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Sobreviven con raquítico sueldo

La señora Evelia Alvineda Álvarez, de 39 años, no tiene trabajo, pues sólo curso hasta el cuarto año de primaria.

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En una choza improvisada vive Avelina y su familia. Foto: Juan Carlos Luna

En una choza improvisada vive Avelina y su familia. Foto: Juan Carlos Luna

Con el salario de su yerno, que labora como minero, sobreviven los 5 integrantes de la familia de la señora Evelia Alvineda Álvarez, quien a sus 39 años de edad no tiene trabajo, pues sólo curso hasta el cuarto año de primaria.
Quien es vecina de la colonia El Edén, una de las zonas de mayor marginación en la capital, asegura que son los olvidados del Gobierno pues en su colonia no llegan los apoyos gubernamentales.
Lo anterior ha orillado a la familia a vivir en una choza improvisada con láminas y plásticos, la cual está a punto de ceder por las lluvias de los últimos días.
“Yo estudié hasta cuarto de primaria y no hay nada para mí. No se puede trabajar porque no tengo estudios y luego piden mucho. Ojalá y el Gobierno nos ayude pues con las lluvias nuestra casa se está cayendo, el cerro se está cayendo por la misma lluvia, además nuestras cosas se mojan porque no tenemos un techo para taparnos de las lluvias”.
Pocos ingresos
Señala que a veces puede conseguir un poco de dinero pues sabe elaborar uñas de acrílico, sin embargo, no es un ingreso seguro.
Apunta que su familia se encuentra en una situación muy complicada pues su yerno gana poco dinero en la mina donde trabaja mientras que su hija ante la falta de recursos abandonó sus estudios de secundaria para atender a sus dos hijos, uno de dos años y el otro que está por nacer, quienes significan un gasto y de los cuales no tienen la certeza de poder costear una educación.
“He estado intentado solicitar el apoyo de Oportunidades a ver si somos beneficiados con eso, ya nos ayudaría para darle de comer a los niños y además con la atención médica, luego no podemos ir a arreglar lo del Seguro Popular porque no tenemos dinero para ir hasta el hospital y pues cuando nos enfermamos vamos a Simi o a dónde nos alcanza pero sí está muy difícil”.
Faltan servicios básicos
Doña Evelia señala que no sólo existen carencias de alimentos en su casa sino de servicios básicos.
“No tenemos agua, la tenemos que traer desde allá arriba donde la deja la pipa, más o menos son 100 metros lo que tenemos que acarrearla para traerla hasta la casa.
“No tenemos luz, luego nos alumbramos con velas o con lo que podemos ni tampoco tenemos baño ni drenaje todo lo hacemos en una fosa pero luego sí es difícil vivir así pero no tenemos de otra.
“No tenemos dinero para ir a buscar otro lugar donde vivir”.
Este es el día a día de la señora Avelina, quien pide apoyo para sacar adelante a su familia.

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