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Exigen familiares que se cree registro de desaparecidos en Guanajuato

Demandan familiares de las víctimas a las autoridades que lo integren ya; nadie sabe a ciencia cierta cuántos casos existen en Guanajuato.

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Por: Shayra Albañil  , Daniela Tovar  y Sebastián Martínez

El memorial que los colectivos tienen en la colonia San Martín de Porres, en Irapuato para no olvidar a los desaparecidos.

El memorial que los colectivos tienen en la colonia San Martín de Porres, en Irapuato para no olvidar a los desaparecidos.

  • Demandan familiares de las víctimas a las autoridades que lo integren ya; nadie sabe a ciencia cierta cuántos casos existen en Guanajuato.

  • Sería el primer paso para una eventual solución al problema.

  • Después de empezar a superar el desinterés de autoridades, familiares de desaparecidos siguen en dónde empezaron: sin saber de sus seres queridos.

Guanajuato.- Familiares de personas desaparecidas exigen que las autoridades se involucren en la búsqueda y, como primer paso, piden que haya un registro confiable de las víctimas.

No sabemos cuántas personas desaparecidas tengamos en Guanajuato, hay quienes dicen que son unos 800 y otros que más de 2 mil, la mayoría de esos casos son recientes, ocurren a raíz de que explota la violencia en Guanajuato”, afirmó José Gutiérrez, líder del colectivo A Tu Encuentro.

“Lo primero que necesitamos de las autoridades es información confiable, veraz y en el menor tiempo posible, lo segundo que necesitamos son mecanismos de rendición de cuentas, saber cómo están trabajando y cómo se están ejerciendo los recursos destinados a atender este problema”, añadió Gutiérrez.

Durante años, mientras crecía la violencia en el estado y con ella las desapariciones, las autoridades se mantuvieron ajenas al problema.

En 2010 y 2011 la entonces Procuraduría de Justicia señaló que no contaba con datos sobre el tema, en 2014 reconocía 72 indagatorias.

En 2016, luego de otra solicitud  de información la PGJE respondió que “no se cuenta con un registro de personas desaparecidas, ni se presenta una problemática ni incidencia de tal índole en el estado”.

Reconocía entonces 2 mil 314 indagatorias por personas no localizadas o extraviadas, pero aclaraba que en el 96% de los casos se culminó la investigación sin acreditarse que se hubiera producido un hecho delictivo.

A través de una solicitud de información realizada por AM, la Fiscalía General del Estado indicó que al 15 de agosto de 2020 había al menos 2 mil 435 personas desaparecidas en Guanajuato. 

Eran 317 casos más de lo que había reportado el Gobierno del Estado a principios de aquel mes. Casi la mitad correspondían a jóvenes de máximo 17 años. 

De acuerdo con las historias de los familiares, la mayoría de los casos no se resuelven y su agonía continúa.

La búsqueda sin fin
Visitas a las morgues, a las oficinas de la Fiscalía, búsquedas de restos: es la historia que ha vivido desde febrero de 2018 Griselda González Rodríguez, quien quiere encontrar a sus dos hermanos Salvador y Daniel Alejandro. Y más allá de eso, lo peor: escuchar a su pequeño sobrino lamentar: “es que yo no sé dónde está mi papá”.

Una búsqueda trágica que apenas comienza

Desde noviembre del año pasado Verónica Durán Lara  realiza una actividad que ninguna madre quisiera hacer, busca a su hijo Ivan Arturo Silva Durán quien desapareció el 24 de noviembre de 2019, esa noche hombres armados se lo llevaron de un puesto de tacos de Irapuato.

La indiferencia de las autoridades para buscarlo, la pérdida de su empleo, el  rechazo social y hasta ser detenida por manifestarse contra quienes no han buscado a su hijo, forman parte de las experiencias que ha tenido que enfrentar en su búsqueda.

Verónica Durán busca desde hace 11 meses a su hijo Iván Arturo, a quien se llevaron de un puesto de tacos.

