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Lleva un año súplica de justicia para su hijo

Hace un año Leo murió por balas de policías estatales, desde entonces su mamá busca limpiar su nombre. 

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Por: Jesús García López y Pavel Cervantes

Guadalupe Cayente mantiene intacta la habitación de su hijo, al que hoy llora en la comunidad que lo vio nacer.

Guadalupe Cayente mantiene intacta la habitación de su hijo, al que hoy llora en la comunidad que lo vio nacer.

San Miguel de Allende.- Antes de viajar a Texas Guadalupe Cayente Moreno vio con tristeza piedras de río apiladas en el camino principal de la comunidad Corralejo de Abajo, en San Miguel de Allende.

Guadalupe Cayente mantiene desde hace un año la inocencia de su hijo, muerto a balazos cuando buscaba señal para llamar a su novia por teléfono.

Algunas de esas piedras las llevó allí su hijo Leonardo Reyes Cayente, a quien elementos de las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado de Guanajuato le quitaron la vida el 13 de diciembre de 2018.

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Hace una semana Guadalupe regresó al pequeño pueblo asentado en las márgenes del río San Marcos, y al ver la calle empedrada no logró contener el llanto.

Aquí hay parte del trabajo de mi hijo para su pueblo, unos días antes ayudó a sacar las piedras del río para arreglar la calle, ¿cómo dicen que era un delincuente? hasta el señor encargado de la obra se sorprendió cuando me lo mataron”, platicó bañada en lágrimas.

A un año del fallecimiento de Leonardo no hay detenidos, la investigación está detenida y libres los responsables.

Guadalupe Cayente teme por su vida y la de su familia, por exigir justicia para que se limpie el nombre de Leo, su hijo de 24 años, al que policías acusaron de delincuente.

Pedazos de cinta amarilla con que fue delimitada la zona donde murió acribillado, aún permanecen colgados de nopales y huizaches en el camino a San Damián.

En la humilde vivienda de la familia Reyes Cayente la habitación de Leonardo está intacta, ahí están sus juguetes de niño, la bicicleta, las botas, el sombrero y las maletas con la ropa con que llegó en su último viaje desde Estados Unidos al pueblo que tanto añoraba.

Trajo su bicicleta y como era muy bromista le puso un letrero que decía ‘Paseos a 10 pesos’... hacía reír a la gente del rancho con sus cosas”, comentó la mamá de Leo mientras limpiaba el cuarto.

En el templo del poblado hoy se llevará a cabo una misa en honor del joven migrante, al cumplirse un año de su muerte.

Leonardo Reyes ayudó a llevar piedras del río para arreglar el camino a la iglesia de su pueblo natal, donde hoy descansan sus restos.

Guadalupe recordó que una de las aportaciones que su hijo quería hacer a su comunidad era trabajar para ampliar la iglesia, no le gustaba ver a los fieles escuchando misa en el atrio porque no caben adentro.

La familia quiere continuar el proyecto de Leo, quien estando lejos, en San Antonio Texas donde vivía desde hace años, recordaba con cariño las fiestas que se celebran en su pueblo natal el 15 de mayo y el 4 de julio.

Le cuesta la vida llamada telefónica 

El 13 de diciembre de 2018 Leonardo Reyes Cayente alrededor de las 8:30 de la noche se trasladó en su camioneta a la parte alta del cerro de la comunidad de Corralejo de Abajo, para buscar señal en su teléfono celular. 

Aún recuerdo que mi hijo me dijo esa noche ‘ahorita vengo mamá, voy para allá arriba a la loma para agarrar señal del celular y hablarle a mi novia, no me tardo’... pero no llegó, solo la noticia de que algo había pasado en el camino a la comunidad y cuando fui a ver sólo se veían a los policías rodeando la camioneta de mi hijo y él ahí, muerto, porque lo habían matado ellos, estoy segura”, dijo la mamá de la víctima.

Leonardo quería hablar con su novia, Melissa Pérez, quien radica también en Estados Unidos, para platicarle que ganó un balón por ser el mejor jugador en un partido de futbol.

Guadalupe Cayente mantiene intacta la habitación de su hijo, al que hoy llora en la comunidad que lo vio nacer.

