Guanajuato aún está lejos de acabar con el COVID: Secretario de Salud

A un año del COVID en Guanajuato, aún se registran muertes y contagios y el secretario de Salud doctor Daniel Díaz Martínez dice que hoy estamos lejos de acabar con la pandemia. 
 

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Por: Cutberto Jiménez Mayagoitia

Guanajuato aún está lejos de acabar con el COVID: Secretario de Salud

Guanajuato aún está lejos de acabar con el COVID: Secretario de Salud

León, Guanajuato.- A un año de que la pandemia de COVID-19 alcanzó a Guanajuato, las autoridades sanitarias del Gobierno del Estado sostienen que aún estamos lejos de cantar victoria.

AM platicó con el secretario de Salud de Guanajuato, doctor Daniel Díaz Martínez, y con el director General de Protección Contra Riesgos Sanitarios, Luis Carlos Zúñiga, sobre lo que ha sido un año que ya dejó más de 10 mil muertes y 120 mil contagios.

Cumplimos un año de los primeros casos y las muertes por COVID-19 en Guanajuato, es obvio que para todos fue mucho peor la pandemia de lo que esperábamos ¿cuáles eran los peores escenarios que tenían en un inicio?

"Había un margen tan amplio como desde 6 mil hasta 60 mil defunciones, no había manera de calcularlo. Llegamos a pensar, cuando se hizo el cálculo nacional, de que en Guanajuato como el sexto estado más poblado incluso en 600 defunciones. Después volvimos a poner ese pronóstico de 6 mil, lo cual fue rebasado. Son márgenes muy amplios que podrían no tener sentido, hay herramientas metodológicas y estadísticas, pero todas ellas fueron rebasadas, se superó toda expectativa y es algo para lo que nadie demostró que hubiese estado preparado.

En Guanajuato rebasamos los 120 mil contagiados pero seguramente hay el triple de personas que no están reflejadas en las estadísticas, pero las defunciones sí están todas porque hemos sido minuciosos en la revisión de los certificados de defunción y estamos trabajando de cerca con el INEGI y el Registro Civil.

Los médicos en Guanajuato sufren largas jormadas de trabajo ante la alta cifra de infectados de COVID. FOTO: Antonio Castro

¿Pero sí hay un subregistro de fallecimientos también por COVI-19?

“Puede haber causas indirectas, a la mejor alguien falleció y le pusieron en el certificado de defunción infarto o paro cardiaco, como suele suceder, pero, si es probable sospechoso, aquí se revisa en un comité de mortalidad. Tenemos un exceso general de mortalidad en el 2020 en comparación con el 2019 de casi 16 mil defunciones adicionales, lógicamente no todas fueron por COVID y algunas son una consecuencia directa o indirecta, porque hay que recordar que muchas se certifican en diversas instituciones o en el propio hogar por un médico privado. Estamos revisando certificado por certificado y hay exceso de mortalidad de más de 15 mil”.

¿Qué fue lo que pasó para rebasar hoy las 10 mil defunciones? (en qué falló el Gobierno federal, el Estado, los municipios y la sociedad en general) 

“No escatimamos ni un solo peso desde la parte del diagnóstico, estamos haciendo hoy todavía las tres pruebas: PCR, las rápidas de antígenos y las serológicas. Pusimos 64 puntos de tomas de muestras entre todas las instituciones, muy por arriba de lo recomendado por la Federación con la vigilancia “Centinela”, justamente para identificar casos sospechosos con o sin síntomas, y fue parte de la estrategia.

Se reconvirtieron 58 hospitales COVID (44 de la Secretaría de Salud y el resto de otras instituciones federales) con más de mil 400 camas y mil ventiladores de los cuales dejamos casi 800 para atender pacientes graves de COVID, que nunca rebasó del 40 por ciento de la ocupación de camas con ventilación mecánica. Se cambiaron los contenedores de oxígeno y revisó la red de gases medicinales para ampliar la capacidad de respuesta, lo que no pasó con otros hospitales federales”.

