Guanajuato.- Con la llegada de la temporada baja en la industria textil de Moroleón y Uriangato, cientos de habitantes que han sido descansados de las fábricas buscan nuevas oportunidades laborales; sin embargo, las ofertas actuales resultan decepcionantes, pues los buscadores señalan que las empresas locales siguen sin ofrecer prestaciones de ley y los sueldos ni siquiera alcanzan el salario mínimo.
Según informaron las direcciones de Desarrollo Económico de ambos municipios, la actividad en la industria textil representó hasta un 75 % de la economía regional entre octubre y diciembre de 2025; no obstante, tras el cierre de la temporada alta, se estima que miles de personas perdieron su empleo fijo en los talleres y fábricas de la zona.
Tenemos una bolsa de trabajo en línea con muchas empresas de todos los rubros, constantemente están surgiendo vacantes y siempre revisamos que se canalice de la mejor manera; deben estar registrados ante el SAT y ofrecer prestaciones, hay vacantes para todas las edades”, comentó Estefany Balcázar, titular de Desarrollo Económico de Moroleón.
Ante esta situación, los ciudadanos han comenzado a consultar las bolsas de trabajo digitales de los municipios vecinos, así como las de Celaya y Salamanca, con la esperanza de conseguir una plaza que brinde mayor estabilidad y mejores ingresos para sustentar sus gastos básicos debido a la caída en la demanda de ropa.
“Yo creo que aquí el Gobierno no vigila que se pague bien; trabajos de ayudante, cajero o repartidor ofrecen de mil 400 a mil 800 pesos por semana, eso no es el mínimo. Todos los negocios quieren explotar a uno pagando una miseria”, expresó Erick Calderón, exempleado en Uriangato.
Otros buscadores de empleo coinciden en que las vacantes disponibles carecen de seguridad social y salarios competitivos, lo que ha obligado a muchos especialistas de la industria textil a buscar oportunidades fuera de su municipio, pese a que esto implica gastos adicionales en traslados y viáticos que merman su economía.
Aquí lo quieren explotar a uno por mil 600 o 2 mil pesos a la semana por jornadas de todo el día; cada vez hay menos trabajo en la ropa y buscar en otra cosa sale peor, con muy poca paga. Me preocupa que el Gobierno actúe como si nada pasara”, opinó Berenice Martínez, textilera de profesión recientemente desempleada.
Por su parte, los representantes de las empresas que ofrecen estas vacantes se rehusaron a emitir una postura oficial sobre sus esquemas de contratación y sueldos; algunos propietarios indicaron, bajo anonimato, que se trata de pequeños negocios que evitan trámites fiscales para no tener conflictos con el SAT.



Crisis textil en Moroleón y Uriangato: reportan caída en ventas y empleos
La industria textil de Moroleón y Uriangato atraviesa una crisis que pone en riesgo miles de empleos. El sector reporta una baja demanda de mercancía durante las primeras semanas de este año en Guanajuato.
Fabricantes locales atribuyen la problemática al incremento de productos importados y al encarecimiento de insumos. Esta situación forzó a los talleres de Moroleón a disminuir su producción operativa.
Empresarios de Uriangato solicitan apoyo para modernizar procesos y proteger el comercio. El panorama laboral en el sur de Guanajuato se mantiene incierto ante la falta de pedidos mayoristas constantes.
La zona de Moroleón y Uriangato depende históricamente de la confección de ropa. La desaceleración económica impactó a las fábricas y a los comercios minoristas de todo Guanajuato.
Para evitar despidos masivos, algunos talleres optaron por paros técnicos o reducción de turnos. La crisis de empleo afecta especialmente a mujeres trabajadoras en Moroleón.
Representantes en Uriangato buscan diálogo con la Secretaría de Desarrollo Económico. El objetivo primordial es conseguir créditos para la subsistencia de talleres en Guanajuato.
Se espera que las ferias comerciales logren reactivar las ventas en Moroleón. Sin embargo, la competencia desleal externa sigue siendo el mayor desafío en el sur de Guanajuato.
Productores exigen frenar “invasión” de ropa china
Fabricantes textiles del sur de Guanajuato solicitaron la intervención federal para regular las importaciones de China. El gremio denuncia que la entrada masiva de mercancía extranjera desplomó la venta de producción local.
Los comerciantes aseguran que los precios importados son imposibles de competir bajo las condiciones actuales en Guanajuato. Esta disparidad ha provocado que mayoristas prefieran productos asiáticos sobre el nacional.
La problemática afecta la operatividad de los talleres en municipios clave. En Guanajuato, los productores advierten que sin medidas proteccionistas, el sector textil podría enfrentar una desaparición gradual.
La crisis textil se agudizó por la facilidad de ingreso de productos vía plataformas digitales. Los fabricantes de Guanajuato proponen aranceles específicos para nivelar la competencia en el mercado interno.
A pesar de innovar en diseños, los altos costos de insumos limitan la competitividad. La demanda de apoyo incluye financiamientos para la renovación de maquinaria en Guanajuato.
El impacto social es considerable, ya que la cadena textil emplea a gran parte de la población del sur. La falta de ventas derivó en la imposibilidad de pagar sueldos en talleres pequeños de Guanajuato.
Se espera que cámaras de comercio encabecen mesas de trabajo con legisladores. El rescate del sector es prioridad para mantener la estabilidad económica en Guanajuato.
AAK