Noticias

No les llega la luz

Alrededor de 10 familias de la colonia Lindavista, pagaron hasta 7 mil pesos para la instalación de energía eléctrica en sus calles; sin embargo, a 4

Por:

El a

El a

Alrededor de 10 familias de la colonia Lindavista, pagaron hasta 7 mil pesos para la instalación de energía eléctrica en sus calles; sin embargo, a 4 años aún ‘no ven la luz’.
Los habitantes dicen estar desesperados pues algunos han vivido en la colonia por 10 años y no cuentan con energía eléctrica ni otros servicios elementales como agua potable, drenaje ni recolección de basura.
El Municipio “nos dice que todavía no pueden poner los servicios porque la colonia es irregular pero ya pagamos (impuesto) predial”, apuntó Cecilia Torres Sandoval, vecina de la calle Luis Donaldo Colosio.
Hace 4 años, un vecino de la colonia, identificado sólo como Elías, pidió entre 3 mil 500 y 7 mil pesos a las casi 100 familias de las ocho cuadras de la Extensión Lindavista para instalar la luz.
La propuesta era contratar la energía directamente con la Comisión Federal de Electricidad, lo que costaría más que hacerlo a través del Municipio; sin embargo, muchos vecinos aceptaron por “la necesidad”, dijo la vecina.
“El año pasado pusieron los postes y hace poquito pusieron el cableado, don Elías dice que ya casi está listo pero nos viene diciendo eso desde hace años, algunos vecinos ya están cansados de promesas”.
Algunos incluso interpusieron denuncias penales por fraude contra Elías, señaló el presidente de colonos, Demetrio García Huerta, y aseguró que pese a ser una zona marginada, a la Extensión nunca llegan apoyos gubernamentales.
“La colonia es uno de los polígonos de la Cruzada (Nacional) Contra el Hambre, pero sólo la parte urbanizada, allá donde hay mucha gente muy pobre no llega nada porque (los promotores de la Cruzada) dicen que su mapa llega hasta aquí”, lamentó el vecino.
Tampoco tienen agua
Para abastecerse de agua potable, las 100 familias deben conectar mangueras a una llave pública o llenar botes para luego llevarlos a sus casas, como se hace en las comunidades rurales sin agua potable.
Sin embargo, la presión de la toma no es suficiente para llegar a las casas más alejadas, construidas sobre el cerro, por lo que cada quince días piden una pipa para abastecer el líquido.

En esta nota:
  • Dolores Hidalgo