Le apasiona ayudar a los demás como médico

En el Día del Médico, Esmeralda Salvatierra comparte cómo el papel de las mujeres en la Medicina, ha tenido un mayor peso con el paso del tiempo

Por: Mayra Córdova Sánchez

Traer bebés al mundo es una de las cosas que más disfruta y agradece de su profesión. Fotos: Mayra Córdova

Traer bebés al mundo es una de las cosas que más disfruta y agradece de su profesión. Fotos: Mayra Córdova

León, Guanajuato. Con ya más de 16 años de carrera como médico, Esmeralda Salvatierra Díaz, se enamora cada día más de su profesión y es ejemplo para las nuevas generaciones de que el género no está peleado con el talento o las capacidades para desarrollar lo que tanto le gusta. 

Durante la preparatoria descubrió su gusto, interés y facilidad por las materias de biología y anatomía; con el apoyo de su familia, decidió estudiar Medicina, pero como la situación política de Oaxaca, su lugar de origen, no era la mejor, decidieron mudarse al estado de Veracruz

Cursó la carrera de Medicina en la Universidad Veracruzana y su especialidad en Ginecología y Obstetricia en el Hospital de Petróleos Mexicanos en Salamanca, hasta establecerse en León, donde desde hace tres años ofrece consulta privada y pública en el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS). Además, cuenta con un diplomado en Patología del Tracto Genitourinario y Perianal. 

Cuando entras a estudiar Medicina tiene que ser con mucho amor a la profesión porque uno piensa que lo más difícil es entrar a estudiar eso, pero cuando ya estás en la universidad viene lo bueno y te tiene que gustar mucho para aguantar”, comentó. 

Desde su tercer año de carrera, supo que la especialidad que ejerce era a lo que se quería dedicar, pues le gustó mucho aprender todo sobre el aparato reproductor femenino y poder hacerlo desde la atención a pacientes y también con cirugías, además del hecho de traer bebés al mundo es algo de lo que más disfruta. 

Son muchos los retos a los que te enfrentas y como mujer creo que cuesta un poco más porque tenemos muchos papeles y en el que a veces menos se nos reconoce es en el profesional, pero también es importante desarrollarnos en el ámbito familiar y personal y con esta carrera no te alcanza el tiempo para todo”, compartió. 

La doctora recordó que las horas de desvelo, los cambios de una ciudad a otra, perderse de momentos importantes en la familia, muchas veces la hicieron preguntarse si realmente su profesión valdría la pena, pero conforme pasan los días, ha reafirmado que es su vocación de vida. 

En el ámbito familiar los dejas de ver mucho tiempo, es difícil conseguir y que entienda lo que haces, entonces cuando me dicen que quieren ser médicos les digo que sí se puede, pero les tiene que gustar mucho para que no sientan que se está llevando gran parte de su vida y que debe ser con amor para que el esfuerzo valga la pena”, recomendó. 

Su esposo y familia la entienden y apoyan, pues saben que el esfuerzo le costó cumplir sus metas, así que siempre busca darse el tiempo para quienes la acompañan en su camino día a día. 

La Ginecóloga también compartió que durante los primeros años de su carrera sí se enfrentó a la discriminación de algunos compañeros, que constantemente hacían comentarios sobre los roles relacionados con su género. 

Quirúrgicamente si te reprimen mucho y te hacen ver que hay subespecialidades que son más para hombres, pero en la carrera había médicos que me decían que era MMC (mientras me caso) o que te decían mejor vete a la cocina”, platicó. 

Ante esta situación, en lugar de tomarlo como personal se demostró a sí misma y luego a los demás que tiene mucha capacidad para hacer lo que gusta y ejercerlo con pasión y profesionalismo, sin olvidar la parte humana, pues señaló que también es parte de su esencia como médico. 

Creo que las pacientes se sienten más cómodas con la atención de una ginecóloga, incluso yo no voy con un hombre porque siento que hay más confianza entre nosotras y que yo como mujer puedo entender cómo se siente mi paciente cuando tiene cólicos, cuando les pongo un dispositivo o cuando les hago un papanicolaou”, comentó. 

La educación continua es constante, pues platica que a veces sus paciente llegan informadas sobre temas que no conocía, por lo que le gusta estar activa en cursos, talleres y leer diversos libros y artículos que le permitan estar cada vez más preparada para sus pacientes. 

Hace poco hice un diplomado en Administración de Hospitales porque si no te actualizas te queda atrás. En Medicina todo el tiempo salen cosas nuevas y a mí me encanta mucho el tema de colposcopia y láser”. 

Una colposcopia es un procedimiento que permite al profesional de la salud examinar detenidamente el cuello uterino, la vagina y la vulva de una mujer. Utiliza un dispositivo de aumento iluminado llamado colposcopio. El dispositivo se coloca en la abertura de la vagina para observar problemas que no se pueden detectar a simple vista.

Si se encuentra un problema, se puede tomar una muestra de tejido para analizarlo (biopsia). 

También se pueden hacer biopsias de la vagina o de la vulva que pueden mostrar si se tienen células en riesgo de convertirse en cáncer

Felicitar a mis colegas en el Día del Médico y como mujeres sigamos demostrando al mundo que podemos ser lo que queremos e incluso las mejores, no por el género, si no por hacer lo que nos gusta y que además somos más humanas y sensibles para nuestros pacientes”, finalizó. 

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  • DÍA DEL MÉDICO

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