Una vergüenza que no haya respuestas por caso Ayotzinapa, asegura Garzón

México
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A casi nueve meses de la desaparición de los estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, el jurista español Baltasar Garzón aseguró que es "una verg

Baltasar Garzón también dijo que la violación a los derechos humanos no es sólo en México, sino en muchos países, por lo que tanto gobiernos como ciudadanos tienen "la tarea" de respetarlos. FOTO: El Universal

El jurista español Baltasar Garzón, aseguró que es una “vergüenza” que a casi nueve meses de la desaparición de más de 40 jóvenes en la escuela Normal Rural de Ayotzinapa, en el municipio de Iguala, Guerrero, no se haya dado una respuesta a los familiares. 
“Me he pronunciado varias veces sobre ese caso, es una vergüenza para la humanidad que no haya una respuesta contundente del Estado desde la justicia y en definitiva desde la comunidad en general a la demanda de justicia. No podemos permitir que la desaparición forzada de personas sea algo que se extienda, se algo que quede ahí, y hay que encontrar los mecanismos para que no solo las familias sean reparadas, sino para prevenir que no vuelva a suceder un hecho como Ayotzinapa”, comentó. 
Al finalizar su participación en el encuentro: “Prospectiva del Mundo. México 2015”, Garzón dijo que la violación a los derechos humanos es una realidad que se presenta no sólo en México, si no en diferentes partes del mundo. 
“Es un reflejo de los derechos que están entre dicho, sólo en México, porque hay muchos países, elija cualquiera ellos. Proteger los derechos humanos es el mínimo ético y legal, ya a veces se trasforma en una carrera de obstáculos garantizar esos derechos”, mencionó. 
En entrevista afirmó que los gobiernos democráticos tienen la obligación ineludible, por sí misma y por los ciudadanos de respetar los derechos humanos y “cuando no es así, hay que buscar los mecanismos para que ese estado de bienestar en orden al cumplimiento de los derechos y obligaciones. Esa es la meta”. 
Este viernes se cumplen nueve meses de la desaparición de los jóvenes estudiantes durante la noche del pasado 26 de septiembre en el municipio de Iguala. Las investigaciones realizadas por la Procuraduría General de la República (PGR) indican que los jóvenes fueron privados de la libertad por policías de los municipios de Iguala y Cocula, para después ser entregados a la organización criminal Guerreros Unidos en una brecha entre ambos poblados. 
Al tenerlos bajo resguardo, fueron asesinados, sus restos calcinados y después arrojados en bolsas a un río de Iguala para evitar dejar una evidencia que pudiera incriminar a sus victimarios. Hasta el momento han sido detenidas más de 100 personas por estos hechos, sin embargo, hasta el momento no se ha dado con el paradero de 43 estudiantes, sólo uno de ellos ya fue identificado.