Cazabobos, COVID y cambio

¡Hola, qué tal, vengo del infierno! Así podría comenzar este diálogo con ustedes después de 21 días de ausencia involuntaria. Sí, el virus SARS-CoV2 (COVID-19), se paseó largo rato por mi cuerpo, y por mi mente

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Por: José Luis Ramírez

¡Hola, qué tal, vengo del infierno! Así podría comenzar este diálogo con ustedes después de 21 días de ausencia involuntaria. Sí, el virus SARS-CoV2 (COVID-19), se paseó largo rato por mi cuerpo, y por mi mente. Además de los estragos, le cuento, me dejó conocidos que se convirtieron en amigos, amigos que se convirtieron en familia, y familiares que se convirtieron en desconocidos. El virus es selectivo, te da la oportunidad de escoger entre la vida y la muerte, entre la paz y el desasosiego. Y aquí estoy, regresé.

Dicen que la proximidad a la muerte, le permiten a uno grandes reflexiones, y hace que el pensamiento se depure, y corrija nuestra forma de vivir. Debo confesarle, que eso no ocurrió conmigo, solo validé lo que algunos ya han pensado, los seres humanos tenemos una gran capacidad de decepcionar, por estúpidos o por ignorantes. Al final del día es lo mismo.

Como ustedes saben, después de cumplir en diciembre pasado, con los trámites más absurdos para aspirar a una candidatura independiente, en Alianza Ciudadana postulamos a mi amiga y compañera, Ara Morales para encabezar la gesta de reunir 12 mil firmas ciudadanas en 45 días, y una vez cumplidas, que el IEEG la registrara como candidata a la presidencia municipal de Celaya. Esos 45 días se asignaron durante las celebraciones de navidad y reyes, y en torno a la escalada de contagios y muerte por el COVID-19.

En la búsqueda de la candidatura independiente, señalamos formalmente los riesgos sanitarios que ello implicaba, y el desatino de las fechas. Lo cierto, es que en la búsqueda de abrirle puertas y ventanas a la participación ciudadana, e intentar cerrar la puerta a la descomposición política y social que parasita cada época electoral, nos contagiamos de COVID-19 algunos miembros de Alianza Ciudadana.

Días antes, gracias a las solicitudes que hicimos junto con candidatos ciudadanos de otros municipios, se amplió el plazo para la recabación de firmas; se generó una aplicación electrónica para el registro ciudadano que requiere un teléfono “inteligente”, y cubrir más de 15 pasos, que ningún ciudadano común termina por cumplirlos. Se movió el dinosaurio en contra de su voluntad, pero quedó claro que las “aspiraciones” a las candidaturas independientes, son eso: “aspiraciones”, y en medio de la pandemia, son un factor de riesgo y contagio letal.

Lograr las firmas para ser candidato independiente, requiere de personas de tiempo completo, dinero, teléfonos móviles con internet, transporte, gasolina, viáticos, en fin, recursos económicos que los ciudadanos “normales” jamás podrían tener. Por eso, se han convertido, en algunos casos, en espacios de participación política para privilegiados, o para grupos de poder económico que lo hacen como una inversión lucrativa para tener acceso al gobierno municipal.

 En Alianza Ciudadana, la actividad que realiza nunca ha estado exenta de riesgos, y el compromiso social siempre ha estado por delante. La intención de participar como candidatos independientes, se acabó el 19 de enero, al presentar la renuncia o el desistimiento ante el IEEG. Continuar era hacerle el juego a un sistema electoral que ofrece las candidaturas independientes como una mercancía con un costo muy alto, y en donde la vida se pone en juego. El estallido de enfermedad y muerte por contagio del COVID-19 va en aumento, el Semáforo Rojo está ardiendo, y sería irresponsable exponer la vida de los otros y nosotros.

La participación electoral, no la cerramos. Hemos mencionado desde hace meses que solo una gran alianza política, y social tendría la autoridad moral y la fuerza política para cambiar esta pesadilla de gobierno que ya apesta a pan de muerto. Solo un gran acuerdo entre los ciudadanos y los grupos organizados políticamente, puede hacer posible el cambio de gobierno en Celaya. Insistiremos, buscaremos otras alternativas, y otras rutas a la participación política activa de los ciudadanos. Aquí seguimos. La resurrección es posible, y yo no sabía que estaba en la lista.

Revolcadero.

Los partidos políticos en extinción como el Verde, el PRI, el PRD, el PT, y los que se encuentran en gestación prematura como el PES, FUERZA MEXICO, RSP llegan a esta jornada electoral sin ninguna representación social, sin trabajo político, sin presencia pública, pero marrulleros como gatos viejos, tienden sus redes en busca de ingenuos que les hagan gratis sus campañas a cambio de espejitos. ¡Ya están grandecitos para seguir con lo mismo!

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