Viven fieras la final en sus guaridas
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Viven fieras la final en sus guaridas

Debido a la pandemia del coronavirus Covid-19, la afición del Club León no pudo ir al Estadio Universitario así que les tocó apoyar a La Fiera desde sus casas.

Por: José Antonio Castor Murillo

León, Guanajuato.- Las fieras esperaron en sus guaridas por su presa y la euforia finalista será para otro día, la nueva normalidad se hizo notoria en el primer partido de la final del futbol mexicano. 

Además de los llamados a mantenerse en casa, la todavía lejana quincena, la complicada situación económica combinadas con la realización en plena semana laboral del partido y el hecho de que el encuentro fue en el estadio rival, mantuvieron a los aficionados en sus casas.

Esta final fue diferente para la afición del León, pues tuvieron que apoyar al equipo desde sus casas. Foto: Daniela Tovar.

Esta final fue diferente para la afición del León, pues tuvieron que apoyar al equipo desde sus casas. Foto: Daniela Tovar.

Desafiaron al frío por mostrar el escudo

Las playeras del equipo local se empezaron a ver desde la mañana del jueves; a pesar del clima nublado, ciclistas y motociclistas desafiaron al frío con tal de mostrar su playera del equipo local.

La señora que iba por “el mandado”, el niño que salía a andar un rato en bicicleta con su padre y el taquero tenían algo en común: el escudo de su equipo en el pecho y la expectativa de una nueva final.

En casa... ¡pero con todo el ánimo!

Pero esta vez, durante la noche el sillón fue la tribuna, la pantalla la cancha y la familia o los amigos fueron la porra.

Aquellas escenas de bares repletos de playeras esmeraldas y las de restaurantes con decenas de comensales enfundados en la casaca verde quedaron en recuerdo, estos sitios solo pudieron recibir al 30% de su capacidad.

Una pareja de amigos espera afuera de un bar de la Zona Dorada, ya era el minuto 20 y solo veían el partido en las pantallas desde fuera del sitio, al final decidieron tomar un taxi y buscar otro sitio, “pues es que solo podemos meter el 30%, ni modo” dijo el ’cadenero’ del lugar.

Una franelera observa con un dejo de tristeza el partido, “pues si llegó algo de gente al partido, pero el día estuvo bien tranquilo, apenas saqué para regresar a la casa y cenar algo”.

Un clima frío, la incertidumbre de una pandemia y un partido entrampado en la estrategia, la euforia finalista será para otro día, cuando el encuentro final sea en la ciudad de la fiera.

DA

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José Antonio Castor Murillo

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