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Encuentra su pasión en cobre y latón

El desempleo llevó a Pablo a ocuparse en un taller de metalistería donde encontró su vocación.

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Desde hace dos a

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Pablo hace cinco años encontró su vocación, trabajaba en servicios de banquetes y restaurantes como mesero, aunque la verdad no le gustaba, pero había dinero; sin embargo, el desempleo lo llevó a ocuparse en un taller de metalistería donde encontró su vocación, hace dos años y medio inició su propio taller y se siente satisfecho.
En la calle Positos número 20 se anuncia el taller de platería ‘Corazón de Plata’, ahí comparte espacio Pablo Ortega, de 32 años, quien en las figuras de cobre, latón, alpaca y hojalata, trabajadas a mano, encontró la pasión de su vida.
“Yo creo que lo mío está en los oficios, al principio pensaba que no porque esto es una actividad de mucha paciencia, primero cuando llegas al taller y ves la facilidad con que lo hacen los que ya saben piensas que está bien fácil pero no”.
Fue también migrante pero tampoco le dejó buen sabor de boca, así que regresó a Guanajuato y buscó empleo en un taller de metalistería en Marfil, actualmente en la capital sólo hay otros tres talleres y algunas personas mas´que  saben el oficio, comenta.
Con cinceles, desarmadores, martillos, tijeras y cuñas, poco a poco las hojas de metal van tomando forma en las manos de Pablo, quien puede fabricar desde un marco para recuadros hasta complicadas vitrinas y lámparas de pared que son bien apreciadas por los turistas, americanos y canadienses principalmente.
De ánimo relajado, Pablo relata que una artesanía fabricada en latón, cobre o alpaca puede ser un muy buen regalo además de duradero pues son materiales que no se oxidan, sin mencionar que puede realizarlos sobre diseño que lo desee el cliente.
“Aquí me han llegado objetos a reparar que tienen más de cien años, si los cuidas bien te duran toda la vida, porque no se oxidan y si no los golpeas ni los maltratas, ahí van a estar”, relató.
Para hacer una pieza, Pablo puede durar entre dos y seis días, según el tamaño y complejidad de la misma, comienza por hacer el trazo en papel albanene, lo prefiere porque es más fácil de almacenar que los trazos sobre metal.
Luego a través de un papel carbón plasma los trazos sobre una hoja de metal y sobre ésta hace las perforaciones, dobleces y cortes, después une las piezas soldándolas, para darles mayor resistencia los refuerza de alambre galbanizado esto les da durabilidad.
Entre los objetos que fabrica hay lamparas de techo y pared, candelabros, alhajeros, marcos, candiles, vitrinas, espejos así como lo que su imaginación le conciba y sus manos le permitan, “lo mejor es que tengo un trabajo que me gusta”, asevera resuelto.

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