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No te calles

 Es difícil para la mayoría de mujeres denunciar un abuso sexual y más si es causado por un servidor público.

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Por: Lourdes Casares de Félix

Es difícil para la mayoría de mujeres denunciar un abuso sexual y más si es causado por un servidor público. Esto se debe a varias razones entre las cuales están: no creer que el agresor pueda realmente ser sancionado, ya que podría recibir protección de sus compañeros y jefes; sentir miedo a represalias y estar expuesta a agresiones con graves consecuencias como el caso de la saxofonista de Oaxaca que sufrió un ataque de ácido; no saber dónde denunciar; temor a ser juzgada; desconocimiento de los derechos de las mujeres a una vida libre de violencia y no conocer que el abuso y acoso sexual son delitos.  

La problemática de violencia hacia las mujeres se ha visibilizado bastante en redes sociales, y es ahí donde las víctimas sienten respaldo, solidaridad y comprensión inmediata de personas sensibles que han pasado por lo mismo, o que entienden que estas agresiones no deben tolerarse y pasar desapercibidas nunca más.  

La denuncia pública en redes es importante porque ayuda a darle notoriedad al suceso y a restarle normalidad a este tipo de agresiones, pero realizar la denuncia en el Ministerio Público es necesaria para que pueda haber una vinculación a proceso que termine en sentencia. Así también debe ser primordial que se asegure la integridad de las víctimas después de denunciar para evitar venganzas, hostilidades e intimidaciones por parte de los agresores. 

Ya que la seguridad es una preocupación y demanda ciudadana, resulta alarmante cuando la agresión o abuso proviene de personas que tienen a su cargo el orden y cuidado de la ciudadanía. Ante situaciones de violencia que son consideradas “normales” poniendo en riesgo la dignidad e integridad de las mujeres, un Estado de derecho debe plantearse estrategias que permitan garantizar su seguridad. Es necesario impartir talleres de sensibilización en materia de género y derechos humanos que desnormalicen la violencia. Las corporaciones policiales deben tener capacitaciones continuas en estos temas para erradicar este tipo de conducta delictiva. El concepto de seguridad no debe limitarse a la prevención y persecución del delito, sino orientarse a proporcionar confianza y crear vínculos con la ciudadanía haciéndola sentir segura y protegida, de tal forma que las mujeres puedan tener su libertad y derechos garantizados. 

El hecho que los ahora ex policías municipales acusados por abuso y hostigamiento sexual y abuso de autoridad en contra de la joven Evelyn hayan sido detenidos, vinculados a proceso penal y que permanezcan en prisión preventiva hasta recibir sentencia, ha sido un avance en materia de justicia a las mujeres y servirá de ejemplo para no quedarse calladas y estos casos no queden en la impunidad. Así también el cuerpo policiaco tendrá claro que este tipo de delitos serán castigados. 

Por otro lado, es preciso aclarar que no sería justo que en el imaginario colectivo quedara la idea de que todos los policías son iguales. Por desgracia los malos elementos manchan la imagen de la corporación, pero recordemos que muchos ejercen un buen trabajo a costa de arriesgar su vida. 

acentodemujer@hotmail.com 

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