Democracia sin manipulación

Democracia sin manipulación

Opinión
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Hemos de preguntarnos, con rigor analítico si, en efecto, cuántos (ellos y ellas), se sumaron a Morena, atraídos por todos los vientos.


Andrés Manuel, Presidente, afirmó en uno de los libros que hizo circular aún en campaña, que: “la gran tarea que significa transformar al México de hoy sólo podrá enfrentarse y consumarse con un equipo integrado por hombres y mujeres con principios y autoridad moral y política”.


Si se parte de tal premisa hemos de preguntarnos, con rigor analítico si, en efecto, cuántos (ellos y ellas), se sumaron a Morena, atraídos por todos los vientos, con el gran apetito del poder que jamás ocultaron ¿son los seres impolutos, sin mácula, cuajados en la rectitud de una conciencia y un actuar al servicio del pueblo?


Quien se aventure a entrar en estos vericuetos y de a luz por orden alfabético los antecedentes de quienes se adhirieron  a la llamada 4T, para alcanzar mieles del poder, va a llenar volúmenes con datos, fechas y trapacerías que no pueden ser ocultadas. El veletismo fue claro.


Ahora se han tornado nobles, sensibles, buenos, ¿o simplemente cautos? El hecho irrefutable es que allí están, fieles a su perdonador y, seguramente, con fe o sin ella, apegados a la cartilla o constitución moral que Alfonso Reyes forjara en su tiempo y ahora ha cobrado vigencia. Los que fueron señalados o designados para diseñar una nueva “constitución moral” no tuvieron la necesidad de agitar sus neuronas ni perder el sueño. Ya les habían hecho la tarea.


También podemos estar ante el realismo de que todos los venidos a sumarse a la visión de AMLO son exonerados de sus ayeres cuestionables. Para ellos y ellas, perdón y olvido, ya andan inmaculados por los nuevos senderos sociales, políticos y económicos en bien de sus semejantes. La purificación les dio alcance.


Los neófitos o simplemente cautelosos tenemos el derecho a preguntar si será verdad lo que se aparenta.. Apoco hoy Muñoz Ledo es otro, Pablo Álvarez, la Padierna, Monreal y tantos y tantas más tienen otra visión político-social. La de su jefe y guía. Los que obstruyen el recinto de la Suprema Corte y atacan a ministros, son simples aficionados no caídos siquiera en pecado venial.


Empero, aún aceptando, sin conceder, que esa sea una nueva realidad mexicana, hemos de inquirir respecto a la finalidad que se incuba con el clientelismo, con las dádivas, si desarmar una estructura, como la de las guarderías y salir con ocurrencias o “puntadas”, de que los abuelitos cuiden a los niños y se ganen esa “lana” ¿eso es parte de la 4T?


El señor Urzúa, titular de Hacienda, ¿se quedará en su residencia a atender nietos? Fue el primero en mencionar a los abuelitos como posibles receptores de dinero oficial al dedicarse ahora a amparar y asistir a su tercera generación. Este personaje ignora que:


A) Hoy en día, como reza la publicidad oficial, esas personas avanzadas merecen, porque lo necesitan, atención y respeto. Hasta hace décadas el promedio de vida fue de 67 años, hoy aumentó a 76. Ello nos indica que la longevidad tiene sus asegunes, sobre todo con las nuevas enfermedades.
B) La generalidad de los abuelitos trabajan aunque no sea en horarios completos. Anteriormente el IMSS prohibía y hasta amenazaba con quitar la pensión, por menguada que fuera, a quien laborara. Hoy esa drasticidad no existe.
C) Los abuelitos, en general, no tienen la capacidad profesional a nivel de una guardería. Quienes atienden, por mera y muy urgente necesidad nietos, lo hacen empíricamente, con sus métodos tradicionales, con deficiencias alimentarias, limitaciones médicas o preventivas muy notorias.


Como corolario de esta ocurrencia hay que anotar que los tíos o las tías de los pequeños y niños grandecitos para cuidar, por recibir ese dinerito que ahora “irá directamente a los papás”, van a realizar una labor, por lo menos, sin las debidas prestaciones sociales, amén de la falta de instalaciones o sistemas idóneos.


Nadie puede ser tan ingenuo como para negar que hay corrupción en las diversas esferas del poder y que ese veneno incubó en tal tipo de asistencial social; empero se tiene la fuerza del Estado para demostrar y desmantelar tales actitudes rapiñeras. Luego se debiera proceder judicialmente, ¿no para eso es la ley?; y crear nueva estructura asistencial hacia los infantes.


Hacerla con la máxima seriedad y profesionalismo no con hilbanes de “carrerita de caballo” que era como se remendaban antes las prendas rotas.


En este asunto el fondo de la Cuarta Transformación (4T) no se ve, ni siquiera en la forma.


Tampoco otros procedimientos nos ayudan a vislumbrar o al menos adivinar a dónde llevan a México los edificadores de la 4T.


Desaparecer o transformar Los Pinos, o sea la residencia que fue de los presidentes por décadas; poner en venta mediante subasta una cantidad de bienes del Estado, como el avión presidencial y toda la flotilla que se ha anunciado. 


Eso ni con mucho resuelve los graves problemas de inseguridad y menos sociales porque la suma de tal venta, comparada con los requerimientos financieros del País, es sencillamente nada. El objetivo que se persigue, está claro, es impactar.


Y lo peor: que los seres humanos, pueblos y por supuesto gobiernos nada tenemos de eternos; las dictaduras, por más sólidas que parezcan, tarde o temprano caen, las democracias firmes en apariencia se erosionan, sobre todo por la corrupción, los regímenes autocráticos terminan, todo ello casi siempre a un costo muy elevado en vidas y bienes.


Luego del anterior planteamiento o reflexión, la gran pregunta es, con otro régimen de diversa filosofía y metodología diferente, ¿cuánto le costaría a México recuperar las guarderías y por lo menos lo ahora desarticulado? 


Yo, con mi simplismo de ciudadano, no añoro Los Pinos, ni el avión presidencial, pero por si se quisiera y fuese necesario reponer esos bienes y los servicios esfumados en otra época, le va a costar al erario nacional, o sea al mismo pueblo, una buena suma que, apoco no disfrutó con la subasta ni con la donación bimensual. 


El dinero es volátil, la política también y peor cuando no hay una cimentación firme.
Algunas ocurrencias siguen dominando el escenario nacional para apoyar el clientelismo y control ciudadano, para que el sistema de la 4T perdure. ¿Ya tendrá AMLO en su recámara mental el nombre de quien le va a seguir? ¡Marcelo otra vez sería más que funesto!


¿Qué reflexionan a todo esto los lectores?