Impunidad: grandeza de Guanajuato.

El quiebre del empleo, de la inversión, del trabajo de generaciones de celayenses, del modo de vida de cientos de personas no es importante, a pesar que de ese trabajo, ese comercio o actividad depende el pan de cada día de miles de personas

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Por: José Luis Ramírez

Cierran mil 327 negocios debido a la pandemia y extorsiones en Celaya, según datos de la Cámara de Comercio, la Dirección de Desarrollo Económico, el IMSS y la Dirección de Desarrollo Urbano, así lo señala el trabajo de investigación realizado en el Sol del Bajío, y publicado el 23 de agosto del 2021.

El quiebre del empleo, de la inversión, del trabajo de generaciones de celayenses, del modo de vida de cientos de personas no es importante, a pesar que de ese trabajo, ese comercio o actividad depende el pan de cada día de miles de personas. El cierre no es voluntario, la migración por amenazas, extorsión o chantaje es un virus letal que destroza vidas, familias y raíces. Eso no se investiga, ni se cuantifica.

Nos hemos acostumbrado a la nota roja, a los discursos cínicos, a las mentiras piadosas, siempre y cuando los hechos violentos sean cometidos en otros. El debate entre el gobernador y el Presidente la Republica sobre la violencia y la delincuencia, queda entre ellos, que son precisamente los que están realmente blindados, y los desprotegidos cerramos los oídos, y las puertas con la esperanza de que el ruido de las balas o las amenazas de extorsión no sean en nuestro domicilio.

Me sorprende la resistencia del Gobernador para frenar este derrumbe de la seguridad estatal y local, el Presidente en el curso de la semana, señaló algo muy grave, dijo, “lo que me preocupa de Guanajuato es la inseguridad, es mucho, y no ha actuado bien el gobierno, en particular la Fiscalía, lleva mucho tiempo y siguen los crímenes. Es un problema que se dejó crecer, y es muy probable que el problema de la violencia en Guanajuato se haya alentado porque hicieron alianza política con la delincuencia para ganar siempre…” Fue la quinta llamada para iniciar la depuración de quienes impiden la procuración de justicia en el Estado.

Si damos crédito a lo denunciado por el Presidente, el asunto no es poca cosa, no se trata de una persona, en sentido estricto del Fiscal Carlos Zamarripa, sino de una red de complicidades que tienen un camino abierto a la impunidad. Sin lugar a dudas, los números, las estadísticas y su función lo colocan con toda responsabilidad de lo ocurrido en Guanajuato, después de estar por 12 años consecutivos al frente de la procuración de justicia, y como estratega de la seguridad estatal.

El discurso de la confianza, de la disminución de delitos es un juego de habilidades retoricas, de ingenio, para disfrazar la realidad desde las oficinas gubernamentales. Los balazos los oímos, los muertos los enterramos, los negocios los cerramos, el miedo lo vivimos, y frente a eso, lo que digan solo será una burla más a la sociedad.

Los datos de los últimos dos años y ocho meses, revelan el crecimiento de la impunidad, en el año 2018, fueron 3311 homicidios dolosos; en el año 2019, fueron 3540 homicidios; en el 2020 la muerte tuvo crédito abierto, hubo 4490 asesinatos; y ahora en el curso de los primeros ocho meses de este año, la cifra de asesinados es de 2049.

El Fiscal Carlos Zamarripa, llegó a dirigir la procuración de justicia en el 2009 con el exgobernador Juan Manuel Olivia, en ese tiempo había 24 homicidios mensuales… en el 2020, hubo 4mil 490 asesinatos, y él sigue bien campante como los primeros días.

En el 2012 Carlos Zamarripa fue ratificado por el gobernador Miguel Márquez, y llegó quien sería hasta el día de hoy el responsable de Seguridad Publica, Alvar Cabeza de Vaca. En la primavera del 2013, el Procurador señalaba que León ocupaba el impresentable primer lugar en delitos de alto impacto, mientras que Celaya, ostentaba el segundo lugar.

A una distancia de 8 años transcurridos, León y Celaya siguen ocupando los primeros lugares en delitos de alto impacto, pero con una mayor cantidad: León en 8 meses lleva 558 asesinados; Celaya tiene 353 homicidios.

Diego Sinhue, insiste en dejar a esos dos servidores públicos hasta la última gota de sangre y paciencia que les quede a los guanajuatenses. Hace 20 días llegaron mas soldados, 1900 reporta la Sedena, como parte de las acciones del Plan Nacional de Paz y Seguridad del gobierno federal, señalan que es para frenar la comisión de delitos, particularmente el homicidio doloso perpetrado por el crimen organizado.

Sin embargo Diego Sinhue, no removió a Zamarripa ni Alvar, y con su impecable sorna, no se puede entender de otra manera, dijo; “Bienvenidos, hay que coordinarnos con ellos y trabajar en conjunto para hacer un mejor trabajo para el tema de seguridad”.

Si el problema de la violencia en Guanajuato es “porque hicieron alianza política con la delincuencia para ganar siempre”, como lo señaló el ciudadano Presidente, la salida no será fácil. Cuando alguien comete algún acto doloso, significa que esa persona tiene toda la intención de cometer el delito o causar el daño. El crimen ha tenido bastante tiempo para organizarse y cometer delitos; Zamarripa y Alvar, del 2009 al 2021 tuvieron 12 años para prevenirlos y perseguirlos, pero solo han sido 12 años de asesinatos, desolación, impunidad, y lo que no se registra, la pérdida del patrimonio, el empleo, y el abandono de la casa que vio nacer a muchos guanajuatenses.

Revolcadero.

Javier Mendoza tiene en sus manos una papa caliente con la Seguridad Publica, está a dos fuegos y con la población en el fuego cruzado.

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