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¿Qué es un earworm y cómo evitarlo?

Diseño: Grupo AM

Estoy seguro de que más de una vez has tenido una tonadita pegada en la cabeza y aunque la detestes, simplemente no puedes dejar de repetirla en tu mente una y otra vez, incluso llegar a tararearla en voz alta involuntariamente.

A este fenómeno se le conoce como earworm o gusano de oreja, y se trata de una pieza musical pegajosa que se repite continuamente en nuestra mente a pesar de que ya no está sonando. Este efecto puede durar unos minutos, horas o hasta días y muchas veces puede resultar bastante molesto.

Al respecto, la investigadora Vicky Williamson de Goldsmiths, de la Universidad de Londres, descubrió que los earworms se correlacionaban con la exposición a la música; es decir, que escuchamos una canción recientemente o con mucha frecuencia, pero que también podrían ser provocados por experiencias que activan la memoria de una canción, como escuchar una palabra que recuerde a la letra, algunas de sus notas, o sentir una emoción que se asocie con la misma. En el estudio se descubrió que el único patrón en la lista de canciones recogidas era la popularidad.

Además, es más común de lo que pudiéramos pensar, ya que en otra investigación, James Kellaris descubrió que 98 por ciento de los individuos experimentan earworms. Mujeres y hombres de cualquier edad por igual, aunque tienden a durar más tiempo en mujeres y jóvenes. 

Kellaris también identificó que las canciones con letra representan 73.7 por ciento de los gusanos de orejas, mientras que la música instrumental solo 7.7 por ciento.

Por otro lado, en 2010, los datos publicados en el British Journal of Psychology indican que los earworms generalmente tienen una longitud de 15 a 30 segundos de la canción en cuestión y que las melodías simples tienden más a quedarse pegadas que las piezas complejas. 

También, Daniel Levitin, en su libro de 2006 titulado: This Is Your Brain on Music: The Science of a Human Obsession, afirma que los músicos, personas con intereses musicales y aquellos con trastorno obsesivo-compulsivo (OCD) son más propensos a sufrir de ataques de earworm.

Pero, ¿cómo evitarlos? Científicos de la Western Washington University descubrieron que ocupar la memoria en tareas moderadamente difíciles como hacer anagramas, resolver crucigramas, armar rompecabezas, jugar Sudoku o leer una novela, son maneras eficaces de detener los gusanos y reducir su recurrencia. 

Incluso, por increíble que parezca, investigaciones de Escuela de Psicología y Ciencias del Lenguaje Clínico de la Universidad de Reading, en 2015 demostraron que masticar chicle podría ayudar bloqueando de manera similar el componente de ensayo sub-vocal de la memoria auditiva de corto plazo, justo donde se encuentran enganchados los earworms, en otras palabras, el chicle no solo nos ayuda a que la melodía sea menos vívida, sino que reduce las repeticiones, logrando, así, finalmente eliminarlos.

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