¿No se pudieron evitar muchas de estas muertes y contagios en el estado?

“Tenemos mucho que trabajar todavía en prevención, como sociedad tenemos el concepto que teniendo más camas de hospital, ventiladores y medicamentos, vamos a poder salvar a más personas, pero cuando llegan a los hospitales en un estado avanzado de la enfermedad, aun teniendo todos los recursos, difícilmente podemos salvarles, y el costo es mucho mayor a trabajar en la parte preventiva. 

Muchas enfermeras han sido contagiadas de COVID ante las largas jormadas de trabajo con los pacientes.

Nos costó mucho trabajo en función de que había instrucciones contradictorias, y una muy clara fue el uso de cubrebocas, el mundo sabe que hay que usarlo porque el virus se respira y ello nos protege, no te exenta del contagio, pero hubo resistencia porque desde el nivel Federal decían que no servía el usarlo, y todavía se sigue defendiendo esa postura, uno de los principales retos a los que nos enfrentamos en las colonias y comunidades fue ese, ‘por qué me piden que lo use si allá me están diciendo que no’, literalmente desde el Presidente de la República.

Los ayuntamientos han respondido en términos generales bien pero con bastantes áreas de oportunidad, una autoridad en salud a nivel local es un Alcalde. Hay un impacto en la economía, la gente tenía que salir a trabajar. Estandarizar las acciones costó mucho trabajo, es un tema en el que hay que seguir insistiendo”.

¿Por qué han muerto más hombres que mujeres?

“Se está estudiando eso, si existe un gen en alguno de los cromosomas. Si te fijas se enferman un poco más de mujeres, el 52 versus el 48 por ciento, pero lamentablemente mueren dos hombres por cada mujer, por muchos factores: si tenía factores de riesgo, si llegó tarde porque quiso seguir trabajando como proveedor de la familia, hay muchos factores que se están analizando todavía”.

Otra duda de muchos ¿se pudieron hacer más pruebas para frenar los contagios? ¿por qué no lo hicieron? ¿En qué lugar está hoy Guanajuato de pruebas aplicadas por tasa de población?

“Estamos en los primeros cinco lugares que más pruebas han realizado en el País. No había más pruebas, ni siquiera había proveedores, la PCR es una prueba de biología molecular que no hay laboratorios, el único que tiene el estado es de nosotros, el que está en Delta (en León). Hemos mostrado semana con semana el porcentaje de pruebas y hemos hecho entre el 65 y el 70 por ciento y el resto está distribuido entre el resto de las instituciones (como el IMSS, ISSSTE, Sedena, Pemex) que tienen bajo su derechohabiencia a la otra mitad de la población, esas instituciones tenían que enviar sus pruebas a otras ciudades y había retraso en notificar resultados que complicaba la vigilancia epidemiológica, y brotes de papel, si una vez al mes te hacían llegar resultados, lo subían a la plataforma y se disparaba.

La PCR era la única prueba validada durante ocho meses de contingencia, después vinieron las pruebas rápidas, que las primeras tenían un 50 ó 60 por ciento de efectividad, hasta que en diciembre aparecen pruebas más confiables y una gran cantidad de laboratorios que las aplicaban y la regulación que se tuvo que hacer”.

LCZ: “Deben pasar por los controles de calidad y estar validadas por la Copefris, todas traen número de registro, en base a eso son confiables todas estas pruebas. Las estamos vigilando y deben estar reportando para la vigilancia epidemiológica”. 

¿Cuál fue el peor momento para el sector Salud y si llegaron a pensar en habilitar espacios masivos como el Poliforum o Inforum para la atención?

