Pedro es delantero en el equipo de fútbol amputado “Panteras” de la Ciudad de México.  / Foto: Especial

Pedro es delantero en el equipo de fútbol amputado “Panteras” de la Ciudad de México. / Foto: Especial

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Perdió su pierna en asalto, pero un balón le regresó las ganas de vivir

Había perdido todas las esperanzas tras perder su pierna izquierda pero el fútbol amputado le devolvió la fe y le dio una nueva forma de subsistir .
 

Por: Eduardo Martínez Borja

Celaya.- En el semáforo, Pedro domina el balón con maestría, veinte golpes con el pie derecho y la pasa a la cabeza, la baja con el muslo, vuelve al pie, la lanza hacia el cielo, la baja con el hombre derecho mientras se gira, el balón corre por su espalda, llega al hombro izquierdo y cae muerto a su pie derecho. 
Nada del otro mundo si no fuera porque quien lo hace, Pedro Rodríguez Flores, de 26 años, perdió su pierna izquierda en un asalto en el Estado de México. 

"Volví a nacer"

El hombre de 26 años estuvo una semana y media en Celaya dominando el balón en los cruceros. / Fotos: Eduardo Martínez Borja

Llegó un momento en donde dije ya no voy a volver a jugar fútbol, perdí todas las esperanzas, (pero) encontré un amigo, me invitó a jugar fútbol de amputados y no le creía.

Acostumbrado a jugar fútbol desde niño, pensó que todo estaba perdido luego de perder su pierna. 

Pedro es delantero en el equipo de fútbol amputado “Panteras” de la Ciudad de México.  / Foto: Especial

Pedro es delantero en el equipo de fútbol amputado “Panteras” de la Ciudad de México. / Foto: Especial

Me di la oportunidad de asistir a un entrenamiento y gracias a Dios volví a nacer, me volví a motivar y de ahí aprendí a dominar el balón entrenando con los compañeros del equipo, entrenando, entrenando hasta que pude desarrollar las habilidades, contó tras acabar de dominar el balón en el crucero de Tecnológico y México Japón. 

Zapatero y dominador 

Mientras Pedro habla, Iván, su amigo domina el balón en el semáforo. / Foto: Eduardo Martínez Borja

Pedro trabaja por las mañanas en los cruceros de la Ciudad de México, de donde es originario y vive. Por las tardes le ayuda a su papá a hacer zapatos, en el negocio familiar. 

El fútbol lo hizo volver a nacer y además le ha ayudado a complementar sus ingresos, desde hace ocho meses domina el balón en las calles y desde hace cuatro sale a ciudades como Querétaro, Toluca, San Luis Potosí y Celaya para ganar más dinero en los semáforos. 
Esta ocasión fue su segunda vez en Celaya, era acompañado por Iván Becerril, otro joven con su pierna izquierda amputada.  

Somos compañeros de trabajo, nos echamos la mano, estamos fuera trabajando juntos se nos hace un poco más fácil, él desde pequeño a los 9 años tuvo un accidente y no tiene una pierna, platicó Pedro porque a Iván no le gusta hablar mucho. 

Los dos duraron semana y media en Celaya, su crucero favorito es el de Tecnológico y México Japón, pero también actuaron en cruceros del bulevar, en el de la Coca Cola y afuera de Bachoco.

Regreso el miércoles a México para ver a mi papá, para que vea que estoy bien, apoyar a mi papá con sus medicinas y ver si nos damos una escapada a otro estado, explicó Pedro. 

Es cementero y no pierde la esperanza

Como todo fiel aficionado al Cruza Azul, Pedro tiene fe y cree que no hay imposibles. 

'Le voy al Cruz Azul', dice sin titubear y luego se sonroja cuando se le pregunta si pronto romperán la maldición que no los deja campeones desde hace 21 años, pero responde con seguridad: 'se vale soñar, nada es imposible, a echarlo los kilos y siempre para arriba'. 

Esa filosofía la aprendió jugando como delantero fútbol amputado con las “Panteras” de la Ciudad de México. 

De Selección

Perdió su pierna y las esperanzas en un intento de asalto y gracias a que entró a jugar en el equipo de fútbol amputado “Panteras”, Pedro “volvió a nacer”.

Un niño de seis años que lo ve dominar el balón en la calle dice sorprendido: “ese chavo debería estar en la selección mamá”. 

“La gente se motiva mucho al vernos, aprenden de uno que no se da por vencido, que el querer es poder, igual los niños y la gente nos ayuda con sus palabras y motivación, eso nos alimenta”, dijo Pedro. 

Emocionado, recordó los momentos más difíciles que ha vivido, pero se muestra agradecido por lo aprendido. 

“Motivarnos, no dejarnos caer, que tu familia vea que a pesar de tu discapacidad no te das por vencido, al contrario tratas de dar el doble, el extra, para tratar de apoyarlos y motivar a la gente, no darnos por vencidos nunca, nosotros estamos acostumbrados hasta el final, dar el último paso”.

Junto con Pedro, otros de sus compañeros de equipo viajan a ciudades como Toluca, Querétaro y San Luis Potosí para dominar el balón en las calles.
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Eduardo Martínez Borja

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