Noticias

Su lucha es por los animales

Asegura que es difícil que las autoridades aporten recursos para esa labor

Por:

A Luz Elena Galindo ver el maltrato de un oso en la ciudad de M

A Luz Elena Galindo ver el maltrato de un oso en la ciudad de M

Ver desde pequeña el maltrato de un oso en las calles en la ciudad de México, cambió la vida de Luz Elena Galindo García Gutiérrez quien en Guanajuato tiene 17 años como activista defensora de los derechos de los animales.
Quienes conocen a Luz Elena la describen como una persona constante en la defensa de los animales en el estado.
Además que defender los derechos de los animales, resulta una tarea complicada, porque las autoridades prefieren destinar recursos a otros rubros, así que el apoyo llega a cuentagotas.
Y a varios años de luchar por los animales, la activista cree que la cultura de respeto a estos compañeros de vida ha cambiado para bien, aunque falta mucho por hacer.
Luz Elena recuerda que ella misma ha adoptado varios perros y gatos, el primero fue cuando estaba pequeña, fue una perrita rescatada del lecho del Río de Pastita.
“Todos los perros buscan una casa donde los quieran, claro el perro mestizo que está en la calle y es adoptado es infinitamente más agradecido y cariñoso que un perro que uno compra.
“No hay perros malos, ni perros buenos, son las personas quienes los hacen malos”.
. ¿Cómo nace el gusto por defender a los animales?
.- Cuando era niña estaba en México, y había un organillero con un osito que estaba amarrado, encadenado, eso lo recuerdo ahora y todavía me parece muy triste.
He visto desde muy niña cómo sufren algunos animales, y me desesperaba no poder hacer nada por ellos, me daba cuenta que cualquier animal podía sufrir de muchísimas maneras y no pasaba nada.
Así me integré a una sociedad protectora de animales de aquí de la ciudad y ahora trabajo como activista independiente.
. ¿De dónde es originaria?
. Nací en el Distrito Federal, pero llegué cuando era una niña.
. ¿A qué barrio llegó y cuáles fueron las circunstancias?
. Llegué a la calle de Allende, en ese entonces mi papá era jefe de la Secretaría de Obras Públicas. Y me gustó mucho Guanajuato, me pareció muy bonito, sus casas, el ambiente, aunque también extrañaba México. Llegué a estudiar la primaria.
. ¿Cuándo entra de lleno a la defensa de los animales?
. Fue en la adolescencia cuando llegue a formar parte del grupo Centro de Protección Animal (CEPROA), es una asociación civil.
. ¿Qué los unió como grupo?
. Ellos se dieron cuenta cómo los animales sufrían muchísimo, no sólo en la zona urbana, sino también en las comunidades. Así comenzamos a trabajar con la Secretaría de Salud, apoyando campañas como la vacunación antirrábica en zonas alejadas, después llegaron campaña de esterilización y se diversificaron las actividades.
. ¿Fuiste presidenta de la asociación?
. En ese tiempo se cumplieron varios objetivos, porque la primera vez que intentamos que hubiera una Ley de Protección a los Animales Domésticos trabajamos un proyecto de Ley, se presentó en 1996 en el Congreso del Estado por el diputado Carlos Arce Macías, pero no fue aceptado.
Así nos dimos a la tarea de que hubiera una Ley, algo que ya se cumplió en julio del 2003, aunque entró en vigor hasta enero de 2004.
. ¿Cómo ves la atención de los animales en el municipio?
. Algo favorable fue que se inaugurara el Centro de Control Animal y se apruebara el reglamento municipal, en el trienio del alcalde Eduardo Romero Hicks.
. ¿Antes del Centro de Control, cómo se atendía a los perros callejeros?
. La camioneta de la perrera era una camioneta de la Policía, así permanecían hasta tres días peleando, con hambre, sed y calor, a las afueras de la Policía Municipal. Esto terminaba hasta que eran llevados al antirrábico de León, donde se sacrificaban.
Después un deportista se dio cuenta que en lugar de llevar los perros a León, los llevaban a la Sierra de Santa Rosa, donde los dejaban caer a un precipicio, gracias a esta denuncia, nos dimos cuenta de la crueldad con que asesinaban a los perros, así que nos manifestamos contra estos actos a las afueras de la Presidencia Municipal.
Después se destinó un espacio en la Deportiva Torres Landa, el cual no era adecuado, no tenían donde guarecerse, así que por las quejas se hizo una perrera pequeña en la deportiva Yerbabuena, donde vimos que los animales se quedaban sólo los fines de semana, así que si estaban enfermos no recibían atención y carecían de higiene.
. ¿Crees que ha cambiado la cultura de respeto?
. Desconozco cómo esté funcionando el Centro de Control Animal, pero cuando se construyó los animales estaban separados, cuando un animal estaba enfermo se sacrificaba inmediatamente. Ha habido avances.- refiere Luz Elena Galindo.

En esta nota:
  • entrevista