Saca empresa jugo con ventas al IMSS

Saca empresa jugo con ventas al IMSS

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Trazan la ruta del dinero ilícito del IMSS con 'empresas de papel'

La Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) halló indicios de que dos de los mayores jugadores del negocio de distribución de medicamentos del país, Nadro y Marzam, mantienen vínculos que ponen en peligro la competencia en ese mercado.

Por: Agencia Reforma

Desde que Luis Doporto Alejandre compró la farmacéutica Marzam en 2015 y su padre se desempeña como parte del Consejo Técnico del IMSS, las ventas de esta empresa al organismo aumentaron como nunca antes.

En tres años (2015-2018), el IMSS compró medicinas por más de 526 millones de pesos a Marzam, una empresa propiedad de Doporto Alejandre, hijo de Héctor Doporto Ramírez, integrante del Consejo Técnico del instituto.

La multiplicación de los contratos a Marzam ocurrió a la par de que la compañía estaba siendo investigada por delitos financieros por parte de la entonces Procuraduría General de la República (PGR), así como por concentración ilícita por parte de la Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece).

En los documentos recopilados por estas dependencias, Doporto Alejandre aparece como dueño legal de Casa Marzam a partir de 2015.

Su padre, Héctor Doporto Ramírez, se ha desempeñando desde 2010 como miembro del Consejo Técnico del IMSS —el máximo órgano de gobierno de la institución—, pero justamente a partir de 2015 los contratos a favor de Marzam se multiplicaron, según consta en documentos de asignaciones obtenidos por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI).

Entre 2002 y 2014, las compras acumuladas del IMSS a Marzam sumaron 95 millones de pesos, mientras que entre 2015 y 2018 los contratos se multiplicaron a más de 526 millones de pesos.

Los contratos a Marzam desde que Doporto Laporte se volvió el dueño legal se multiplicaron cinco veces en comparación con los otorgados en los 12 años anteriores, de acuerdo con los documentos cotejados por MCCI.

Aunque los integrantes del Consejo Técnico del IMSS no tienen la facultad de decidir adquisiciones o contratos, sí pueden tener acceso a información sobre futuras inversiones y en algunos casos estructuran las bases de licitaciones.

MCCI solicitó desde el 4 de marzo una postura al IMSS sobre la multiplicación de los contratos a Marzam a partir de que Doporto adquirió la empresa y la participación de su papá en el Consejo Técnico de la institución, pero no hubo respuesta.

Por su parte, Doporto Alejandre reconoció, en respuestas a un cuestionario de MCCI, que su padre ha participado en el Consejo Técnico de Administración del IMSS, pero como suplente, y que nunca tuvo injerencia en los procesos de adquisiciones, “mucho menos en medicamentos y materiales de curación".

Sobre el incremento de sus ventas al IMSS, aseguró que los ingresos vía Gobierno antes de 2015 fueron muy limitados, por lo que, en febrero de 2016, contrataron un nuevo equipo para esa tarea, pero que esto apenas representa menos del 5% de sus ingresos totales.

Crece entre indagatorias

En medio de la buena fortuna por la multiplicación de contratos del IMSS, la adquisición de Grupo Marzam fue investigada por delitos financieros y presuntas prácticas monopólicas, luego de que la investigación periodística mundial conocida como Panamá Papers revelara un préstamo oculto para su compra por 53.3 millones de dólares.

El 22 de junio de 2015, en un reporte realizado a los inversionistas de la Bolsa Mexicana de Valores, Genomma Lab anunció que había vendido el control de Grupo Marzam a Moench Coöperatief, un fondo de capital privado holandés, en una transacción valuada en 2 mil 950 millones de pesos.

Dos semanas después, el 10 de julio, un representante de Moench presentó a la Cofece su propuesta de adquirir hasta el 90 por ciento de las acciones de Marzam.

En los documentos presentados ante la Cofece figura como uno de los dueños de Moench el nombre de Luis Doporto Alejandre.