“Sí me preguntaron muchísimas veces si íbamos a habilitar esos sitios. ¿Por qué no era práctico el Inforum, Poliforum o algún hotel? porque necesitamos instalaciones especiales, prácticamente aprendimos a manejar a los pacientes en algún momento para que pudieran continuar su recuperación en casa y otros se manejaron desde casa con un tanque de oxígeno o un concentrador. En enero llegamos a pensar que, si seguíamos creciendo de esa manera, pudiéramos llegar a vernos rebasados, lo cual afortunadamente no ha sucedido, se tuvo capacidad de respuesta.

Particularmente (se llegó al 100% de ocupación) en los de León, Irapuato, Celaya, Silao, los Pueblos del Rincón, los Apaseos, Salamanca. Había un concepto equivocado, me gustaría aclararlo, en tiempo real sabemos qué camas están ocupadas, es difícil para la familia si de León tengo que trasladar un paciente a Irapuato, pero si allá tengo una cama no lo voy a dejar sin la atención. Se movilizaban a otras ciudades, un reconocimiento a los voluntarios que ayudaron con los albergues para los familiares. No hay un rechazo porque lo controlamos nosotros, incluso con la posibilidad de subrogar el servicio y no fue necesario.

No nos vimos nunca rebasados en la capacidad, de 80 a 85 por ciento fue la ocupación más alta y siempre hubo camas, el sistema de urgencias los trasladaba. Recibimos muchos pacientes de hospitales privados que ya no podían pagarlo. Desde luego que seguramente, y lo aceptamos, nos enteramos que hubo pacientes que se quedaron sin atender, pero todo el que se acercó hicimos lo necesario.

Más del 27% de las defunciones en lo general (no solamente por COVID-19) que ocurren año con año se dictaminan en casa, y ahora se incrementó a un 45% (aclaran que no se tiene aún el dato de muertes por COVID en casa y hospitales).

El titular de Salud asegura que en Guanajuato nunca se rebasó la capacidad hospitalaria. FOTO Antonio Castro

¿Cuánto ha costado la atención de la pandemia a la Secretaría de Salud (medicamentos, equipamiento, más personal, insumos, y más)?

“Se han invertido cerca de mil millones de pesos, el 95 por ciento puedo demostrar que es de origen estatal, y el recurso federal que llegó era muy poco y en especie, en pruebas de laboratorio, en batas, algunos medicamentos. Si hubiéramos actuado en función de lo que recibimos de la Federación no hubiéramos podido responder.

Se contrataron más de 1,200 colaboradores más, entre médicos, enfermeras, y más, para fortalecer a los 44 hospitales de la Secretaría de Salud del Estado. Además de la rehabilitación del Hospital de 20 de Enero, y el Móvil, en León”.

¿No llegó ningún recurso federal adicional para atender la emergencia?

“Recibimos puntualmente el presupuesto asignado al Estado de Guanajuato por FASSA (Fondo de Aportaciones para los Servicios de Salud) y lo que era antes Seguro Popular, pero lo ordinario, no llegó nada extraordinario. Es algo que tenemos que mencionar porque ahora que se están vacunando quieren hacer creer a la población que son ellos, pero no le entraron al tema de la atención médica”.

¿La baja de la actividad del virus en febrero y marzo a qué la podemos atribuir, es el inicio de una tendencia definitiva que permita retomar cierta normalidad?

“Eso no lo sabemos, hay que ver el comportamiento ahora con Semana Santa. Tuvimos un descenso considerable desde hace tres o cuatro semanas y ahorita estamos en una meseta, si la movilidad se incrementa y se relajan las medidas por parte de la sociedad y de los municipios, vamos a tener seguro un incremento”.

¿Por qué estamos en amarillo si Guanajuato ocupa el cuarto lugar en casos activos hoy (cerca de los dos mil), según veo sólo detrás de CDMX, Estado de México, y Querétaro? ¿no se manda un mensaje de relajación a la población?

