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De Guanajuato para Chicago y el mundo: Fernando Rojas

Hace 10 años se fue a Chicago, ciudad donde tuvo un crecimiento artístico impresionante, regresó a la tierra de sus amores, para promocionar a la ciud

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Fernando Rojas regres

Fernando Rojas regres

Vistiendo un típico traje de mariachi, con sombrero y zarape rojo, se presentó en el monumento al Pípila, el cantante guanajuatense Fernando Rojas. Después de una breve presentación, permitió a AM tomarle unas fotos teniendo como fondo a nuestra hermosa ciudad, que en este abril se encuentra radiante.
La entrevista comenzó en un conocido restaurante del Centro Histórico, teniendo al fondo a nuestra bellísima Basílica de Nuestra Señora de Guanajuato. El cantante se mostró muy amable y enseguida transmitió una increíble facilidad de palabra.
Comenzó hablando de la forma en que se introdujo al canto, retribuyendo gran parte de ello a su hermana, quien comenzó a presentarse en eventos.
Dijo que en ese momento, no se visualizaba como cantante o actor, debido a que tenía problemas con su autoestima, pues se consideraba feo y se decía a sí mismo que a quién le iba interesar escucharlo. “Yo no pensé cantar en mi vida, yo fui comerciante”.
Sin embargo, tiempo después, su hermana desistió de ser cantante profesional y él comenzó a tomar clases de canto y de técnicas de vocalización, debido a que tenía problemas de respiración.
Para ello tuvo el apoyo de su maestra, quien trabajó con él durante un año, para aprender a manejar su respiración y de esta manera evitar problemas con sus cuerdas vocales.
Tiempo después, vio un anuncio donde solicitaban a un cantante, entonces contactó a Moisés Silva, quien en ese momento le dijo que se presentara con él para hacerle un casting. Desde su primera presentación, tuvo muy buena respuesta del público y al poco tiempo, se incrementaron las presentaciones en el municipio.
En su momento se encontró con Juan José Prado, quien de manera constructiva le dio una recomendación para tener más seguridad sobre el escenario, le dijo que se grabara a sí mismo y se dedicara a observar aquellos gestos que no le gustaran y de esta forma, dominar aquello que no le agradara de él.
Bentacourt y Prado fueron dos personas que de manera desinteresada le ayudaron a proyectarse como cantante, por lo cual está muy agradecido con ellos. Pero además de estos personajes, recibió buenos consejos de amigos y conocidos, lo cual le ha brindado un aprendizaje bastante amplio.
Ante su esfuerzo y dedicación, comenzó a tener trabajo en fiestas privadas. Sin embargo, al poco tiempo, tuvo un acercamiento con el Festival Internacional Cervantino, donde conoció un proyecto que enseguida captó su atención, un homenaje a José Alfredo Jiménez.
Al ver el espectáculo, le pareció increíble y buscó la forma de ser parte de él. Después de ser aceptado, pidió apoyo para presentarlo en el Auditorio Mariano Abasolo y en el Auditorio del Estado, bajo el título de “El guanajuatense”.
Durante esta faceta de su vida ,conoció a su amiga América, quien le dijo que tenía un primo en Chicago, el cual podría ayudarlo a presentar este evento en Estados Unidos.
Le entusiasmó la idea, pero sabía que no sería nada fácil llegar hasta allá, pues aún no contaba con todos sus documentos. Sin embargo, un amigo le prestó su visa para irse a Estados Unidos.
Fernando recordó que un día antes de su partida, se despidió de su familia como si al día siguiente fuera a regresar. Le contó a su papá sobre su decisión, el cual lo apoyó a vivir la experiencia y así lograr sus sueños.
Fernando comentó que siempre fue muy dependiente de su familia y nunca había salido de Guanajuato, al salir de su País, sabía que todo iba a cambiar.
A su llegada a Chicago lo recibió Salvador Cisneros, gran coreógrafo, quien además tiene un ballet folklórico. Ante ello, se alistaron para  la producción del evento, el cual duró un año. Después se presentaron en varios festivales como Fiesta del Sol y Fiesta de la Cuarenta y Siete.
En Chicago también fue invitado a trabajar en eventos privados y tuvo además sus primeros acercamientos con los medios de comunicación, como el periódico Nuevo Siglo. “Te vas desenvolviendo y uniendo a personas que también se dedican al medio artístico”.
Tomó talleres de actuación, con la finalidad de aprender más, participó en la celebración de la Independencia de los Estados Unidos, donde México era el País invitado. Ahí se presentó con el Ballet Folklórico de Salvador Cisneros.
Durante su vida en Norteamérica conoció la gran diversidad cultural que tiene este país, donde cada presentación lo sorprendió, al ver que la música mexicana ha trascendido las fronteras de nuestra tierra.
Para él como guanajuatense, ha sido un orgullo tener la oportunidad de representar la música de nuestro México. “Ha sido motivante ver que llegas con el zarape y el sombrero, es una expresión tan positiva de la gente, que te llena de satisfacción”.
En la celebración del Bicentenario interpretó canciones de José Alfredo Jiménez con una Orquesta Sinfónica. Ha tenido la oportunidad de cantar nuestro Himno Nacional en un evento para cadenas de televisión. Participó en el homenaje luctuoso a Benito Juárez en la Plaza de las Américas en Chicago. Fue productor de “Noche de estrellas con Fernando Rojas”, donde no puso límites para los participantes, pues invitó a niños y adultos de todas las edades.
Actualmente tiene su programa de radio “Fiesta Mexicana con Fernando Rojas”, de Radio Vive Chicago. Ante esta nueva faceta, dijo que no sabía nada de producción radiofónica, pero al entrar al estudio le gustó vivir esta experiencia.
Fernando Rojas aseguró que es realmente feliz con lo que hace, ya sea en un gran auditorio o en un evento particular, pues todo ello es parte de su pasión.
Fernando Rojas es una persona inquieta que gusta de hacer muchas cosas y quiere seguir en el entretenimiento, la producción y la logística de eventos. “En esta actividad no hay competencia, la competencia es uno mismo, pues cada quien tiene su estilo, su carisma”.

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