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Vacía Rastro sangre al río

Reportan vecinos que los desechos son tirados al río Guanajuato. El cuerpo de agua se tiñó de rojo, pues desde una tubería del Rastro Municipal arroja

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El r

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Durante el Sábado de Gloría las aguas turbias del Río Guanajuato tomaron un color rojo, después de recibir cientos de litros de sangre y otros residuos biológicos desechados del Rastro Municipal.
AM recibió el llamado de vecinos de la zona, quienes reportaron que desde temprana hora se estaban vertiendo litros y litros de sangre al río.
Al acudir al lugar, AM constató que efectivamente de una tubería ubicada en la parte posterior del Rastro Municipal, se vertía sangre con otros residuos orgánicos.
En el sitio AM permaneció por espacio de una hora, observando que la salida de sangre era continua.
Incluso se observaron varios perros que llegaban y se echaban un festín con residuos biológicos que también se mezclaban con las aguas del río.
Incluso, los vecinos que llamaron a la redacción de AM reportaron que en la zona hay una manada de perros feroces, los cuales intentan agredir a quienes caminan por áreas cercanas.
Animales que probablemente también se alimentan con los desechos biológicos, que escurren en la parte posterior del Rastro Municipal.
Rojos antecedentes
Precisamente el 10 de junio del año 2010, la Procuraduría de Protección al Ambiente del Estado (Propaeg), durante la Administración de Nicéforo Guerrero Reynoso, clausuró el Rastro Municipal por las mismas razones.
En consecuencia, el sacrificio de reses sólo se podía hacer en el municipio de Silao, hechos que provocaron la molestia de los tablajeros del municipio.
Según las mismas autoridades municipales, informaron esa ocasión que en el Rastro se tenía una matanza mensual de aproximadamente 500 reses y mil cerdos.
Aunque la contaminación del río Guanajuato provenía de las reses, porque supuestamente todo el cerdo una vez sacrificado es aprovechado.
Reabren condicionados
Fue hasta el 4 de octubre de 2010 cuando la Propaeg retiró sellos y levantó la clausura al Rastro Municipal.
Entre los compromisos que se pactaron en esa ocasión fue evitar la contaminación al exterior, por consiguiente se informó que se colocaron contenedores para almacenar la sangre de los animales sacrificados, residuos que serían retirados por un particular.
“Se cumplió con el plan de acción establecida después de la clausura del Rastro Municipal, por consiguiente se colocaron trampas de grasa, el cárcamo para la recolección de sangre y contactar a la persona que hará el retiro de la misma”, indicó en esa ocasión Juan Carlos Vargas, director de Servicios Municipales.

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