“A mi no me preocupa que Guanajuato esté en los primeros lugares, eso quiere decir que estamos haciendo pruebas e identificando a los pacientes, y sin embargo estamos siempre del lugar 25 en adelante en la tasa de letalidad. Sigue activo (el virus) sí, hay transmisión comunitaria, pero hemos sido transparentes en informar. 

LCZ: “Este semáforo no es de contentillo, de ocurrencia, se constituye con indicadores publicados. En noviembre, diciembre y enero se duplicaron o triplicaron los indicadores al registro de julio y agosto. Ahorita llevamos ya días en que estamos por debajo de los 2 mil casos activos registrados, llegamos a estar sobre los 6 mil; el número de fallecimientos, todos lamentables, también es otro indicador; la ocupación hospitalaria estamos por debajo del 20 por ciento. Se construye con indicadores de salud pero es un semáforo para la reactivación económica”.

¿Qué esperan de Semana Santa? ¿Temen que todo se vaya para atrás?

LCZ: “Pedimos responsabilidad, aplicar todas las medidas repetidas, no hacer reuniones, no es tiempo de estar pensando a dónde voy a ir de vacaciones. Estamos trabajando en la Red de Municipios Saludables para que todos estén muy al pendiente de los aforos por ejemplo en balnearios, por favor respetar los aforos. 

Hay un compromiso, apertura y apoyo de todas las iglesias, hemos tenido reuniones con todos y están conscientes, no debe haber eventos (viacrucis, procesiones, etc)”.

DDM: “Si permites que en las plazas, en los atrios, las personas se reúnan, se van a reunir, sucedió entre diciembre y enero cuando hicimos un trabajo de colaboración con los municipios, las personas empezaron a reunirse en su casa y los contagios incrementaron. Se cerraron bares, restaurantes hasta cierto aforo, no hubo eventos, conciertos, pero se están reuniendo en casa... La contingencia no ha acabado”.

¿Con la información que hoy tienen se atreverían a dar una fecha en que una mayoría de la población de Guanajuato estuviera ya vacunada?

“No. Hoy en día estamos totalmente supeditados a que la Federación distribuya la vacuna en todas las entidades, no hay venta de vacunas a los estados ni a la iniciativa privada, y al menos el calendario que la propia Federación ha hecho público, no se ha cumplido. En función de ellos no podría comprometerme. Si nos vendieran la vacuna y con el recurso que ya tenemos yo te aseguro que en un mes aplicaríamos un millón de vacunas adicionales a las que recibimos de Federación”.

¿Para ciudades como León e Irapuato no hay aún fecha de aplicación?

“Lo único que hay son justificaciones, y te las voy a decir: que la poquita vacuna que llegue se va a hacer un caos porque la gente se va a estar peleando por la vacuna. Hay una desorganización tremenda en cuanto al esquema de vacunación porque se ha dejado de lado la experiencia de los sistemas estatales de salud. Se debe vacunar en los municipios con más casos y defunciones para tener mayor impacto. Pongamos orden, la gente en Guanajuato es responsable y es consciente”.

¿Seguirán las largas filas y espera de horas para recibir la vacuna?

“Yo fui a vacunar a Celaya y estuve en tres puntos diferentes, el atorón está en el levantamiento de los datos porque el proceso de vacunar no te lleva dos o tres minutos, pero el atorón está en querer tomarles fotografías a los pacientes, pedirles su credencial de elector, la clave Curp. Es algo que los gobernadores han estado pidiendo a la Federación: que se permita que los sistemas estatales de salud con toda la experiencia que se tiene tomemos las riendas. No me estoy haciendo de lado, estoy pidiendo que el proceso de vacunación se deje en nuestras manos.

Afortunadamente tenemos una excelente relación con la Sedena, el coordinador de la Brigada Correcaminos es el coronel Enrique Jiménez Chavarría (director del Hospital Militar Regional de Irapuato), un cirujano muy bien preparado. Pero el levantamiento inútil de datos lo hacen los Servidores de la Nación, que no conocen”.

PCCD

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