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José Martín González: “No vivo del karate, vivo para el karate”

Consolidado como maestro de karate, cuenta con 35 años de trayectoria deportiva, pues a los 5 comenzó a practicar taekwondo ha ganado numerosos premio

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Jos

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José Martín González González nació el 2 de enero de 1972. Actualmente cuenta con 41 años de edad y más de 35 años de trayectoria deportiva, pues a los 5 años comenzó a practicar taekwondo en una escuela en la Ciudad de México.
En entrevista platicó que se inscribió a escondidas de sus padres y pagaba el curso con el dinero que le daban para gastar: “Me llamó la atención y me inscribí; en esa época, aún era tema de tabú, pues se decía que no era una actividad para todas las personas”.
A los 6 años se mudó con su familia a tierra cuevanense y conoce a Akira Nagashima, maestro en ese entonces de la Universidad de Guanajuato. Enseguida comienza un entrenamiento con él y conoce la forma de interactuar con sus estudiantes.
Entre 1986 y 1987, siendo adolescente, entra de lleno al karate tradicional y al taekwondo. A partir de ese momento conoce al maestro japonés Toshiro Sasaki Fujino, quien lo introduce al gojuryu, estilo de karate creado en Okinawa por Hanryo Higaonna y su alumno más avanzado Chojun Miyagi.
Martín habló un poco sobre esta técnica, la cual tiene como característica el golpe fuerte y suave, fuerte porque emplea la parte física y externa; suave, porque emplea la parte interna conocida como “zen”, meditación y filosofía que tiene como finalidad una vida de paz y conocimiento, que te ayuda a encontrarte contigo mismo.
El gojuryu se destaca por ser un estilo hecho para personas de cualquier edad, además no requiere de gran espacio y de gran equipo. Martín recalcó de manera importante, lo que realmente implica dedicarse al karate: “El karate no va en tu cinta, va en tu espíritu”.
Aseguró que el maestro Miyagi se encargó de expandir el karate por todo el mundo y Tomoharu Kisaki fundó la organización llamada Yuishunkán. Detalló el linaje karateca, comparado como un árbol genealógico, empezando por Tomoharu Kisaki, seguido de  Toshiro Sasaki Fujijo y por último su servidor y maestro, José Martín González.
Explica un poco de ello, pues el Karate es una técnica que se ha transmitido a lo largo de su existencia de padre a hijo y de maestro a alumno; por lo tanto llegó a él como una herencia por parte de sus maestros.
Su maestro Toshiro Sasaki llegó al País hace 37 años, y desde entonces radica en el Distrito Federal, es representante de Latinoamérica y hace algunos años nombró a Martín director general de Guanajuato, cargo que actualmente ocupa su hermano Omar González.
En el año de 1986, Martín recibe su cinta negra y a partir de esa fecha comienza a dar clases a un pequeño grupo, en unas instalaciones ubicadas en San Javier. Para 1998, es invitado a dar clases en el DIF municipal, en el espacio que se encuentra en San Luisito. En ese entonces, comienza sus clases con un grupo de 5 alumnas, pero a la semana, se incrementó a 100 personas. Con el tiempo, fue creciendo la participación, por lo tanto, se tuvieron que expandir los horarios y las clases.
“Fue una de las épocas más interesantes para mí, porque me proyecté como maestro. En este lugar estuve 12 años, actualmente mi alumno Omar González, da clases en este sitio”.
Desde hace tres años trabaja en la Comisión Municipal del Deporte dentro del ámbito del karate, donde ha realizado cursos, talleres y clases. A la fecha, sigue trabajando con un grupo de jóvenes en el Jardín del Cantador, sin ningún costo.
A todo esto le ha agregado una filosofía donde menciona que su maestro lo orienta y lo guía: “El verdadero arte no se cobra, se transmite para trascender”. “En cada alumno vas trascendiendo, es una forma de vida, no es una forma de vivir”.
Martín no cobra ni un sólo centavo por transmitir sus conocimientos, pues al igual que sus maestros se dedica a ello por amor: “Desde que haces algo por amor, desde ahí está pagado”.
Como gratificación a ello, tiene buenos amigos y personas que comparten sus conocimientos. Como recompensa a sus buenos actos, recibe una bonificación por parte de Presidencia Municipal, dinero que destina a la compra de material: “Es más grato recibir un gracias que dinero”.
En cuanto a cubrir sus necesidades, manifestó tener un puesto por parte de Gobierno del Estado como entrenador deportivo, pues aseguró que de haber puesto una escuela de karate, entiende a la perfección que no viviría de ello: “No vivo del karate, vivo para el karate”.
Además del deporte, le gusta la música, pues hace algunos años trabajó con la rondalla “Viva México”, con la estudiantina “Magisterial” y con un grupo de música versátil, pues todo ha sido parte de sus intereses y sus gustos: “Tienes que moverte en la vida”.
A lo largo de su vida se le han abierto grandes puertas, como en la Dirección General para el Tratamiento de Adolescentes, donde coordinaba actividades artísticas y donde además incursionó en más deportes como: atletismo, futbol, basquetbol, voleibol y  acondicionamiento físico general.
Durante 6 años fue Coordinador de Promotores Deportivos en el Servicio Militar Nacional, en donde se dedicaba a promover el deporte y visitar asilos, como una forma de concientizar a los jóvenes sobre las personas adultas: “La música y el deporte me han permitido hacer muchas cosas en beneficio de la gente de Guanajuato”.
Entre otras cosas, capacitó al personal de Seguridad Pública en acondicionamiento físico, donde ha enseñado técnicas para no agredir violentamente. En mayo de 2012, creó el curso de defensa personal femenil con el apoyo de Omar González González,  José Luis Ibarra Ramírez, José Luna Pavón, Héctor Flores Reyes, Gabriela Navarro Zendejas y Dulce Gómez Rivera.
Cabe señalar que ampliará este programa de defensa, pues el próximo 20 de abril se llevará a cabo el primer curso taller mixto para menores de 14 años y más adelante trabajará este mismo proyecto con hombres y personas de la tercera edad.
Ha ganado numerosos premios y ha recibido reconocimientos por su trayectoria.

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