Opinión

Escuela en el árbol II

Nutritiva y aleccionadora la primera experiencia con: “Escuela en el Árbol”; con una asistencia de 7 alumnos y 7 mamás, en espacio abierto y con cubrebocas, se dio la clase

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Por: Santiago Heyser Beltrán

Nutritiva y aleccionadora la primera experiencia con: “Escuela en el Árbol”; con una asistencia de 7 alumnos y 7 mamás, en espacio abierto y con cubrebocas, se dio la clase.

R- Guarraguauuu, mi Santias, ¿no te preocupa la pandemia?

S- Me preocupa y mucho, al igual que a los habitantes de la comunidad de Estrada en el municipio de Celaya, donde el delegado, Gaspar Peña, ha dado instrucciones para suspender reuniones masivas; hubo que tener el compromiso de hacer la reunión en espacio abierto y con cubrebocas, para obtener la autorización del delegado para usar le placita de la comunidad; desde aquí las gracias a Don Gaspar.

R- Guarraguauuu, ¿y cómo te fue, mi Santias?

S- A mí me fue a todo dar, me nutre el aprender de los jóvenes y de sus mamás, y me divierte la actividad; es muy gratificante poder compartir lo que uno sabe, sea mucho o poco, en algo ayuda a que las futuras generaciones funcionen mejor, además, la única forma de pagar la educación que yo recibí de mis padres, tutores y maestros, es dando lo mismo a las siguientes generaciones. Por otro lado, dejar un mejor México a nuestros hijos, es una responsabilidad que tenemos todos ¡Aunque nos hagamos patos!

R- Guau, ¿y de qué hablaste mi Santias?

S- Pues aunque no me lo creas, en una hora aproximadamente, hablamos de física, gramática, sanidad, filosofía de la vida, educación de padres y lenguaje corporal.

Cuestionarnos las cosas y el deseo de entender, asociado con la curiosidad, son el motor del desarrollo de la humanidad.

R- Grrr, me estás cotorreando, ¡eso es imposible!

S- Menosprecias las capacidades de los jóvenes, perro, te comparto: la plática, que no clase, inició con hacer dos avioncitos de papel, sencillitos, uno voló, el otro no, entonces vino una charla sobre el por qué uno voló y el otro no, hablando del aire, la fricción, el peso del avión, su diseño y la ley de la gravedad, en eso pasó un ciclista y asociamos la física de vuelo con la inercia del ciclista a través de pedalear para no caerse, similar a la inercia del avión para sostenerse. Pregunté a los alumnos por qué una piedra no volaba, y uno respondió: -Porque está pesada, otro lo corrigió: -Por la gravedad, intervine y mencioné que ambos tenían razón, uno hablaba de la masa y el otro de la fuerza de gravedad, lo que combinado da la atracción de los cuerpos… Entonces saque una botellita con agua jabonada e hicimos pompas de jabón, las cuales flotaron un rato, ahí enlazamos con el comportamiento del coronavirus y de la urgencia del cubrebocas, pero también del comportamiento físico al “volar” un rato por su poco peso.

R- Guarraugauuu, suena divertido, mi Santias.

S- Lo fue, mi Rufo. Enseguida puse en el pizarrón ejemplos de expresiones con signos de admiración y con signo de interrogación y pregunté ¿cuál era más importante?, a lo que Jazmín, una chica muy abusada, expresó que los signos de interrogación porque nos permitían aprender. –Cierto, respondí, el cuestionarnos las cosas y el deseo de entender, asociado con la curiosidad, son el motor del desarrollo de la humanidad, preguntarnos ¿por qué un avión vuela y el otro no?, es el principio de solución para encontrar la respuesta y corregir. De la charla sobre escuela de padres, hablaré en otro artículo, no quiero concluir este sin decir, que me lleve dos gratas sorpresas, una con Gabriel, un adolescente con el que acordamos un inicio de amistad y que refleja análisis, cuestionamiento y personalidad en su mirada, es un joven con mucho potencial que me dio gusto conocer y dos, con Vanessa, que al abrir espacio para preguntas, expresó: -¿Qué es el nazismo? Debo haber puesto cara de ¿what?, pero respondí: -Un grupo de personas en Alemania pensaron que eran raza superior y que tenían el derecho de mandar sobre los demás, como las demás naciones no se dejaron, se inició la segunda guerra mundial, misma que perdieron los que se creían superiores, demostrando lo que es una verdad, si bien cada uno somos únicos, en esencia y en derecho, a pesar de nuestras diferencias étnicas y físicas ¡Todos somos iguales!… ¡Así de sencillo!

Un saludo, una reflexión.

Escritor y soñador

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