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Educación y pobreza: Una relación conflictiva

Pueblos alejados, marginados, pobres, dedicados a elaborar carbón y sin mayor horizonte para sus habitantes, alojan a las escuelas del municipio que o

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Las carencias son evidentes. Foto: Alberto Mart

Las carencias son evidentes. Foto: Alberto Mart

Comunidades marginadas y pobres, alojan a las escuelas con menor puntaje en  ENLACE

Ellos harán carbón
Pueblos alejados, marginados, pobres, dedicados a elaborar carbón y sin mayor horizonte para sus habitantes, alojan a las escuelas del municipio de Guanajuato que obtuvieron el menor puntaje en la prueba ENLACE 2013.
Son escuelas multigrado y unitarias, con niños que en su mayoría carecen del respaldo de sus padres para estudiar, porque en la Sierra, con medio leer y medio escribir basta para hacer carbón.
La escuela que tocó fondo este año fue ‘Emiliano Zapata’, de la comunidad Puerto de Santa Rosa; es unitaria, los seis grados están en un grupo de 17 alumnos; obtuvo 363 puntos de 800 posibles y a decir de la única profesora, el principal problema es la falta de un programa que esté diseñado para las necesidades de las escuelas unitarias.
Marginación y puntaje
Las escuelas unitarias (con un solo maestro) y las multigrado (con varios maestros, que atienden más de un grado) se asientan en lugares donde la matrícula de alumnos es muy poca, como mínimo debe haber 12 estudiantes para que se instale una escuela unitaria; cuando la matrícula es mucha para dos maestros se asigna otro  y se convierte en  multigrado.
Sin horizonte, niños de Ciénega de Negros
En Ciénega de Negros la escuela ‘Héroes de México’ está en la parte más alta de la cañada y no hay camino de acceso, los 17 niños y la maestra deben subir caminando entre piedras y lodo, tuvo el sexto puntaje más bajo en ENLACE, 390 puntos de 800 posibles.
Andrea Guadalupe Gallegos Cornejo, la profesora, es su segundo año de ejercicio, llegó este año y ve necesidades claras para la comunidad y la escuela, las familias fabrican carbón y ese es el futuro que sus niños vislumbran porque no conocen otra cosa y no tienen dinero para hacer más.
El poblado requiere de un camino porque acceder es muy difícil, se hace una hora en automóvil y hasta dos en autobús, pues hay que caminar un gran tramo de la ruta; en la escuela, la Enciclomedia no sirve, le falta un regulador que se fundió, no hay baños ni agua potable, se capta en dos tambos el agua de lluvia.
No ven otro futuro
“Si me reprueba ya no vengo”, fue la amenaza de un alumno al maestro Carlos Javier Morales Serrano, director y docente de la escuela multigrado ‘Francisco González Bocanegra’ de la comunidad Ciénega de San Bartolo, un poblado escondido en la sierra a mas de una hora de camino desde la ciudad, tuvo el tercer puntaje más bajo en la prueba ENLACE,  375 puntos de los 800 posibles.
“Ese es el interés que tienen de estudiar; no le ven utilidad, porque los mismos papás dicen ‘con que sepa leer y escribir’, no necesitan más, lo que van a hacer es hacer carbón, no ven otro futuro, salen de trabajar y a donde se van, ¿a hacer la tarea? No, se van con sus papás a trabajar”, dice el maestro.
La escuela duró 23 años sin energía eléctrica, hace dos años que tienen luz para utilizar el proyector y la computadora que compraron con el incentivo que recibió la escuela por obtener buenos puntajes en la prueba hace tres y cuatro años, “Llevábamos dos años al alza y ahora bajamos bastante”, comenta el maestro.
Total desconcierto
Desconcierto, esa es la palabra que los maestros de la escuela ‘Rafael Ramírez’ de la comunidad Agua Colorada, la institución tuvo el quinto puntaje más bajo del municipio, 387 puntos de 800.
La comunidad está a poco menos de una hora de camino en automóvil desde la ciudad, es un poblado de marginalidad muy alta, pero bien cubierto por programas sociales como Oportunidades y servicios del DIF estatal, según relatan los profesores, por dinero no es el bajo aprovechamiento, consideran.
