Noticias

La FIL: el monstruo de las letras

El evento editorial más importante de Hispanoamérica reúne a más de mil novecientas editoriales nacionales e internacionales.

Por:

La FIL: el monstruo de las letras

La FIL: el monstruo de las letras

Cuando me dijeron que la Feria Internacional del Libro de Guadalajara (FIL) era un monstruo, no lo podía creer. Sin embargo todo cambio en el preciso momento en que pude apreciar por primera vez ese gran mundo de los libros. En la entrada había cientos de personas en la espera de poder recorrer ese mundo de los escritores y en ese pequeño instante me pareció fascinante y sumamente interesante recorrer cada lugar en la búsqueda de algún libro especial.
Al entrar lo primero que pude apreciar fue un stand con editoriales de Jalisco. A la izquierda está la gran sala de eventos y hacia enfrente el stand del país invitado, Israel. En ese momento vi una pirámide hecha con cajas de madera, las personas se subían y le pedían a algún familiar o amigo que les tomará una fotografía.
En algún momento no sabes a donde dirigirte porque hay gente que camina hacia un lado y hacia otro, a tal punto, que uno se siente en un laberinto sin salida, donde lo muros en vez de losas pesadas, son libreros con material de todos los temas que puedas imaginar.
Lo primero que ubique fue el área nacional donde se encuentran las grandes editoriales de nuestro País, del lado derecho, a varios metros de distancia, se encuentra el área internacional donde encuentras libros de Colombia, Chile, Argentina y otros países latinoamericanos. Cabe decir que la forma para identificar cada área es con las letras, por ejemplo, LL, JJ, MM, acompañado de un número.
Después de tener identificada cada área, pasamos al stand de Fondo Guanajuato, donde se encuentran los libros realizados por editoriales guanajuatenses, además de Ediciones La rana del Instituto Estatal de Cultura.
Más tarde continué mi recorrido sin saber a donde ir, seguí mi camino con el interés de encontrar algo pero no sabía que. Pensé en los autores predilectos de la literatura universal, pero de pronto una compañera comentó que a las 6 de la tarde firmaría libros el escritor Mario Vargas Llosa.
Compró dos libros y más tarde nos dirigimos al salón de eventos número 2, de pronto se acumuló un montón de personas para poder entrar y conocer al famoso escritor. Me impresionó ver lectores muy jóvenes que bajo el brazo resguardaban algún libro de Vargas Llosa. Así como los gritos de las personas por entrar al salón y ver por unos minutos al escritor tomar su  libro y escribir sus iniciales.
De pronto todo se tranquilizó cuando los jóvenes de servicio social pusieron orden. En ese momento, del otro lado del salón, las personas se reunían para escuchar una conferencia, pero la euforia se adueñó de cada uno de ellos a tal punto que los jóvenes tuvieron que  volver a controlar la situación.
Seguí mi recorrido en un espacio entre el área nacional e internacional,  ahí vi un espacio para consultar libros. Eran alrededor de 15 computadoras, todas tenían un sitio de búsqueda donde escribes el título del libro, el nombre de la editorial, tema o el nombre del escritor, y de esta manera localizas el ejemplar de tu interés.
Al día siguiente conocí el área de fomento a la lectura, un lugar para descansar, tomar un libro y ponerte a leer, así como un espacio para ver un corto sobre la historia del libro y  además leer libros digitales a través de un Ipad.
Conocí Fil niños, un salón con editoriales enfocadas a los pequeños lectores, y con varios espacios donde se realizan diferentes actividades. Un mundo donde  las pequeñas se convierten  en princesas y los niños en héroes que luchan contra el mal.
En el pasillo principal hay grandes hojas que cuelgan del techo, además de bellas imágenes, así como espacios donde los pequeños pueden tomar algún libro, hojearlo, compartirlo, verlo y leerlo con sus papás.

Luego caminé por el área nacional, me encontré con las grandes editoriales como Ghandi, Fondo de Cultura, Larousse, Océano de México, Planeta, Alfaguara, Norma, Limusa, Tusquets, Tomo, Everest entre muchas más. En algunos stands había un espacio dedicado especialmente a un autor como Umberto Eco, Elena Paniatowska, julio Cortázar, Dan Brown, así como de la poeta Yves Bonnefoy, quien recibió el Premio FIL de Literatura en Lenguas Romance 2013.
El domingo se contó con la presencia de Mario Vargas Llosa en el gran salón, el lugar estuvo a reventar, los medios enfocaron su atención al escritor y a un especialista, mientras que el público en general  tomaba fotografías, reía con sus comentarios y disfrutaba ese momento tan especial.
Continué mi recorrido entre las grandes empresas editoriales, miles de personas caminaban de un lado hacia otro, cada pasillo parecía un hormiguero humano, las personas se sentaban a leer en el suelo, otras se dedicaban a buscar su libro de cabecera.
No terminé de recorrer toda la Feria, pensé que lo ideal era estar una semana y dedicar tiempo para las grandes obras literarias. Sin embargo, si alguien desea vivir está experiencia, le recomiendo estimado lector, que ingrese a la página de internet: www.fil.com.mx para ubicar los libros de su agrado.
Sin duda,  todo aquel amante de la lectura, vivirá una experiencia única y fascinante, donde no existen límites para la imaginación, donde una palabra es la razón de ser: libro.

En esta nota:
  • Sociales