A un kilómetro de la carretera San Miguel de Allende- Guanajuato, detuvo la camioneta en el camino de terracería, donde encontró la señal telefónica pero también la muerte.

Las versiones de la policía estatal que forman parte de la carpeta de investigación 129198/2108, apuntan a que agentes encontraron una camioneta cerrada oscura con las luces encendidas hacia la carretera, alrededor de las 3:40 de la madrugada.

Los elementos declararon que se acercaron a la camioneta de Leonardo y fueron recibidos a balazos, luego el conductor trató de escapar e iniciaron una persecución que concluyó con el choque del vehículo con un árbol en el camino a Corralejo de Abajo.

En el parte policial se asentó que  dos hombres, presuntos delincuentes, escaparon por el cerro sin que se les siguiera; dentro de la camioneta quedó muerto Leo.

Esta versión ha sido siempre  rechazada por los padres del joven, aseguran que él no era un delincuente sino un joven bueno que radicaba en Texas desde hacía varios años y estaba de visita en su comunidad.

Desde diciembre del año pasado hasta julio pasado Guadalupe Cayente peregrinó para exigir justicia por la muerte de su hijo, pero solo encontró silencio de las autoridades.

“Él era muy querido por todos los de esta comunidad, hace un año que llegamos todavía alcanzó a ir por la piedra al río y trabajar parte del camino para llegar a la iglesia, cuando veníamos de Estados Unidos para acá me decía, ‘mamá yo creo que ya nos están esperando todos los sobrinos y los niños, también los vecinos, ¡qué emoción de verlos a todos nuevamente!’.

Ahora venía yo sola en el camino, llorando y escuchando en mi mente las palabras que me quedaron de mi hijo antes de que me lo mataran”, dijo la señora Cayente Moreno

Ve desinterés de la Fiscalía 

Juan José Padierna Salazar, abogado de la familia, declaró a am. en agosto que la investigación fue abandonada por la Fiscalía General de Justicia del Estado.

No se ha hecho una diligente investigación, no se han agotado todas las líneas para esclarecer los hechos, prácticamente está abandonada la carpeta.

“Es un delito que se sigue de oficio, no hay necesidad de que nosotros como asesores jurídicos les estemos diciendo qué hagan, si ellos tuvieran la disposición tendrían que estar haciendo una investigación, no les interesa, ¿por qué? no lo sabemos”, mencionó el abogado.

Calificó esta acción de la fiscalía como una falta de apoyo a los padres de Leonardo Reyes, por ser víctimas indirectas de la muerte de su hijo.

El 21 de marzo la senadora morenista Antares Vázquez Alatorre presentó un punto de acuerdo de urgente resolución por el que se exhorta al fiscal general de la república, Alejandro Gertz Manero, ejercer la facultad de atracción del caso con el fin de que se investigue el homicidio de Leonardo.  

‘Nos destrozaron, nos dejaron deshechos’

Hace un año, luego de la muerte de Leonardo, su padre  Ángel Reyes, platicó con am de la situación de inseguridad que se vive en México y en particular en Guanajuato.

A pesar de sufrir la pérdida de su hijo de forma trágica, aseguró que siempre tenía en su mente regresar a vivir a Corralejo de Abajo, pero esto cambió, platicó su esposa.

Él (papá de Leonardo) ya no quiere venir, no quiere… dice que siente mucho dolor, mucha tristeza, no ha venido desde que se fue a Texas, pero le digo que tenemos que ir a ver nuestro hijo que aquí lo tenemos, y a la familia”, dijo con llanto Guadalupe.

“Ángel está mal, porque fue un golpe muy duro, nos destrozaron, nos dejaron deshechos, nos arrancaron un pedazo de nuestra alma, mi hijo apenas estaba empezando a vivir. 

“Hace un año nosotros salimos con la ilusión de venir a ver a la familia, pero encontramos tanto dolor, nos rompieron el corazón. Nos da miedo venir a México, porque ni siquiera vivimos aquí y a mi hijo me lo trataron de delincuente... solo veníamos de visita”, platicó sin dejar de llorar.

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