Pero no es el único caso, la Comisión Nacional de Búsqueda refiere que en Guanajuato hay  2 mil 482 familias que enfrentan todos los días la misma tragedia, buscan a sus padres, hijos, hermanos o parejas que desaparecieron.

Ante la apatía de las autoridades estatales por reconocer el problema de las desapariciones en Guanajuato, los familiares se han organizado en colectivos para buscarlos, a la fecha en la entidad existen por lo menos siete organizaciones. 

Iván acababa de cumplir 18 años cuando desapareció en la colonia 12 de diciembre en Irapuato, lo único que su mamá sabe es que se lo llevaron hombres armados que llegaron a bordo de cinco camionetas al puesto de tacos donde había acudido como cliente.

Además de él, los hombres armados se llevaron a otras dos personas más, una quedó libre horas después pero no ha querido decir nada de lo que ocurrió esa noche.

Fueron a avisarme que se lo habían llevado y a la fecha no he sabido nada de él, no he tenido ninguna señal de donde pueda estar y por eso estamos aquí tratando de encontrarlo, es una agonía enorme y lo único que quiero es encontrarlo.

“Yo le pido a las personas que lo tienen que me lo entreguen, si me le hicieron algo que igual me le entreguen para darle un digna sepultura, yo no busco gente culpable yo solo busco a mi hijo, esto es un tormento y una agonía muy lenta y les pido mucho a la gente que sabe, les suplico, que me digan para poder encontrarlo”, señala Verónica.

Ella forma parte del Colectivo A tu Encuentro, integrado por otras 123 personas que también buscan a sus familiares. 

En su búsqueda ha visitado varias veces los Semefos de Irapuato y de Celaya y  hasta escarbado en cerros donde se han localizado fosas clandestinas, asegura que no descansará hasta encontrar a su hijo.

Donde quiera que esté que sepa que lo amo, que me hace mucha falta, sabe que cuenta conmigo, sabe que incondicionalmente si pudiera estaría a su lado y él sabe que lo voy a buscar y lo voy a ayudar a regresar a casa, que sepa que lo amo con todo mi corazón y daría mi vida por la de él”, afirmó herida por el dolor. 

Urgen a integrar un registro oficial

Uno de los principales obstáculos de quienes buscan a un familiar en Guanajuato es la postura de las autoridades estatales, quienes por años se negaron a reconocer el problema.

Primero como Procuraduría General de Justicia del Estado y luego como Fiscalía General del Estado, la autoridad encargada de recibir las denuncias ha tratado con opacidad el tema de los desaparecidos.

Solicitudes ciudadanas hechas a través de la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública desde 2012 reflejan la falta de reconocimiento por parte de la autoridad estatal al problema en Guanajuato

Del 2010 y 2011 la entonces Procuraduría de Justicia del Estado señaló que no contaba con datos, para el 2014 solo reconocía 72 indagatorias, documentadas entre 2012 y 2014. 

Pero negaba el término de desaparecidos, el estatus de los involucrados era de personas no localizadas o extraviadas. 

En el 2016 en otra solicitud sobre el tema la PGJE respondió que “no se cuenta con un registro de personas desaparecidas, ni se presenta una problemática ni incidencia de tal índole en el estado”.

Reconocía en cambio 2 mil 314 indagatorias por personas no localizadas o extraviadas pero aclaraba que en el 96% de los casos se culminó la investigación por no acreditarse un hecho delictivo”.

Ha sido gracias a los familiares de desaparecidos agrupados en colectivos que se han logrado avances en la atención a este problema, una Ley Para la Búsqueda de Personas Desaparecidas en Guanajuato y una Comisión Estatal de Búsqueda a cargo de Héctor Díaz Ezquerra. 

Pero los familiares consideran que aún falta mucho por hacer para la atención adecuada a esta problemática.

“No sabemos cuántas personas desaparecidas tengamos en Guanajuato, hay quienes dicen que son unos 800 y otros que más de 2 mil, la mayoría de esos casos son recientes, ocurren a raíz de que explota la violencia en Guanajuato.

Lo primero que necesitamos de las autoridades es información confiable, veraz y en el menor tiempo posible, lo segundo son mecanismos de rendición de cuentas, saber cómo están trabajando y cómo se están ejerciendo los recursos destinados a atender este problema. 

