Noticias

Tallaron sus manos parte de la historia de Guanajuato capital

Roberto Serrano Álvarez fue llamado para tallar cantera para una escalinata y una fachada, él pensó que se trataría de una casa.

Por:

El oficio de labrado en cantera ya no es rentable, porque es muy caro, pero la alfarer

El oficio de labrado en cantera ya no es rentable, porque es muy caro, pero la alfarer

Roberto Serrano Álvarez, originario del DF, fue llamado para tallar cantera para una escalinata y una fachada, pensó que sería para una casa o algo pequeño, hasta que llegó y le mostraron lo que tendría que hacer: la escalinata y fachada de la Universidad de Guanajuato.
“Yo ni quería venir, apoco nomás para eso quieren que vaya (una escalera y el frente de una casa) (...) después me enamoré de Guanajuato”, comenta el hombre de 88 años desde su casa en el barrio de San Luisito.
También (junto con un equipo de 220 trabajadores) talló la cantera para el Palacio de Gobierno y el Teatro Principal durante el sexenio del ex gobernador José Aguilar y Maya.
Sentado en la sala de su casa, con una guayabera en color caqui y pantalón de lino café, el hombre ya mayor, recuerda con claridad el sexenio en que llegó a Guanajauto, tenía 25 años entonces y pensó que venía a hacer una obra menor.
Se dedicaba al labrado y tallado de cantera en la Ciudad de México, de donde es originario, allá remodeló los interiores del edificio que en aquellos años era llamado el Departamento del Distrito Federal.
Cuando llegó a Guanajuato el arquitecto que llevaba la obra, le mostró los planos y el lugar donde habría de hacer la escalinata con 77 escalones y la fachada de lo que sería el edificio central de la Universidad de Guanajuato, hasta entonces entendió por qué lo habían llamado.
“A veces voy y me paro enfrente de las escalinatas y me vienen muchos recuerdos de cuando la estábamos construyendo”, como cuando las monjas del templo Nuestra Señora de Guadalupe fueron a pedirle un apoyo para hacer las escalinatas del templo.
“Nos sobraban dos remates de cantera y entre tanta piedra que había se los regalé y por eso en el templo hay dos remates iguales que los de la universidad (…) también entre los 120 canteros pregunté quién podía ir a ayudarles a las madres para hacer la escalinata y cada escalón lo hizo un cantero y esa fue la ayuda (…) me da mucho orgullo todo ese trabajo que hicimos”, relató.
En ese mismo sexenio hizo toda la cantera que adorna el Palacio de Gobierno, y el monumento a Sóstenes Rocha, que está frente al palacio.
Recuerda que cuando llegó a contratar canteros de Guanajuato, éstos eran ya de edad mayor y él muy joven, de 25 años, por lo que los mayores no permitían que “un muchacho” viniera a darles órdenes, “me decían, maestro no se puede tal cosa, y tenía que ir yo a hacerlo; ahí está, no que no se puede, ándele sígale y sólo así poco a poco fui ganándome el respeto”, relató.
Entre sus anécdotas está también una de las visitas del ex presidente de la República, Miguel Alemán Valdés, quien vino a inaugurar la calle Belaunzarán, que anteriormente llamaban Calle Nueva.
“Ese día los muchachos estuvieron trabajando hasta la madrugada para terminar la placa (…) pusimos una varilla arriba y una cortina que luego era la que el Presidente iba a correr, dejé a un empleado ahí cuidando; dónde fue a sacar que el mismo que estaba cuidando recorrió la cortina cuando llegó el Presidente, así que ya no fue el Presidente el que la develó”, recordó.

En esta nota:
  • artesanía