lunes

Columna de bienestar

Opinión
|

El Ejercicio: un elemento indispensable de un estilo de vida saludable.

Diseño: Grupo AM

La importancia del ejercicio se representa como la “razón de ser” para lograr el bienestar a lo largo de la vida. Esto se ha demostrado con base en los numerosos beneficios asociados con un ritmo activo de vida:

•    Reduce el riesgo de enfermedades crónicas como: hipertensión, problemas del corazón, diabetes, depresión, cáncer de mama y de colón.

•    Mejora la salud de los huesos.

•    Ayuda a mantener un peso corporal adecuado.

•    Aumenta el tono y la fuerza de los músculos.

•    Incrementa las funciones mentales, como la memoria.

Si lo vemos desde el otro lado de la moneda, la inactividad física y el sedentarismo se asocian con varios factores de riesgo para la salud. En resumen, la capacidad de cada uno de nosotros para mantenernos activos durante toda la vida es un “elemento gratis y disponible para todos” con un valor incalculable.

¿Qué significa hacer ejercicio?

Toda actividad física que realizamos, considerada como movimientos corporales productos por los músculos y que exigen un gasto de energía, genera beneficios para el cuerpo. La actividad física abarca el ejercicio, pero también representa otras actividades diarias que implican movimiento de nuestro cuerpo tales como: desplazarse hacia el trabajo, tareas domésticas, actividades recreativas, entre otras. 

La diferencia es que el ejercicio es una variedad de actividad física planificada, estructurada, repetitiva y realizada con el objetivo de mantener y mejorar la salud. La práctica de esta actividad física requiere el consumo de oxígeno y nutrientes. Por lo tanto, esta tarea requiere una preparación adecuada y un compromiso para formar un hábito.



¿Por qué en la actualidad existe mucha gente que no cumple con las metas de ejercicio físico? 

A nivel mundial, uno de cada tres adultos no cumple con los criterios mínimos de actividad física por semana para proporcionar beneficios de prevención a su cuerpo. Esto representa una proporción significativa de la población adulta mundial. Por lo tanto, debe considerarse como un problema de salud pública.

A nivel mundial, los cambios en la actividad física han sido paralelos a las transiciones sociales, económicas y demográficas. La creciente globalización, la transición del entorno rural al urbano, la revolución industrial, la tecnología informativa y la inseguridad han afectado el estilo de vida activo de las últimas generaciones.      

Es por eso que podemos argumentar que fomentar y estimular a los pacientes para que realicen ejercicio físico es una de las mejores oportunidades para mejorar la salud.

¿Qué puede hacer usted para incrementar el nivel de actividad física?

El mensaje principal del tema de esta semana en la Columna de Bienestar es que todos, independientemente de nuestra edad, género, raza y constitución física, somos capaces de obtener beneficios para nuestra salud gracias al ejercicio. El reconocimiento de este mensaje es digno de mención para todos, pero particularmente para aquellos que están preocupados por los riesgos de participar en el ejercicio. El mensaje simple debería ser que los riesgos asociados con la participación en la actividad física y el ejercicio son insignificantes en comparación con el potencial de obtener beneficios para su cuerpo.

Clasificación de los Tipos de Ejercicio

Actividad leve

Billar, boliche, golf, caminar a paso lento, yoga, caminar dentro de una alberca.

Activad moderada

Caminar a paso rápido, trote suave, jardinería, bailar, participar en juegos y deportes con niños, pasear a las mascotas, paseo en bicicleta, subir escaleras.

Actividad extrema

Deportes de alto impacto (futbol, basketball), natación, correr.

La Organización Mundial de la Salud distingue tres grupos de edad con diversos tipos de ejercicio que a continuación enlisto:

Jóvenes (cinco a 17 años)

Para los niños y jóvenes de este grupo, el ejercicio consiste en juegos, deportes, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados en el contexto de la familia, la escuela o actividades comunitarias. Estos tipos de actividad física van encaminados en mejorar las funciones del corazón, pulmón, músculos, huesos para alcanzar un crecimiento adecuado. Se recomienda lo siguiente:

1.    Invertir mínimo 60 minutos diarios en actividad física de intensidad moderada a extrema.

2.    Más de 60 minutos diarios generarán más beneficio para la salud.

3.    La actividad física debe ser, en su mayor parte, aeróbica. 

Adultos (18 a 64 años)

Para los adultos de este grupo de edad, el ejercicio consiste en actividades recreativas o de ocio, desplazamientos a pie o en bicicleta, actividades ocupacionales (trabajo), tareas domésticas, juegos, deportes en el contexto laboral y profesional. Se recomienda lo siguiente:

1.    Invertir mínimo 150 minutos por semana de ejercicio físico, actividad moderada o bien 75 minutos de actividad física intensa o extrema, una vez por semana.

2.    Con el objetivo de obtener mejores resultados, cada paciente puede alcanzar hasta 300 minutos de actividad física moderada o 150 minutos de ejercicio extremo por semana.

3.    El ejercicio se puede dividir en sesiones de 20 a 40 minutos.

4.    Se recomienda realizar actividades de fortalecimiento muscular dos veces por semana.

Adultos (mayores de 65 años)

Para los adultos de este grupo de edad, el objetivo de la actividad física es prevenir o mejorar el control de enfermedades crónicas, mantener un porcentaje adecuado de masa muscular y mejorar el funcionamiento de algunos sistemas del cuerpo como el sistema cardiovascular, respiratorio, inmunitario y neuropsiquiátrico. Se recomienda lo siguiente:

1.    Invertir 150 minutos por semana de actividad física leve o moderada.

2.    El ejercicio se puede dividir en sesiones de 10 a 20 minutos.

3.    Personalizar el tipo de ejercicio físico de acuerdo a la necesidad y antecedentes médicos de cada paciente.

Consejos de Salud para esta semana

1)    Evite estar sentado por más de dos horas seguidas durante el día. Sustituya una de esas dos horas por actividad física de intensidad moderada (caminar a paso rápido, jardinería, bailar, participar en juegos y deportes con niños, pasear a las mascotas).

2)    Combine una correcta alimentación con actividad física de acuerdo a su edad y sus necesidades energéticas diarias.

3)    Promueva el ejercicio físico dentro de su familia para formar un hábito y disfrutar un momento agradable todos los días.

     Muchas gracias y estoy a sus órdenes.



Dr. Jorge Alejandro Lemus Arias

Especialista en Medicina Interna

jorlemus@gmail.com

https://medicina-interna-pachuca.negocio.site/