Noticias

Alhóndiga de Granaditas

El histórico edificio fue habilitado como escuela, fábrica de tabaco, vecindad, cárcel y actualmente Museo Regional.

Por:

La Alh

La Alh

La primera Alhóndiga se construyó en la calle Alonso, en la bajada a la calle Subterránea se encuentra una placa que lo confirma, aunque duró poco tiempo en el lugar debido a las inundaciones.
Ante la creciente población minera de Guanajuato, el lugar donde se guardaban los alimentos era insuficiente, por lo que se requirió construir uno nuevo en un predio conocido como Granaditas. El Ayuntamiento de Santa Fe y Real de Minas de Guanajuato tuvo que comprar 20 fincas para el nuevo edificio.
El inmueble ubicado entre las calles 28 de Septiembre y Mendizábal, comenzó a construirse en 1797 y concluyó el 7 de noviembre de 1809, un año antes de la batalla que se suscitó el 28 de septiembre de 1810 conocida como ‘La toma de la Alhóndiga’.
El arquitecto encargado de la obra fue José del Mazo y Avilés, por orden del Virrey Miguel de la Grúa Talamanca de Carini y Branciforte, y encargo del Intendente Antonio de Riaño y Bárcenas. Los encargados de los trabajos fueron el maestro Juan de Dios Trinidad Pérez y Francisco Ortiz de Castro.
La  palabra alhóndiga significa en árabe ‘almacén o mercado de granos’, su verdadero objetivo era precisamente la venta y almacén de granos de maíz, trigo, entre otros. La construcción  mide 75 metros de largo por 68 de ancho y ocupa un área de 5,100 metros cuadrados.
Ante la llegada de los insurgentes a la ciudad, el edificio sirvió de refugio a los defensores del régimen colonial comandados por el Intendente Riaño. Durante la batalla, el barretero de la mina de Mellado, Juan José de los Reyes Martínez ‘El Pípila’, logró quemar la puerta y propiciar el triunfo del ejército insurgente.
El 14 de octubre de 1811, por órdenes de General Félix María Calleja, se colgaron adentro de unas jaulas las cabezas de Miguel Hidalgo, Juan Aldama, Ignacio Allende y José Mariano Jiménez, las cuales estuvieron expuestas hasta el 28 de marzo de 1821.
Con el paso de los años, la Alhóndiga fue habilitada como escuela, fábrica de tabaco y una vecindad.
Por mandato de Maximiliano de Hasburgo fue utilizada como cárcel desde 1864 hasta 1949. Hoy en día aún pueden verse leyendas escritas por los prisioneros en las columnas y algunos muros.
El 26 de junio de 1958 el inmueble se convirtió en el Museo Regional, con el apoyo del Instituto Nacional de Antropología e Historia.
El artista guanajuatense José Chávez Morado pintó en 1955 y 1966 los murales que describen los acontecimientos históricos que influyeron en la Independencia de México.

En esta nota:
  • Historia