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Pan de muerto: Una rica tradición

Carmelo Rosas prepara cada año este alimento típico del Día de Muertos.

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Carmelo Rosas aprendi

Carmelo Rosas aprendi

Una de las delicias de esta temporada es el pan de muerto con su característico sabor a anís, es elaborado por panaderos de gran tradición como Carmelo Rosas Salazar, cuya panadería está en la calle de Alonso.
Carmelo Rosas es originario de Guanajuato, su oficio lo aprendió en el famoso barrio de Masaguas, en la Panadería La Infancia donde dice están sus maestros.
“Sólo en esta temporada se hace el pan de muerto, y se elabora con una masa especial que es de anís”, comenta.
El pan de muerto lleva harina, manteca vegetal, anís, azúcar, sal y levadura, después del horneado queda esponjoso y se disfruta con leche, café o chocolate.
Carmelo tiene entre sus hermanos mineros, un doctor, y como panadero se siente satisfecho al echarle todas las ganas y elaborar los panes más deliciosos de toda la ciudad.
“Todo el pan que hacemos se acaba, nunca queda”, refiere Carmelo quien dice que el horario de trabajo inicia a las 4 de la mañana y termina a las 6 de la tarde.
El pan de muerto se vende a partir del 1 de noviembre y sigue quince días más, un pan que cuesta la pieza en 7 pesos, un pan que busca bastante la gente.

Ingredientes

2 Tazas de harina de trigo (280 g.)
1 1/4 tazas de azúcar (300 g. aprox.)
1/2 taza de margarina o 125g. de mantequilla
1/3 de taza (100g) de manteca vegetal
3 huevos y 7 yemas de huevo
8 cucharadas soperas de agua tibia, (1/3 de taza)
3 cucharadas soperas de té de azahar (ya preparado)
2 cucharadas de té de anís ( ya preparado)
3 cucharadas soperas de manteca vegetal (para engrasar el pan y la charola)
20g. de levadura en polvo (dos cucharadas soperas aprox.)
La ralladura de la cáscara de una naranja
1/4 de cucharada cafetera de sal

Procedimiento

Paso No. 1
En el recipiente de plástico disuelva la levadura en el agua tibia y agregue la harina necesaria para formar una pasta de aproximadamente 15 cucharadas soperas.
Haga una bola con la pasta y deje fermentar cerca del calor hasta que duplique su tamaño.
Paso No. 2
Sobre una superficie plana, cierne la harina con la ayuda del colador, apartando una cucharada sopera, Haga una fuente en el centro y poco a poco añada 15 cucharadas de azúcar, la sal, 2 huevos enteros, las 7 yemas, el té de azahar, té de anís, la ralladura de naranja, la manteca y la margarina.
Paso No. 3
Con las manos limpias, amase durante 20 minutos, tomando la masa de los extremos y llevándola al centro. A esta masa añada la masa fermentada del primer paso y siga amasando.
Paso No. 4
Forme una bola con la masa, úntela con un poco de manteca vegetal y colóquela dentro de la cacerola, luego cubra con un trapo húmedo y deje reposar en un lugar tibio hasta que duplique su volumen (dos horas y media aprox.) expóngala al sol o sobre la estufa apagada.
Paso No. 5
Ya que ha pasado el tiempo, vuelva a amasar ligeramente y aparte 2 tazas de la masa para formar los huesitos y la bola de arriba.
Paso No. 6
Coloque la masa sobre la charola engrasada con manteca vegetal y dele la forma de un óvalo. Durante 30 minutos, déjela reposar al lado de los huesito y la bola.
Paso No. 7
Ya que ha pasado la media hora, bata el huevo restante con el tenedor y con éste pegue la bola y los huesitos; meta al horno precalentado a 200 C por 15 minutos, deje hornear durante 15 minutos a la misma temperatura, después reduzca a 170C y deje en el horno hasta su cocción total (aprox. 10 minutos más).
Paso No.8
Para barnizar mezcle en un pocillo, la cucharada de harina que se reservó en el paso No. 1 junto con una cucharada sopera de azúcar y dos tazas de agua; ponga al fuego para formar un jarabe. Una vez que este frío, barnice el pan y espolvoree con azúcar.

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