Noticias

Suena silbatazo final para Mario Chamorro

Un trozo de la historia del futbol de Guanajuato se ha ido.

Por:

Con el legendario Rusia en ocasi

Con el legendario Rusia en ocasi

Un gran trozo de la historia del futbol de Guanajuato se ha ido, pero su obra queda ahí. Su labor como pionero, jugador, incansable promotor y profesionista sufrió un alto en su camino.
Mario Chamorro Segoviano falleció, pero atrás dejó un gran legado para quienes los conocieron o escucharon hablar de él.
Cuántas historias se tejían en sus pláticas, en torno al inmenso círculo de amigos que reunía.
Escuchó el silbatazo final cuando rondaba las seis décadas de vida. Fue encontrado en su vivienda, en Tepetapa y Angelitos, inerte, pero atrás dejó una gran historia en torno al deporte que amó durante toda su vida.
Mario, “hermano”, como solía saludar a sus amigos, fue de esos pioneros del futbol en Guanajuato capital que “picó piedra” para acondicionar los llanos, que luego se convirtieron en la cantera del futbol de Guanajuato, primero en Las Lamas para iniciar con lo que luego sería el histórico Nieto Piña, igual con el Campo Tres, ahora Noria Alta y la misma Deportiva Torres Landa.
Pero su “casa” era la Ex Estación del Ferrocarril. Su delgada figura de toda la vida era un ícono en lo que fue ese legendario campo. Causante de la fiebre y pasión que desataban los torneos Independencia, con multitudes en su entorno.
Profesionista egresado de la Universidad de Guanajuato y parte de su Selección en los torneos nacionales universitarios. Antes de fallecer aún laboraba como docente en una escuela Telesecundaria.
Fundador de la Liga de Veteranos e infatigable organizador de torneos.
Jugador del legendario Rusia, del Capfce de Zona Centro. Luego el Cuba, Steelers y varios más, hasta el actual Caguamos, con quien se le miraba en las últimas jornadas de Veteranos.
Una de sus más grandes desilusiones -como contaba-, era ver cómo la urbanidad se comió a sus campos de la Estación. Todavía en los últimos años luchó por conservar los campos de “más adentro”, pero perdió la batalla.
Pero así se fue, tal vez satisfecho, como contaba, que ya había vivido y disfrutado todo lo bello de la vida. Descanse en Paz, Mario Chamorro Segoviano, su obra perdurará por siempre, mientras en el equipo celestial de Guanajuato se alegran por recibir un refuerzo más.

En esta nota:
  • Futbol