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Pequeños dudan de llegada de Reyes

Una carriola y una muñeca, es lo que Flor Paola le dijo a su mamá que le pedirá a los Reyes Magos; tiene cuatro años y parece que sigue el ejemplo de

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A Christian le gustar

A Christian le gustar

Una carriola y una muñeca, es lo que Flor Paola le dijo a su mamá que le pedirá a los Reyes Magos; tiene cuatro años y parece que sigue el ejemplo de su mamá.
Janet Rivera Molina, es madre soltera, y con los 400 pesos que gana como empleada doméstica se las arregla para sacar adelante a su hija y su casa en la comunidad El Maluco donde viven sólo las dos, pudo construir su hogar con un apoyo de gobierno.
“Quiere una carriola y una muñeca”, comenta la joven madre, y a un par de días los Reyes Magos todavía hacen cuentas para conseguir la carriola y la muñeca para Flor, pero los números no salen y el dinero les falta.
Flor Paola un poco adormilada no habla mucho, su mamá la lleva en brazos; ella la abraza y se acurruca en el hombro de su madre, quien relata que el dinero que gana da apenas para lo básico.
Sin embargo, el Día de Reyes es algo especial y la magia de ver la sonrisa de su hija por un juguete nuevo la motiva a buscar la forma de dárselo, aunque este año lo duda: “es que sí está difícil”.
Christian quiere una grúa
Las ruedas y volantes son lo suyo, tiene 11 años y en su cuarto guarda con recelo uno de sus juguetes favoritos, una réplica de juguete de un Lamborgini Murciélago de colección, se lo regalaron unos conocidos hace un par de años, un día se le cayó y se le rompió una portezuela, pero para Christian no pierde valor.
Con cuidado, parado en el patio de su casa en la comunidad de Punetecillas, está cercada por tarimas y techo de lámina de cartón en una calle sin pavimentar, muestra su juguete y el diseño lujoso del automóvil contrasta con la humildad del hogar.
Su mamá, Inocencia Blancarte, dejó su empleo como mucama en un hotel para cuidar a su hija mayor, quien dio a luz a gemelos hace tres meses; uno de ellos falleció hace un par de semanas luego de estar internado desde su nacimiento, todo esto fue un gasto que no tenían contemplado, y descartan la posibilidad de que Christian tenga la grúa que le gustaría recibir este Día de Reyes.
“No sé. Todavía no compramos nada”, comenta la mujer, un poco para no desalentar la ilusión de Christian.

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