Atribuyen la baja a la movilidad de los estudiantes, pues en el ciclo 2011-2012 se graduaron varios estudiantes de buen aprovechamiento y por el contrario, el ciclo 2012- 2013, se acumularon de lento o bajo aprendizaje.
La verdad no sabemos exactamente por qué fue, nosotros hemos trabajado igual, con todas las ganas, en los ocho años que ha habido ENLACE no nos había ido tan mal, incluso el año pasado tuvimos medalla por dos primeros lugares, hora no sabemos qué pasó”, relata el director de la escuela.
En este poblado, hundido entre cerros, recolectar hojarasca, hacer carbón y cortar leña para vender, son las actividades que los niños sienten predestinadas para ellos, por eso su falta de interés en estudiar, ya que da igual llegar a la secundaria que a tercero de primaria, trabajarán en lo mismo según marca la costumbre, relatan los profesores.
Por desaparecer la escuela
Son 12 niños en toda la escuela Francisco González Bocanegra, por eso es unitaria, tuvieron el segundo puntaje más bajo de la prueba ENLACE este año, 369 de 800 posibles, la maestra Oliva  Rivera Hernández llegó este año y ve un nivel deficiente en los niños, no tienen mucho interés en estudiar, quizá por la costumbre de migrar a Estados Unidos, donde están la mayoría de sus familiares.
Quienes se quedan en el poblado hacen carbón, cortan leña o se dedican a la construcción, un nicho de trabajo que se abrió con el dinero que mandan los paisanos para construir las grandes casas que resaltan entre tejas, adobes, láminas de metal y cartón.
Una preocupación para la maestra es la escasa población de niños, luego de graduarse los dos alumnos de sexto, la escuela se cerraría por falta de estudiantes, ya que no pueden ser menos de 12.
Estudian entre carbón, leña y hojarasca
En Llanos de la Fragua, en la escuela Francisco I. Madero son 38 alumnos en total, llegan desde Lagunillas, La Calera, Cerro del Macho y la comunidad local.
La escuela está enclavada en la sierra de Santa Rosa, es la séptima escuela de menor puntuación en la prueba ENLACE, muchos padres son analfabetas, las actividades económicas principales es hacer carbón, cortar leña y recolectar hojarasca para vender.
Este año, la escuela logró 399 puntos de los 800 posibles, 39 menos que el año pasado, tienen una computadora desde hace diez años que no ha sido actualizada y constantemente se va la luz.
“Hay niños que me llegan con una olla de café en el estómago ¿y con eso van a aprender, a durar hasta las 3:00 de la tarde que comen?”, cuestiona.
“Me gustaría que las autoridades voltearan a ver cómo trabajamos aquí y que nos dieran mejores condiciones, un aula de cómputo, una cancha digna, una barda perimetral, luego se meten las vacas y no queremos exponer a los niños a una cornada o algo”.
Marginación agrava rezago
46 escuelas son de nivel de marginalidad alto y muy alto, de las cuales 32 no rebasan los 500 puntos en la evaluación.
El grado de pobreza y marginación de un niño incide en su capacidad de aprendizaje.
Así lo aseveró Enriqueta Ojeda Macías, asesora de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN) en Guanajuato, coordinadora del doctorado regional, catedrática, doctora y maestra en educación y abogada, al cuestionarle sobre la afectación que puede tener la marginación y pobreza en las escuelas que tuvieron menor puntaje en ENLACE 2013.
Explicó que la alimentación durante el embarazo y a edades tempranas determinan la inteligencia de la persona, así como el consumo de proteínas las posibilidades de utilizar el cerebro para habilidades superiores cognitivas; “hay estudios que determinan que las personas vegetarianas son mucho más fáciles de dirigir”, comentó.
“Son más obedientes, piensan menos, en México la persona que consumía frijoles y maíz era muy buena para el trabajo físico y mala para el trabajo intelectual, ser malos para el trabajo intelectual es por lo que se vuelven obedientes”.

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