¿Qué es un sismo y cómo se origina? Las respuestas de los expertos

Si bien los sismos no se pueden predecir, sí se pueden medir y registrar. Este trabajo está a cargo de especialistas del Servicio Sismológico Nacional que también se encarga de la divulgación de información pertinente.

 

 

Por: Cynthia Esmeralda Mares Palacios

Sismo detectado en San Felipe, Guanajuato(Servicio Sismológico Nacional)

Sismo detectado en San Felipe, Guanajuato | Servicio Sismológico Nacional

Inició septiembre y al parecer con él los sismos, como si de una tradición se tratase. Esta vez le tocó a Guanajuato experimentar una serie de sismos con epicentro en San Felipe, pero que también fueron perceptibles en algunas zonas de León y del vecino estado de San Luis Potosí.

Entre los guanajuatenses fue sumamente extraño ya que la zona no se caracteriza por ser de alta sismicidad, como sí lo es Ciudad de México, Oaxaca, Guerrero y Chiapas. En redes sociales se percibió este clima de sorpresa.

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También han surgido preguntas sobre qué es un sismo, por qué tiembla y cuáles son sus efectos según su intensidad. A todas esas preguntas los expertos del Servicio Sismológico Nacional (SSN) ya han dado respuesta.

El SSN es una entidad que pertenece al Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), cuya misión es "Registrar, almacenar y distribuir datos del movimiento del terreno para informar sobre la sismicidad del país a las autoridades y a la población en general, promover el intercambio de datos y cooperar con otras instituciones de monitoreo e investigación a nivel nacional e internacional".

¿Qué es y cómo se origina un sismo?

Según el SSN, en un rompimiento de las rocas en el interior de la Tierra. Este rompimiento libera energía que se propaga en forma de ondas que provocan el movimiento del terreno.

También pueden ser ocasionados por el desplazamiento de las placas tectónicas que conforman la corteza y afectan grandes extensiones. Otra causa, aunque poco frecuente, son las erupciones volcánicas así como el hundimiento producido al interior de la corteza terrestre provocado por la acción erosiva de las aguas subterráneas.

 
Un sismo presenta movimientos trepidatorios y oscilatorios en todo momento; es decir, las ondas sísmicas se propagan en todas direcciones provocando movimientos en el suelo tanto horizontal como verticalmente. Así lo explica el SSN:
En los lugares cercanos al epicentro, la componente vertical del movimiento es mayor que las horizontales y se dice que el movimiento es trepidatorio. Sin embargo, al ir viajando, las componentes de las ondas sísmicas se atenuan y al llegar a un suelo blando, como el de la Ciudad de México, las componentes horizontales se amplifican y se dice que el movimiento es oscilatorio.
 
Cabe resaltar que no en todos los lugares se percibe el mismo tiempo y con la misma intensidad, incluso en la misma zona puede ser diferente. La duración e intensidad de un sismo depende de tres factores:  La distancia al epicentro, el tipo de terreno y el tipo de construcción en donde nos encontremos en ese momento.
 
 

¿Cómo se determina la magnitud de un sismo?

A lo largo del terreno nacional se encuentran ubicados sismógrafos con los que se obtienen registros de la energía liberada en forma de ondas sísmicas, llamados sismogramas. Con estos se hacen cálculos matemáticos mediante una fórmula que da como resultado la magnitud del sismo medida en la escala de Richter.

En ocasiones puede variar este valor; ya que, por la inmediatez, en un inicio se saca de forma preliminar con los datos que se tienen hasta el momento. Posteriormente, se procesa la información adicional y se recalcula. Por ello, en ocasiones la magnitud puede variar ligeramente.

Efectos de un sismo según su magnitud

En general, los efectos de un sismo provocan sacudidas en el suelo. Según la ubicación geográfica del epicentro, la geología de la zona y la magnitud del temblor serán los daños que ocasione.

Un sismo de gran magnitud en tierra puede causar incendios, derrumbes y la interrupción de servicios vitales.

En caso de que el sismo se produzca en algún lugar bajo el océano, hará que el suelo marino se desplace en forma vertical generando un desplazamiento violento del volumen de agua que se encuentra por encima de éste. Es decir, porvocando una ola de varios metros de altura conocida como 'tsunami'.

Sin embargo, no todos los temblores marinos producen tsunamis. Si el sismo es de baja magnitud y los desplazamientos son de tipo horizontal en el piso oceánico no se producirá un tsunami.

Para finalizar, es importante mencionar que los sismos no se pueden predecir. Ni siquiera países como Estados Unidos o Japón han desarrollado tecnología capaz de predecir estos eventos. 

El SNN recomienda permanecer alerta y protegernos con la única arma que tenemos hoy por hoy: la prevención.

 Dado que vivimos en un país con gran actividad sísmica la única certeza que tenemos es que tiembla constantemente y que debemos estar preparados. Ante cualquier evento sísmico lo único que nos puede ayudar es la prevención.

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