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Conduce Reyna Cristel una micro

Es la única mujer que tiene un oficio como operadora de transporte público en el municipio.

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A diario la madre y trabajadora labora durante 15 horas en promedio, conduciendo la micro. Foto: Alberto Mart

A diario la madre y trabajadora labora durante 15 horas en promedio, conduciendo la micro. Foto: Alberto Mart

Desde hace dos años, Cristel recorre la ciudad conduciendo una unidad de transporte público tipo “sprinter”, es la única mujer que tiene un oficio como operadora de transporte público en el municipio. “Independientemente de lo que pueda decir la gente, hay que hacer lo que a uno le gusta”, comentó en entrevista para AM. 

Reyna Cristel Rojas Bonilla, de 25 años, trabajando dos años como operadora de “sprinter” en el servicio de transporte público, conduce la unidad 007 que cubre la ruta de Embajadoras a la DCEA, a diario trabaja 15 horas, algo pesado pero que hace con gusto. 

Comentó que creció en un entorno relacionado con la operación de trasporte de pasajeros, pues su papá en su juventud trabajó para la línea de transporte foráneo Flecha Amarilla. 

Tiene tres hijas, a quienes da sustento con su trabajo, hace un par de años que ya no vive con el papá de sus niñas, quienes son aún pequeñas pero que hablan con entusiasmo de su mamá, que trabaja en una “pesera”. 

No había trabajado antes, pero a sus 23 años vio la oportunidad de tomar el empleo como operadora de transporte y aunque no había pensado antes dedicarse a ello, la familiaridad con el ambiente le dio más confianza. 

No le fue difícil, relató, sólo llevó sus documentos, licencia de manejo tipo B, tomó el curso para sacar el tarjetón en Tránsito del Estado, le practicaron dos pruebas: una teórica y otra práctica, y fue todo. 

Dentro de su ámbito laboral, asegura que no hay distinciones por ser mujer, ni para bien ni para mal, pues trabaja y gana lo mismo que sus compañeros hombres, quienes desde que entró la han tratado como a otro de sus compañeros. 

Recordó que sobre todo al principio, su familia sí le hacía comentarios sobre el trabajo, siempre positivos: “Los comentarios todos son positivos incluso de mi abuelita -híjole pues tu sola sacas adelante a las niñas- y cosas de ese tipo”, comentó. 

Las 15 horas diarias de trabajo le dejan estragos sobre todo en lo familiar, pues no puede pasar mucho tiempo con sus hijas, quienes todavía duermen por la mañana cuando ella sale a trabajar y ya están dormidas cuando regresa. 

“Lo que me recriminan un poco es la ausencia el que -oye vas a descansar-”, comentó la joven madre y trabajadora. 

“Yo lo que he notado de repente es que algunas situaciones más que nada de machismo lo manejamos nosotras las mujeres, (...) sí es pesado, pero creo que somos todos, al igual que los hombres podemos desempeñar lo que nos gusta, si a ti te gusta algo tienes que hacerlo, por qué no”, comentó para el resto de las mujeres.

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