La sequía

Seguiré, necio, en advertir y en incitar a que reconozcamos que el agua es nuestro gran desafío. Sin agua, León “no vale nada”.

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Por: José Luis Palacios Blanco

Seguiré, necio, en advertir y en incitar a que reconozcamos que el agua es nuestro gran desafío. Sin agua, León “no vale nada”. Recordemos: el principal problema estructural de la ciudad es el agotamiento de la cuenca pues acabamos con la Sierra de Lobos y no tenemos cultura de “sembrado” y reciclado del agua. Hoy sufrimos sequía y tendremos más calor y menor humedad relativa. No ha llovido ni se ve para cuando. Rompimos el ciclo del agua; deforestamos y no reaprovechamos nuestra agua y la vemos pasar por el Malecón en su camino a Chapala. Créanme: percibo el estrés hídrico de nuestros árboles y constato que nuestras presas están semi-vacías. Hoy como en decenas de escritos y gritos, advierto de la alta probabilidad de la Gran Sequía.

¿Qué es la Gran Sequía? Un verano en León donde la alta temperatura y un cambio en el patrón de las lluvias harán escasear a niveles dramáticos la disponibilidad de agua. Es el “periodo de retorno” del patrón de lluvias de un “año seco”. Por década construí “modelos”, como el de nuestra cuenca hidrológica y que representan suficientemente esta realidad. El agua que usamos se obtiene o de sistemas superficiales que escurrían de la sierra hacia la Presa del Palote o se extrae de pozos profundos recurriendo a agua que tiene miles de años almacenada en el subsuelo. Nuestra verdadera sustentabilidad está en las microcuencas de la parte norte de la ciudad y en crear el Banco SAPAL que financie a los ahorradores y a los innovadores en tecnología del agua.

Insisto en que León podría ser “La Meca del Agua” y desarrollar una industria alrededor de nuestra necesidad. Los periodos de retorno de las lluvias se cumplen y los ciclos de sequía inexorablemente también. Si no pensamos diferente a nuestro ecosistema y a SAPAL, por más presas que hagamos, nos quedaremos sin agua. Una ciudad sin agua pierde valor a ojos de sus potenciales inversionistas, de sus visitantes. Para calcular el tamaño de la sequía, es posible usar ese modelo sencillo del “balance hídrico” para reflejar que extraemos más de lo que infiltramos e incluirle las variables de entrada, proceso y salida al “sistema” para medir el “desbalance” y el abatimiento del manto freático.

La semana próxima compartiré aquí el modelo que presenté con apoyo de dos reconocidos ingenieros hidrólogos de la UAM en el libro “León Verde” hace 10 años y que refleja el tamaño de la crisis. Por ello, SAPAL tiene cada vez más problemas en surtir de agua, frente a una población de casi 2 millones de habitantes y la solución factible está en las casas, en el reciclamiento y en el ahorro de cada uno de nosotros. SAPAL se deberá convertir en un banco que preste a los ahorradores y les financie sus proyectos. La Presa de Río Verde (Zapotillo) en Jalisco tardará más años en terminarse y nos costará mucho más que si reforestamos la Sierra de Lobos y desarrollamos tecnología de reciclamiento.

Este mayo sentiremos ya la sed enorme por la sequía y recordaremos, que León sin agua valdrá mucho menos de su valor actual real. Los valores inmobiliarios caerían en el escenario de sabernos sin agua. Por ello, industrias intensivas en agua, no tienen viabilidad en la ciudad a menos que cuenten con tecnología de reciclamiento y optimización en el proceso. Entonces, el cuidado del agua no es solamente una cuestión de principios, sino que se puede –y debe- convertir en una fuente de empleos para los leoneses, incrementando las tarifas de SAPAL a los grandes consumidores para optimizar el consumo per cápita.

Esa es la razón, por la que muchos nos hemos opuesto por décadas a la estrategia de construir presas (tecnología milenaria y obsoleta) y hemos insistido en seguir el camino de los israelitas: la tecnología del agua y su “siembra” en la Sierra de Lobos. La idea de la presa El Zapotillo en una economía del conocimiento es absurda. Se ha escalado al doble su costo y el impacto en los ecosistemas de Jalisco de donde se trae, será enorme. León tiene sed. El agua se acaba. Tendremos sequía este año. Debemos pensar diferente el problema del agua. Nos queda poco tiempo.

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