Opinión

Desatinos para el porvenir

En nuestro país, para muchísimos problemas aún se juega a la aventura con el supuesto de que "esto va a salir requetebién"

Avatar del

Por: Juan Aguilera Azpeitia

No pocos funcionarios públicos, electos por voto popular o encumbrados por el  dedo, tienen en su actuar una filosofía muy simple frente a los retos que se les presentan: "Si esto no funciona, le damos para atrás". Sí, pero ¿con cargo a quién?.

Es el caso en la ciclovía del bulevar López Mateos. Los métodos de investigación y planeación hoy se han pulido, afinado y con la tecnología proporcionan luces, soluciones no perfectas pero ubicadas en un realismo fructífero, casi al cien.¿consideraron eso los sapientes proyectistas?. Dirán que sí.

Pero en nuestro país, para muchísimos problemas aún se juega a la aventura con el supuesto de que "esto va a salir requetebién" y mencionemos el tren Maya, refinería Dos Bocas, aereopuerto Felipe Angeles, cuyas faltas de investigación y planeación se van resolviendo por el camino. Es deplorable, igualmente,por señalar un punto humano, que a los campesinos afectados no les paguen lo que en justicia merecen.

Se va a decir que eso no es de ahora. Cierto y vale la pena recordar que cuando se puso en marcha en León, el Puerto Interior, a los ejidatarios afectados se les pagó una pequeñez por el metro cuadrado. Los promotores presumieron que habían vuelto ricos a esos labriegos.

¿Y qué pasó?. Que la mayoría se convirtieron en lumpen o sea habitantes de colonias populares, con la pérdida de su vocación agrícola. ¿Quién les dio seguimiento?. A nadie le importaron.

 Y no es caso único en el que se ve al ser humano como cosa o número. Mencionemos solamente el hacinamiento habitacional denominado Las Arboledas. Sin el espacio vital y menos con las áreas adecuadas.

Los programa federales en lo concerniente a la vivienda han sido un fracaso, sobre todo porque se hacen no en las rodillas sino con  miras de especular. Cada vez las casas más chiquitas y menos disfrutables, con el agravante de que las cifras saltan y el beneficio no llega porque el adeudo se va por los siglos de los siglos. Las cuentas no alcanzan los ceros.Es como si se pagara renta; pero casi eterna.

Y aunque se le tuerce el cuello al mecanismo, se hacen ajustes, reformas más la deuda sigue casi de por vida.Y si el titular se jubila y ha de tramitar esa liquidación porque no ocupó el recurso, ha de dar vueltas y más vueltas a citas y ventanillas hasta el enfado.

En alguna ocasión propusimos que la reforma urbana se efectuara adquiriendo las personas  con derechos y que así lo desearan,las propiedades rentadas por ellos mismos. Un fideicomiso liquidaría a los propietarios y luego cobraría a los beneficiados.

El estudio previo mostró que solamente en Querétaro, había una familia que tenía en renta 300 casas.

A los encumbrados no les importó. A ellos...lo suyo.

Y recordemos que a Monterrey no tuvo al principio nada qué hacer el Infonavit, porque los patrones pagaban las rentas de sus trabajadores.

En Singapur hace treinta y ocho años, para los obreros se construyó gigantesca zona de viviendas, con cálculos, estudios de factibilidad financiera. Se me va a decir que es otro mundo. Es cierto

Allí los departamentos tuvieron su dimensión y señalado solamente el baño y la cocina. Cuando pregunté la razón, el experto informó que el noventa por ciento de los moradores al año habían modificado, a su modo, según conveniencia o necesidades, los espacios.

La unidad tenía canchas, gimnasio, biblioteca, cine y pista para correr. Se puede repetir que "es otro mundo". Sí y ¿por qué ellos si y nosotros no?.

Con todo a nuestro alcance si no realizamos los proyectos con pertinencia por lo cual  salen las cosas mal, solemos decir que fueron "errores del tiempo". Esa es una confesión de irresponsabilidad. Simple y llanamente.

Meditemos y actuemos con lo que la ciencia y la tecnología ponen a nuestro alcance para no desperdiciar los escasos recursos que el pueblo suma con sudor.

DA

                 

           

Opinión

Opinión en tu buzón

Deja tu correo y recibe gratis las columnas editoriales de AM, de lunes a domingo

8am
En esta nota:

Y tú, ¿qué opinas?