“Y la tercera parte es que exista suficiencia presupuestal para atender no solo a la gente que está en los colectivos” afirmó José Gutiérrez, líder del grupo A Tu Encuentro.

Este colectivo es uno de los  más grandes en el Estado, el ocho de noviembre cumple un año como organización, tras el hallazgo de una fosa clandestina en la comunidad de Yostiro en Irapuato el año pasado, se sumaron 45 casos y hoy son 124, la mayoría en ese municipio. 

Dijimos: tenemos un problema con el registro de personas desaparecidas en Guanajuato, de ahí ha sido una lucha, el fiscal Carlos Zamarripa cuando da su informe del primer año hace esta promesa del centro de localización e identificación de personas desaparecidas y hoy a casi un año de ese anuncio no tenemos el centro”, lamenta Gutiérrez.

Ha sido el trabajo de los colectivos el que más herramientas ha generado para conocer la problemática de la desaparición de personas en Guanajuato.

José Gutiérrez, líder del colectivo A tu encuentro.

José Gutiérrez señala que entre los datos que han logrado identificar en el colectivo es que el 98% de las personas que buscan a un familiar son mujeres, mientras que de los desaparecidos, la mayoría son hombres entre los 20 y los 40 años.

Tienen el Gobierno deuda con víctimas

Las demandas de colectivos como Las Buscadoras, son claras en exigir más atención de las autoridades.

Se trata de un colectivo, con presencia en León, iniciado en febrero de este año y reconocido por la Comisión Nacional de Búsqueda de Desaparecidos.

Está  formado por 13 familias de personas desaparecidas en el estado; gran parte de ellas son de León.

Han pedido al Gobierno del Estado y a la Comisión Nacional que una base de datos con la información de las víctimas y que se agilicen las pruebas de ADN en el Servicio Médico Forense.

Solicitan también, una línea directa para estos casos, pues señalaron que en el 911 tienen problemas. 

Yasmín Rosas, integrante, explicó que la unión entre colectivos ha ayudado a que ahora ya sean escuchados, pero aún no cuentan con suficiente apoyo.

Hablamos de una deuda que tiene el Estado con los desaparecidos y que gracias al trabajo de las familias, ha comenzado a visibilizarse mucho más este problema. Ya nos están volteando a ver, pero sigue creciendo la cifra”, dijo.

Las estadísticas revelan que 80% de los casos son desapariciones forzadas. Aún con testigos y pruebas, no llegan a encontrarlos.

Familiares de personas desaparecidas buscan promover que la Fiscalía General ordene búsquedas individualizadas, pues han detectado que hay varios casos en los que datos valiosos fueron despreciados.

Es el caso de Juan Carlos Velazquez Ramírez, de 13 años, que desapareció el 21 de junio de 2018 en la colonia Apatzingán en Irapuato

Hay una persona que declara que estaba en una fiesta y que llegaron una personas a disparar y que él niño para cubrirse brinca a un canal y el testigo ve cuando se ahoga, eso fue en el 2017.

“La Fiscalía le gira un oficio a Protección Civil del Estado de Guanajuato para que haga la búsqueda pero la dependencia le contesta una semana después que no dio con la colonia y ahí se queda el caso, no se retoma la búsqueda”, apunta José Gutiérrez.

Algo similar ocurrió con los hermanos Daniel Alejandro y Salvador Rodríguez Gonzalez, desaparecidos en Irapuato; encontraron sus vehículos calcinados pero la Fiscalía no ordenó una búsqueda en campo en ese mismo lugar.

‘Es que yo no sé dónde está mi papá’

Griselda González Rodríguez busca a sus dos hermanos Salvador y Daniel Alejandro González Rodríguez, desaparecieron en Irapuato el 8 de febrero de 2018 por la tarde.

Salvador tenía 33 años, estaba casado y tiene una hija adolescente de 12 años. Daniel tenía 27 cuando desapareció y en casa dejó a su esposa y tres niños de 9, 6 y 4 años.