En el primer semestre de 2015, Marzam había sido un proveedor modesto de medicamentos para el IMSS. En ese periodo había concretado apenas ocho contratos con un valor conjunto de un millón de pesos. Pero, a partir de que cambió de dueño, la suerte de la empresa fue otra.

El 13 de agosto de ese año, la Cofece validó la venta de Marzam y a los cuatro meses la compañía recibió tres grandes contratos del IMSS por 286 millones de pesos, con vigencia a partir de enero del año siguiente.

Dos de los contratos —los de mayor monto— se otorgaron mediante licitación pública, mientras que un tercero, por 36 millones 366 mil pesos, fue asignación directa.

La buena fortuna continuó los años siguientes. En octubre de 2016, Marzam obtuvo otra asignación directa en el IMSS, esta vez por casi 38 millones de pesos, y en diciembre ganó dos licitaciones en la misma institución por 62 millones.

Las adjudicaciones directas en el IMSS se multiplicaron en 2017, pues ese año recibió 30 contratos por 85 millones de pesos. Otros 50 millones los obtuvo mediante licitación.

La buena fortuna para la empresa se extendió en general en el Gobierno federal. Entre 2013 y 2018, Marzam vendió más de 2 mil millones de pesos en medicinas al Gobierno federal, mientras que en el periodo 2006-2012 sus ventas habían sido por 573 millones de pesos. El crecimiento fue de 250 por ciento de un sexenio al otro.

El mayor monto de contratos en el Gobierno de Enrique Peña Nieto correspondió al IMSS con 615 millones de pesos, a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) con 522 millones de pesos, al ISSSTE con 404 millones, y a Pemex con 244 millones de pesos.

Sin embargo, la multiplicación de los contratos a Marzam ocurrió a la par de que la compañía era investigada por la ex PGR, la Procuraduría Fiscal y la Cofece.

En abril de 2016, la Cofece abrió una investigación de oficio por una posible concentración ilícita en la distribución de medicamentos.

Durante dos años y seis meses, el caso estuvo abierto. Luis Doporto Alejandre nunca aceptó ante las autoridades que recibió dinero. Sin embargo, en octubre de 2018, dio un inesperado giro en su defensa, cuando finalmente admitió la triangulación de ese dinero, aunque argumentó que solo se trató de un préstamo.

La Ley Federal de Competencia Económica permite a las compañías investigadas presentar compromisos o firmar un acuerdo para reparar el daño que pudieron ocasionar y, con ello, cerrar el expediente. En este asunto, Luis Doporto dijo a MCCI que terminarían el acuerdo con quien "otorgó el crédito".

Por separado, la desaparecida Procuraduría General de la República inició la averiguación previa UEIDFF/FISM-12/203/2016 por posibles delitos financieros, que a la fecha consta de 7 mil 47 fojas con documentos de las operaciones realizadas en México y en el extranjero. 

La investigación sobre el caso sigue abierta y la ahora Fiscalía General de la República ordenó reservar el expediente por cinco años, a partir del pasado 28 de febrero de 2019, constató MCCI en peticiones de información.

Pese a la reserva, MCCI conoció algunos documentos. En uno de ellos, se dice lo siguiente sobre la compra de Marzam y el préstamo oculto:

"Es procedente citar a declarar a Luis Doporto Alejandre a efecto de que se investiguen los hechos denunciados, y se esclarezca si Marina Matarazzo a través de éste invirtió en las acciones de Grupo Comercial e Industrial Marzam SAPI de CV por cuentas de terceros a través del fideicomiso que integra 'Moiry Holding BV', estipulando la obligación de mutualizar entre distintas cuentas las ganancias o pérdidas que resultaran de la inversión realizada con la compra de las acciones de Marzam".

Al respecto, Luis Doporto comentó que estaba enterado de ese expediente, pero que hasta el momento no ha tenido acceso a su contenido ni ha sido llamado a declarar.

