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Vivica Genaux y el ensamble Antiqua Metrópoli ofrecen gala barroca

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La mezzosoprano Vivica Genaux y el ensamble mexicano Antiqua Metrópoli ofrecieron un concierto con piezas del repertorio barroco

La mezzosoprano Vivica Genaux deslumbró con su talento en el Teatro del Bicentenario Roberto Plasencia Saldaña. Fotos: Maricela Maceira/ Cortesía Teatro del Bicentenario.

Con una agilidad vocal y una ejecución impecable, la mezzosoprano estadounidense Vivica Genaux y el ensamble mexicano Antiqua Metrópoli ofrecieron una gala barroca en el Teatro del Bicentenario Roberto Plasencia Saldaña.



El concierto formó parte de la jornada celebratoria de los 12 años del Forum Cultural Guanajuato y fue guiado por el director huésped Luca Giardini, quien acompañó al Ensamble en el violín.



Con el concierto para cuerdas en Do mayor, de Antonio Vivaldi, el conjunto abrió el recital y de inmediato capturó la atención del público y daba muestra de lo ya esperado, un magno concierto.



La pieza con influencias de un estilo afrancesado, de tono alegre y rápido en su segundo movimiento concluyó seguida de una ola de aplausos que cesaron por un momento sólo darle la bienvenida a la gran invitada de la noche, la mezzosoprano Vivica Genaux.



Acompañada de los músicos, al son de la composición e Johann Adolph Hasse, la artista reconocida mundialmente interpretó el aria “Come nave in mezzo all’onde…”, de la ópera Viriate.



Con una alta agilidad vocal, la cantante ejecutó pulcramente la pieza y continuó el programa con “Gelido in ogni vena”, de la ópera Farnace, de Vivaldi.



La obra de uno de los máximos exponentes de la música barroca tiene una partitura llena de genialidad, que sin duda la Antiqua Metrópoli logró ejecutar, mientras la mezzosprano dejó ver la versatilidad de su voz.



A éstas le siguieron las arias de la ópera Artasere in Sciro, del italiano Riccardo Broschi, “Son qual nave ch’agitata” y “Alto Giove”, del compositor Nicola Porpora.

 Con ambas piezas, los músicos y la cantante hicieron vibrar la Sala Principal del recinto y gracias a su impecable interpretación recibieron una ovación, para cerrar así la primera parte de la gala.



Compuesta en cinco tiempos, cargados de tonos alegres y dulces, el Concerto Grosso no. 4 del autor italiano Arcangelo Corelli encantó a la audiencia.



Con virtuosismo y demostrando su potente coloratura, Vivica volvió al escenario para ejecutar “Ombra mai fu”, de la ópera Xerxes, del afamado compositor alemán Händel.



Demostrando no sólo su talento, sino su gran manejo de los ornamentos, las texturas y la exigencia que requiere la pieza, la mezzosoprano ejecutó la pieza operística “Agitata da due venti”, Antonio Vivaldi. 



A los ejecutantes esto les valió una ola de aplausos que les impidieron despedirse, por lo que, emocionados, regalaron una impecable y brillante ejecución de los encore “Lascia ch’io pianga”, de la ópera Rinaldo, de Georg Friedrich Händel y “Qual guerriero in campo armato”, de Vivaldi.