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Aumenta lectura en vacaciones

Ha sido durante el periodo vacacional cuando han aumentado las solicitudes de libros en el paralibros ubicado en el jardín del Cantador.

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En la capital existen 2 paralibros. Foto: Astrid Avil

En la capital existen 2 paralibros. Foto: Astrid Avil

Un promedio de 15 lectores acuden a diario a solicitar un libro de la colección de ejemplares que ofrece el paralibros ubicado en el jardín del Cantador, informó Paloma Sierra Ruiz, mediadora de lectura.
La encargada resaltó que la mayoría, 10 de cada 15, son niños los que se acercan a pedir un libro y los adultos que acuden, en su mayoría son acercados por un menor.
Ha sido durante el periodo vacacional cuando más ha aumentado las solicitudes de libros, por la mañanas hasta en un 100%.
El horario de servicio de los paralibros es de 11 de la maña a la una de la tarde y en el horario vespertino de 5 de tarde a 8 de la noche de lunes a viernes.
Los menores de 10 años solicitan en su mayoría cuentos ilustrados de animales; los adolescentes y adultos, se inclinan más por los cuentos, novelas románticas o bien el género de terror son de los más recurrentes, señaló Sierra Ruiz.
“Literatura infantil tenemos muchísima y son álbumes ilustrados, creo que es lo que más les gustan pero también tenemos historias para los más jovencitos”.
Aseguró que el préstamo de libros se promueve crear comunidades lectoras por lo cual ya se tiene un público cautivo quienes de manera recurrente acuden a solicitar un volumen diferente.
Precisó que pese a que a los solicitantes no se les exige ninguna prenda o identificación en garantía del libro los usuarios regresan los ejemplares.
“Es una experiencia muy linda porque tú le das un voto de confianza a la gente. Cuando vienen a solicitar libros no tienen que dejar nada, ni credencial ni nada si es para leerlo en el parque, entonces los lectores se preocupan mucho por estar al pendiente del reloj para entregarlo antes de que cierre. Yo he visto muy buena experiencia de los lectores incluso me ha pasado que cierro y se me olvida que está una persona leyendo al otro lado del parque y al día siguiente vienen y me regresan el libro”.

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