Según el expediente consultado, la Comisión Nacional Bancaria de Valores (CNBV) remitió desde el 16 de julio de 2018 a la PGR un análisis del caso, en el que advierte que la falta de documentación que acredite de dónde vienen los recursos con los cuales se adquirieron las acciones de Marzam impide determinar la comisión de delitos financieros.

También la Procuraduría Fiscal, dependiente de la Secretaría de Hacienda, inició una investigación del caso Marzam, a través de su dirección general de delitos financieros.

Revelaciones

En una nueva revisión a los cientos de archivos sobre este caso en Panamá Papers, MCCI ubicó un documento sobre la compra de la farmacéutica mexicana a través de un enramado de por lo menos 4 empresas fachada, una de ellas Moench.

La carta dice lo siguiente:

"En relación con el tema del capital, le informamos que Moench es un fondo creado con un propósito especial para materializar la adquisición de una empresa mexicana dedicada a la distribución de productos farmacéuticos".

El documento tiene impreso el logotipo de Moench Cooperatief y, aunque no tiene firma, precisa que los inversionistas son los siguientes: Karl Frei, Patrick René Louis Wyss Rossier, Luis Doporto Alejandre y una empresa llamada Moiry Holding.

TRAZAN LA RUTA DEL DINERO

Con los datos aportados en ese escrito y registros públicos en Europa consultados por MCCI pudo trazarse la ruta del dinero:

La empresa Conquest Venture Holding BV transfirió 53 millones de dólares hacia otra compañía llamada Black Water Company, afincada en la misma ciudad de los Países Bajos, cuyos accionistas no están disponibles públicamente.

Conquest Venture Holdings BV fue creada el 8 de septiembre de 2015, al mismo tiempo que se negociaba la venta de Marzam. Su capital era de 54 millones de dólares, una cantidad casi idéntica a la que transfirió para la adquisición de la empresa farmacéutica.

El dinero fue triangulado a Neuchatel Holding, nuevamente en Amsterdam, propiedad de Luis Doporto y Carlos Rafael Dorado, un hombre de negocios venezolano.

El último eslabón es el siguiente: Neuchatel Holdings fue descrita como una subsidiaria de Moiry Holdings, otra compañía inscrita en Amsterdam con oficinas en Rotterdam, que fue incluida como inversionista de Moench, tiempo después propietario de Marzam.

Moench fue constituida el 3 de junio de 2014 en Rotterdam, según consta en el Registro de la Cámara de Comercio e Industrias del Reino de los Países Bajos, en donde está inscrita con el número de registro 60793708.

En realidad, se trata de una empresa ‘de papel’ o ‘de gaveta’, que cuando fue creada reportó como domicilio un edificio de oficinas virtuales ubicado junto a la estación de tren de Rotterdam.

Niegan injerencia en adjudicaciones

Luis Doporto Alejandre, uno de los propietarios de Grupo Marzam, descartó la injerencia de su padre Héctor Doporto Ramírez en las licitaciones del IMSS, "mucho menos en medicamentos y materiales de curación".

Al responder, vía correo electrónico, a preguntas enviadas por MCCI antes de publicarse este reportaje, dijo que su padre sí ha participado en el Consejo Técnico de Administración del IMSS, pero como suplente. No obstante, admitió que esa instancia interviene en el diseño de las bases de licitación.

Sobre el incremento de sus ventas al IMSS, Luis Doporto aseguró que los ingresos vía gobierno antes de 2015 fueron muy limitados, por lo que, en febrero de 2016, contrataron un nuevo equipo para esa tarea, pero que esto apenas representa menos del 5 por ciento de sus ingresos totales.

En sus respuestas comentó que el dinero para la compra de Marzam, específicamente el obtenido mediante un "crédito", fue lícito y que quienes lo otorgaron no tienen participación accionaria ni en la toma de decisiones. 

Desde su perspectiva, si se hubiera comprobado una afectación al mercado, la Cofece los hubiera castigado. 

Las triangulaciones en Holanda —según ellos— fueron para evitar que las fuentes financieras tuvieran control o acceso a las operaciones de la empresa.

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