Los hermanos González Rodríguez eran transportistas, manejaban un camión de carga que les heredó su papá.

A raíz de su desaparición nos ha venido acarreando muchos problemas sociales, físicos, económicos, ellos desaparecen en Irapuato, salieron de sus casas a sus trabajo y ya no regresaron” dice Griselda, la única mujer de la familia quien desde el día de la desaparición dejó todo para buscarlos.

“Eran constantes idas a la Fiscalía y Semefos, la respuesta de siempre, no sabemos nada, si tenemos algo que comunicarles nosotros les informamos, así fue durante más de un año que no teníamos respuesta.

Un día el más pequeño me dijo: ‘es que yo no sé dónde está mi papá’; entonces a mí se me hace un nudo en la garganta y pienso, ¿qué le digo?, tengo que seguirlos buscando hasta que los encuentre para poder decirles a mis sobrinos, tu papá ya no está, o está vivo, tener una respuesta”, contó.

Griselda, parte del colectivo A Tu Encuentro, añadió que fue a raíz de que se sumaron a esta organización que pudieron conocer más detalles sobre la desaparición de sus hermanos, antes en la Fiscalía la atención que recibieron fue deficiente.

Además de demandar que las autoridades hagan su trabajo, Griselda pide que remuevan al titular de la Comisión Estatal de Búsqueda, Héctor Díaz Ezquerra, pues no ha estado a la altura de las expectativas.  

Les pido a las autoridades que cambien a esta persona, que no nos ha apoyado, si de verdad quiere ayudarnos  que nos acompañe a las búsquedas, pero no llevan ni  las herramientas necesarias para las búsquedas en campo.

“Que busque con nosotros, que escarben si tiene que escarbar, sin miedo, sin temor de decir que está con nosotros y que va a trabajar con nosotros”, afirma.

‘No somos el enemigo, queremos encontrarlos’

No había transcurrido ni media hora después de que un grupo de hombres armados irrumpió a las 4 de la madrugada en la casa de Juan Valentín Martínez Jiménez  para llevárselo cuando su hermana Karla Martínez Jiménez ya estaba en la Fiscalía General del Estado, presentando la denuncia.

La denuncia la presentamos como a los 20 minutos, yo me imaginaba que en ese momento iba a salir un operativo a buscar a mi hermano, pero fue decepcionante porque eso nunca ocurrió, tenía toda la esperanza de que lo buscarían pero pasó el tiempo y no vimos ningún resultado.

“A las autoridades les pido que hagan su trabajo como deben de hacerlo, no se detengan, cualquier ser humano es importante, necesitamos volver a ver a nuestros familiares, no somos el enemigo, lo único que queremos es encontrarlos y muchas veces hemos tratado de hacer su trabajo por desesperación y por amor a nuestros familiares”, señaló Karla.

A Juan Valentín se lo llevaron el 18 de febrero de este año de su vivienda ubicada en la calle Miguel Alemán en la colonia Los Presidentes, era el único hermano de Karla y su mejor amigo.

Karla Martínez denunció en media hora a las autoridades la desaparición de su hermano. De nada sirvió.

Desde entonces Karla ha recorrido el Servicio Médico Forense gran cantidad de veces, ha participado en las búsquedas en campo, en marchas y dedicado todo su tiempo y medios para buscar a su hermano desaparecido.

Como si la tragedia de la desaparición de su hermano no fuera demasiado, Karla también perdió su trabajo que tenía como guardia de seguridad en el Hospital Materno de Irapuato, debido a que la empresa decidió ya no apoyarla con los permisos que solicitaba para acudir a las búsquedas.

Pero pese a todo lo que ha ocurrido en los últimos meses, señaló:  

“Es más importante un familiar que todo el miedo que podamos sentir, yo no tengo miedo y mi objetivo es claro, seguiré buscando a mi hermano”. 

Aunque mi hermano fuera el peor hombre del mundo yo lo buscaría, si él algo debía que lo pague en la cárcel pero nadie debe ser verdugo de nadie y nadie tenía derecho a desaparecerlo”.

MCMH

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