Noticias

Liliana Sánchez y su creatividad repostera

Joven promesa en el arte de la repostería. A un año de éxito en su negocio “Dolcets”, nos comparte su experiencia en el mundo de la gastronomía

Por:

Liliana S

Liliana S

Liliana Sánchez Tapia es licenciada en Gastronomía y dueña de “Dolcets”, un espacio localizado en Plaza Pozuelos, que cuenta con una gran variedad de postres, pasteles, cup cakes y otros productos que endulzan el corazón de todos sus clientes.
Su gusto por la cocina ha estado presente en toda su vida, a la edad de 6 años le dijo a su mamá que su sueño era ser chef. Su tía, que también tiene ese amor por la cocina, le comentó que ella no había logrado ese sueño debido a que no sabía inglés. Con tan corta edad a Liliana le pareció que le iba a resultar difícil, pero no imposible.
Sin embargo, conforme iba creciendo aprendió el idioma y sintió que estaba a un paso de hacer su sueño realidad. Además, su madre contribuyó a su aprendizaje, pues ella trabajaba impartiendo clases de cocina y para enriquecer sus clases utilizaba libros especializados.
Liliana sacó provecho, pues justo esos libros le ayudaron a complementar sus clases. “Gracias a mi mamá aprendí muchas cosas, pues toda su vida ha coleccionado recetas”. Además, desde muy joven empezó a cocinar lo cual le daba un punto a su favor. “Le fui agarrando el gusto”.

Elegir carrera
Una de las decisiones más importantes para los jóvenes es elegir una profesión que vaya de acuerdo con sus gustos e intereses. El padre de Liliana le dijo “yo te aconsejo que escojas una carrera, que te permita ser independiente en algún momento de tu vida, que si te quedas sin trabajo puedas salir adelante”.
En ese momento, tenía en mente dos alternativas, la primera era educación preescolar y la segunda era estudiar gastronomía. Siguiendo el consejo de su padre eligió la carrera en Gastronomía. Otra cuestión importante era seleccionar la institución que cumpliera con sus necesidades, para ello Liliana se encargó de investigar y buscar, pues en la ciudad no había una universidad que contara con la licenciatura.
Buscó en la Ciudad de México, Monterrey, Puebla y Querétaro. “Al final me decidí por la de Querétaro porque el programa era muy bueno, tenía un enfoque hacia la comida mexicana”. Esta idea parece un poco alejada de lo que hace actualmente, pues en ese momento pensaba que era una excelente decisión enfocarse a la comida mexicana, que además le serviría  para irse a estudiar al extranjero.
De sus vivencias en la universidad recordó que en todos los semestres aprendían sobre cocina mexicana, y también estaba la parte de la investigación que le llamaba la atención. “Me gustaba mucho escribir, pensaba que podía redactar artículos”.
Para complementar lo que le gustaba, daba su servicio social en un convento transcribiendo las recetas para los dominicos que se publicaban anualmente.
En la carrera se dedicó de lleno a la investigación y a la historia de la cocina mexicana, en especial de la prehispánica. Agregó que en ese momento no tenía ningún interés especial por la repostería, pues identificaba que su camino era la investigación.
Su interés por la repostería fue hasta que una chef le aseguró que era muy buena haciendo postres. “Estando ahí me di cuenta que tenía habilidades para la repostería. Algo que no a todos se les da, pues a diferencia de la comida salada, la repostería es muy exacta”.
Poco a poco sus compañeros empezaron a notar su facilidad y al recibir el menú, le encargaban los postres. A final de semestre, se enfocó en un proyecto de negocios, ahí nació el concepto de lo que hoy es “Dolcets”, aunque un poco diferente la idea ya estaba en proceso.
Un maestro que era director de la incubadora de negocios de la Universidad de Querétaro, le dijo que estaba interesado en llevar a cabo el proyecto que había presentado. Fue tanto su interés del maestro, que Liliana pensó que si él le estaba ofreciendo su apoyo a un proyecto viable, sin duda podía hacerlo sin su ayuda.
Por otro lado también tenía el interés de seguir preparándose, por lo cual el proyecto quedó pendiente, pues a pesar de que había logrado mucho en su carrera, tenía la idea de adquirir el mayor número de conocimientos y se fue a estudiar al extranjero.
En Cataluña, España realizó la especialidad en Repostería, una especialidad que le gustó mucho por todo lo que estaba aprendiendo y por su maestro. “Era muy bueno porque todo lo que me habían enseñado que no se podía arreglar, él me decía yo lo arreglo”.
Su maestro y amigo entró a trabajar en una pastelería tradicional, lo que además le brindó una oportunidad a Liliana en el área de chocolatería. “Después de ver como se distribuye y se vende, pensé en que era momento de regresar a México”.
En esa etapa de su vida, otro familiar estaba por abrir su negocio, sin embargo, él no sabía nada de gastronomía pero tenía la inquietud de hacerlo, ante ello, Liliana no dudo en ayudarlo, “le hice un asesoramiento de logística para encaminar el proyecto”.
Después de ocho meses de estar apoyando a su familiar, Liliana le dijo a su mamá que era el momento de abrir su propio negocio. “No empecé desde cero, porque ya tenía el proyecto y el concepto”.
Su negocio le recuerda el tiempo en que vivió en el País europeo, y el nombre “Dolcets” de origen catalán es en agradecimiento por lo todo lo que aprendió y ahora forma parte de ella. Por otro lado, la idea inicial de “Dolcets” era vender cup cakes y poco a poco introducir variedad de postres.
Además de ello, su negocio cuenta con una gran variedad de productos. “Me gustaría impulsar el consumo del té, es una gran bebida que aquí en Guanajuato no se consume tanto”.
Liliana es una joven preocupada por las estadísticas, pues hace poco se anunció que México ocupa el primer lugar en obesidad, dijo que la alimentación no tiene nada que ver, pues más que nada son los malos hábitos.
Liliana se preocupa por sus clientes, pues cuando ellos le hablan sobre un postre en específico, ella les dice que se los puede hacer sin ningún problema.
La dueña de “Dolcets”, también imparte clases en la Universidad Santa Fe en la licenciatura en Gastronomía. “Tengo la idea de aprender y compartirlo”.
Liliana habló además de postres para comida mexicana, de que un mousse es un postre rápido y sencillo, de que “Dolcets”, su pequeña empresa, es su vida y su sueño hecho realidad.

En esta nota:
  • gastronomía