiento de crudo, así como de la producción de gasolina, lo que permite su fácil sustracción. La realidad es que no se hace un cruce de información, para confirmar, que se recibe la misma cantidad, que se extrajo de los pozos.


News Week México, confirmo el sistema seguido por Pemex, por un experto, sin embargo, no se revela su nombre. Explicó como ya se dijo, que tampoco hay un cruce de cifras, de lo recibido con lo almacenado, ya que son diferentes los medidores de ambos niveles y no son compatibles. “Estamos hablando de dos mundos diferentes, porque es prácticamente imposible conciliar cifras”, dijo el experto. Indicó que en las terminales se maneja un informe diario de movimientos, en donde se indica que determinado buque reportó cierto volumen pero que a causa de las “evaporaciones” su carga mermó en proporciones que van del 10 al 12% que es el porcentaje “permitido” a pesar de que el petróleo se transfiere en tanques cerrados que evitan que el vapor se difumine. Después en recepción, los embarques se marcan con el volumen que se recibe después de la “evaporación” por lo que es en altamar donde se realiza el traslado ilegal del petróleo, en donde se emparejan los barcos, colocan mangueas y jalan una parte de la carga, para llevarla a distintos lugares ilegalmente.  


Se reporta por la revista multicitada, que los barcos utilizan facturas apócrifas, para sacar el producto de los mares mexicanos y colocarlo en el mercado nacional o internacional. En caso de haber diferencias, sólo se reportan como “mermas”.


Estamos hablando de un robo a gran escala, pues en 2011 Pemex reportó una cifra de producción de gasolinas de 399 mil 500 barriles diarios, sin embargo, la gerencia de control de producción había reportado 425 mil trescientos, dando una diferencia de 25 mil ochocientos barriles diarios.


Auditoría Superior de la Federación, auditó una parte de la operación, determinando diferencias muy importantes, pero la realidad es que se ignoró o no se tomó en cuenta su reporte.


Creo que hay peces gordos, que siguen protegidos por el gobierno actual, a pesar de que se nos haga creer lo contrario o que vayan a ser “pescados” en el futuro.