Canciones para llamar al sueño

¡Saludos mágicos! Los lectores adquieren magia leyendo. Los lectores deben iniciarse desde temprana edad. La responsabilidad para que un hijo (a) se convierta en lector, es de los padres.

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Por: Prof. Jorge Gordillo

¡Saludos mágicos! Los lectores adquieren magia leyendo. Los lectores deben iniciarse desde temprana edad. La responsabilidad para que un hijo (a) se convierta en lector, es de los padres. La escuela ayuda a que aprenda a leer nada más. La habilidad de ser lector se adquiere leyendo por lo menos 10 minutos al día. Ser lector no es estudiar. Leamos estos versos. Tener sueño y tener sueños es diferente. ¿Cuáles son los tuyos? “¿De qué color es el sueño? -Si no es blanco no es azul si no es azul es oscuro con su rendija de luz, desde donde, si te asomas, podrás ver un avestruz que está recargado a un poste con las patas hechas cruz, posando para la foto de quien lo quiera soñar y en el cajón del recuerdo guardarlo como postal. - ¿De qué color es el sueño? – Tal vez color aguamar o color de aquel que quiere cuando se atreve a soñar. El viejo del costal. A las altas de la noche llega el viejo del costal, viene pidiendo le compren sueños de dulce y de sal. Voy a comprarle una noche para que duermas a gusto, un violín para cantarte y un ungüento para el susto. Que nada rompa tu risa, ni nada la descalabre, que no te enferme el sereno y el destino no te ladre; que la suerte te acurruque entre sus brazos de madre. Nana tarde. Nana, nana Tarde de falda amarilla, risa de lucero, flor de chinampina; trae tu globo blanco, tu bola de luna, y ponlo de almohada dentro de la cuna. A la nana Tarde, madre de la luz; su tía la tortuga, su tío el avestruz. A la nana Tarde, comadre del frío, canta, que se duerma este hijito mío. El run. Por ahí anda el run, el run run rumbero de que nuestro niño anda de fiestero. Fíjese que sí, fíjese que no, fíjese que usted es un embustero. Fíjese que sí, fíjese que no, porque el chiquitío ya se le durmió. Por ahí anda el run, el run run del son de que nuestro niño es un dormilón. Canción para beber la noche. -La noche cayó en la taza, ¿Quién se la quiere tomar? -Yo quiero beber un poco, ¿a qué sabrá? -A lo mejor sabe a nada, a tragos de aire, nomás. -A lo mejor sabe amarga, a lo mejor sabe a sal. La noche cayó en la taza si quieres venla a probar; si es que te sabe salada la podemos endulzar. A ver; descuelga la luna, dulce terrón sideral, la echas dentro de la taza, la revuelves y sabrás. La noche cayó en la taza, aunque diga mi mamá que es el café de las ocho y que vamos a cenar. ¡Qué puntada! ¡Qué puntada, qué puntada!: La costurera del sueño borda estrellas en la almohada; pincha cielitos de tela con una aguja invisible. -¡Imposible! Puede ser que no sea; ¡ay de aquel que no lo vea! ¡Qué puntada, qué puntada!: La costurera del sueño borda estrellas en la almohada; no son estrellas de plata, no son estrellas de lata, no son estrellas de nada. ¡Qué puntada, qué puntada!: El niño duerme a sus anchas sobre una noche estrellada. Gallo encantado. A la rurrurrú, reloj, duérmete gallo encantado; no picotees con tu voz a este niño desvelado. Plumas de vuelta que vuelta, no hagas olas con tu canto de alharaca y por favor déjalo dormir un rato. A la rurrurrú, reloj, duérmete gallo redondo, clava el pico de boruca y sueña un sueño lirondo”. Nos leeremos en la próxima. El Pilón Filosófico: “El lector con su magia puede resolver mejor los problemas. La lectura lo enseña a pensar”.

Título: Canciones para llamar al sueño

Editorial: Alfaguara

Precio: $ 110

Autor: Antonio Granados

Capturista: Mónica Caballero

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