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Impulsar estrategias educativas para la eliminación de la violencia contra las mujeres

Guanajuato es uno de los 4 sitios de la República Mexicana donde se reportan los niveles más elevados de violencia familiar. Debido al confinamiento los casos de violencia familiar aumentaron considerablemente.

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Por: Lourdes Casares de Félix

Guanajuato es uno de los 4 sitios de la República Mexicana donde se reportan los niveles más elevados de violencia familiar. Debido al confinamiento los casos de violencia familiar aumentaron considerablemente visibilizando más esta problemática que tiene graves repercusiones en las familias afectadas. Muchas mujeres acuden a alguna instancia con la angustia y desesperación de distintos tipos de abuso y violencia que padecen por parte de sus parejas.  

La violencia doméstica provoca graves consecuencias; más allá de los daños físicos, los hijos crecen con baja autoestima y lo que es peor aprenden a relacionarse de manera agresiva y a solucionar sus problemas con golpes y gritos. Los patrones de conducta violenta que los jóvenes viven en sus familias tienden a verse con normalidad. 

Aunque es un problema generalizado, en zonas de pobreza, violencia y conflictos, es notoria y grave la problemática de machismo, violencia de género y falta de proyecto de vida en las adolescentes, que están culturizadas en los roles tradicionales de las mujeres y no se asumen como sujetos activos para tener autonomía en su vida y mejorar su economía. 

Tenemos que impulsar proyectos que planteen a la niñez y a la juventud la importancia de respetar y hacer valer los derechos humanos, así como generar una conciencia de equidad para mejorar las relaciones entre mujeres y hombres que han provocado violencia, rezago educativo y falta de oportunidades en las mujeres. Se propone un cambio cultural reeducativo para conciliar el ámbito productivo y el reproductivo, trabajar en el desarrollo humano, autoestima, fomento de la autonomía económica y capacidad de toma de decisiones de las mujeres. La construcción de una masculinidad positiva orientada hacia el respeto y valorización humana de mujeres y hombres en igualdad, que permita que las mujeres logren un crecimiento integral pleno y que la garantía de sus derechos sea efectiva. La discriminación hacia las mujeres y la falta de igualdad han restringido las oportunidades y han sido un gran obstáculo para su desarrollo. Es importante educar para la construcción de una sociedad más equitativa y justa, y así la comunidad se enriquezca con la visión y acciones de mujeres y hombres complementándose para poder salir del rezago económico y educativo en el que viven.    

Para alcanzar una verdadera coeducación, las niñas y los niños han de ser tratados con igual atención y se les ha de conceder igual protagonismo, donde los valores y papeles atribuidos tradicionalmente a los hombres y mujeres sean considerados igualmente importantes y transmitidos tanto a chicos como a chicas, puesto que son necesarios para la vida colectiva. En los primeros años de vida los niños y niñas son capaces de aprender a mayor velocidad y los conceptos aprendidos se afianzan con mayor facilidad. Las pautas de conducta igualitarias con estrategias educativas para evitar la discriminación de género tienen un efecto acumulativo que si se aplican desde la infancia se verán reflejadas en la vida adulta.  

acentodemujer@hotmail.com 

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