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Rinden homenaje a Bolivia

Ana María Pantoja ofreció una conferencia durante la cual se proyectó un video y la exponente recitó “Quo Vadis” de la poetisa boliviana Adela Zamudi

Por:

Joan Hicks de Romero, directora de la Mesa Redonda Panamericana y la conferencista Ana Mar

Joan Hicks de Romero, directora de la Mesa Redonda Panamericana y la conferencista Ana Mar

La integrante de la Mesa Redonda Panamericana, Ana María Pantoja le rindió un homenaje a Bolivia, país localizado en el sur de América y que cuenta con una gran riqueza cultura, histórica y social.
Actualmente tiene una población de más de 10 millones de habitantes. Su idioma oficial es el español, y cuenta con más de 33 lenguas. En referencia a su historia, se habló sobre las culturas precolombinas, la conquista española y la independencia del país.
La exponente hizo referencia al sistema político de Bolivia, el cual se divide en izquierdo, centro y derecho. Es un país que cuenta con una gran variedad de climas como: selva húmeda, desierto frío, selva seca, valle templado, entre otros.
Cabe destacar que tiene varios sitios y ciudades, algunas de ellas tienen el título de Patrimonio Cultural de la Humanidad, como en el caso de La Ciudad de Potosí, La ciudad histórica de Sucre y El Fuerte de Samaipata.
Tierra con gran riqueza artística, desde pinturas rupestres, algunos de ellos localizados en parques arqueológicos. Se destaca su escultura y su arquitectura y existen un sin número de danzas folklóricas. En cuanto a la gastronomía tiene una raíces étnicas, europeras, árabes transformadas por el mestizaje.
Por último, Ana María Pantoja recitó la poesía “Quo Vadis” de Adela Zamudio. “Ante el altar de la deidad impura, huérfana de ideal, de la juventud contra el amor del alma se conjure proclamando el placer como virtud”.
Además de la proyección de un video donde se mostró un poco sobre las danzas folklóricas, así como su cultura y su arte. Por su parte, la directora Joan Hicks de Romero le agradeció por compartir sus conocimientos sobre el país.
Enseguida disfrutaron de un rico pozole verde, acompañado de agua de jamaica y como postre dulces de chocolate y buñuelos azucarados. Además, les obsequió un pequeño detalle, una canasta con merengues, dulces típicos de aquel país.